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Debajo de la piel: por qué la “raza” no alcanza a nombrar lo que somos

“Raza” es una palabra demasiado gruesa para un fenómeno muy fino; es inútil para describir con honestidad el mapa real de nuestra herencia. En el mapa genético no hay nada “puro”.

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Klaus Ziegler
28 de febrero de 2026 - 01:30 a. m.
El mapa genético humano no tiene casillas fijas, solo gradientes.
El mapa genético humano no tiene casillas fijas, solo gradientes.
Foto: Getty Images/iStockphoto - digitalgenetics

Hay razas de perros y razas de gatos. Vacas, caballos y tantos otros animales domésticos se agrupan en categorías que llamamos razas. Y, desde tiempos inmemoriales, también a los humanos se nos ha repartido y encasillado en infinidad de grupos, bajo etiquetas movedizas que cambian con la época y que han servido, una y otra vez, para legitimar el sometimiento, la explotación y el colonialismo.

En Europa se habló de “razas” celtas, teutónicas y anglosajonas; y también de “razas” semitas. La antropología física del siglo XIX mantenía un rico...

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