Publicidad
8 May 2021 - 2:00 a. m.

“El estilo de la policía determina la radicalización de una protesta”: Jacquelien Van Stekelenburg

La profesora Jacquelien Van Stekelenburg, de la Universidad Libre de Ámsterdam, ha investigado la participación en protestas. Dice que la mayoría de las manifestaciones se dan de forma pacífica en países democráticos.

María Mónica Monsalve (@mariamonic91)

Stekelenburg ha estudiado las protestas en distintos países. Rusia tiene una de las policías más represivas.
Stekelenburg ha estudiado las protestas en distintos países. Rusia tiene una de las policías más represivas.
Foto: Dmitri Lovetsky

La profesora Jacquelien Van Stekelenburg, directora de Investigación del Departamento de Sociología de la Universidad Libre de Ámsterdam (Países Bajos) y copresidenta del Laboratorio de Polarización del Instituto de Investigaciones Sociales, empezó a estudiar el fenómeno de las protestas desde el 2011. En uno de sus artículos más citados, “La psicología social de las protestas”, expone las distintas teorías que buscan darle respuesta a una pregunta que quizá se les ha cruzado a muchos colombianos durante esta semana: ¿Por qué protestamos?

La respuesta suele ser una mezcla de varias teorías: la de los agravios, la búsqueda de eficacia, la identidad, las emociones y la integridad social. Nunca existe una sola combinación. Si se trata de movilizaciones lideradas por los sindicatos, su investigación ha encontrado que, por tener una orientación más dirigida al poder, hay más identidad e integridad social. Pero si el caso es de manifestaciones moderadas, donde el primer objetivo es alzar la voz, se pueden explicar mejor desde la teoría de la identidad. En ambos casos y siempre las emociones están presentes. (Le recomendamos: “La reacción del Gobierno no puede ser insultar a sus ciudadanos”: José Manuel Sabucedo)

Stekelenburg aclara ante todo que no ha estudiado el caso colombiano ni lo que sucede ahora en las calles de las ciudades. Pero su trabajo, que ha involucrado desde el estudio de protestas de refugiados en países europeos hasta las manifestaciones en naciones más represivas, como Egipto e Irán, da varias luces para entender el rol que cumplen tres actores claves: los participantes de las protestas, los organizadores y la policía.

¿Qué ha encontrado sobre la radicalización y violencia durante las protestas?

Que depende mucho de cómo surge la radicalización. Muchos movimientos sociales se frustran y se desmotivan porque a través de la protesta no están obteniendo ningún resultado. Se les cierran las puertas. Y en la medida en que esto pasa, los participantes más moderados de una protesta renuncian a ella, se van, porque la dejan de encontrar útil. Se quedan entonces los miembros más comprometidos, pero como notan que han perdido poder en número, suelen cambiar de estrategia y se lanzan por acciones más extremas.

Otro caso es cuando, durante una protesta moderada, hay mucha represión, sobre todo si viene de la policía. La represión hace que la multitud se radicalice. Y sucede algo parecido a lo mencionado anteriormente: mientras los individuos más moderados se van, los más radicales se quedan para enfrentar a la policía. Y bueno, un tercer caso donde aumenta la radicalización es cuando hay una contrademostración. Durante las manifestaciones de Black Lives Matter también salieron a la calle grupos extremistas y pro-armas y eso aumentó mucho la confrontación. (Puede leer: Esta es la propuesta de rectores universitarios para impulsar un diálogo nacional)

¿Por qué parece tan fácil que se den estos enfrentamientos?

Porque dejamos de ver al otro como humano, lo deshumanizamos. Por ejemplo, si durante una demostración alguien está enfrentando a la policía, no lo ve como un individuo, como un policía, sino como un grupo de traidores. Psicológicamente es importante que reconozcas a las personas con las que peleas como humanos, porque uno no suele traicionar a su propio grupo. Como humano se supone que no deberías pelear contra otro humano. Y cuando se deshumaniza, todo se polariza: la identidad, las emociones, incluso la forma como llamamos al otro.

Ha mencionado a la policía ya dos veces. ¿Su presencia durante una protesta genera seguridad o miedo? ¿Radicaliza las cosas más?

Debo decir que depende del estilo que tenga la policía. Acá, en los Países Bajos, la policía es famosa porque tienen un enfoque relacional. Así que cuando hacen parte de una demostración, de una protesta, saben que su función es proteger los derechos humanos de los manifestantes y facilitan la protesta. Pero de la otra orilla está lo que pasa en Rusia. La policía está para reprimir las protestas rápidamente, sobre todo si son contra Putin.

¿Y cree que la regla es que las protestas se vuelvan violentas?

No, lo contrario. He recogido datos de países democráticos, donde existe el derecho a la protesta, y en una gran mayoría se dan de forma pacífica.

¿Entonces qué dispara los actos violentos?

Bueno, no es como si existiera una receta, pero sí hay algunos factores que aumentan la probabilidad de que una protesta se salga de las manos. Una es el estilo de la policía, como ya lo mencioné. Otra es quién organiza las protestas. Si se trata del bloque negro, se sabe que van a ir a la manifestación para enfrentar a la policía, pero si estamos hablando de Viernes por el Futuro, el creciente movimiento ambiental, cambia mucho. También depende del tema, porque algunas causas atraen más a personas contenciosas o personas que están más dispuestas a usar la violencia para obtener algo. Lo último es el número de personas. En una gran multitud, si solo un pequeño grupo enfrenta a la policía, serán más los que se dejarán llevar por la interacción policial extrema. (Puede leer: Profesores universitarios piden que no se repriman las protestas y se respeten los derechos)

¿Se puede medir la efectividad de una protesta?

Es una de las preguntas más difíciles de responder desde las ciencias sociales. Primero que todo, porque los movimientos sociales no solo organizan una protesta, sino que son campañas que realizan distintas acciones colectivas en un periodo de tiempo muy largo. Es muy difícil rastrear el efecto de solo una protesta. Además, aparte de los movimientos sociales suceden muchas cosas al tiempo y los cambios en los poderes se pueden dar por otras razones.

Pero, bueno, aclarando eso, sí hay algunos de mis colegas que han estudiado el tema. Lo han hecho comparando las protestas por otros medios que tienen las personas para influir en las decisiones y, quizá, la más importante es la arena electoral. Si comparas entonces votar con una protesta, hay algunos beneficios. En la segunda puedes hacerlo por un solo tema y no por un programa entero de gobierno. También la puedes hacer en cualquier momento, sin esperar los tres o cuatro años a que las elecciones sean convocadas. Es útil para temas urgentes.

¿Se podía tener una cifra de éxito de las protestas o movimientos sociales?

De nuevo, es muy difícil medirlo. Pero uno de mis colegas sí hizo un estudio, aunque ya es antiguo, de los 70, y estudió el efecto de los movimientos sociales durante períodos prolongados. Así llegó a la conclusión de que durante tiempos largos y a través de distintas acciones colectivas, el 30 % de las peticiones de los movimientos sociales habían sido dadas a un cierto nivel. Esa es una de las medidas de eficacia más concretas con las que estoy familiarizada.

Síguenos en Google Noticias