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3 Jun 2022 - 9:01 p. m.

El fósil de un antepasado de la jirafa da nuevas pistas sobre su cuello alargado

El descubrimiento de un fósil de un antepasado de la jirafa es un indicador de que, posiblemente, las peleas entre machos influyeron en la evolución del cuello alargado del animal, además de la búsqueda de comida en las hojas más altas de los árboles.
La ilustración de artistas muestra cómo el antepasado de la jirafa se habría peleado a cabezazos con otros machos.
La ilustración de artistas muestra cómo el antepasado de la jirafa se habría peleado a cabezazos con otros machos.
Foto: Wang Yu y Guo Xiaocong

Una de las primeras teorías sobre por qué las jirafas tienen cuellos largos la propuso Charles Darwin. Esta consiste en que los antepasados de la jirafa competían por comida y, aquellos que tenían un cuello más largo, podían alcanzar hojas a las que no podían llegar otros herbívoros. Según esta teoría, entonces, la selección natural los habría favorecido. Ahora, un nuevo estudio publicado en la revista Science por un equipo de paleontólogos arrojó una nueva pista sobre esta característica de las jirafas.

La nueva investigación describe un ‘jirafoide’ Discokeryx xiezhi, que es un antepasado lejano de la jirafa. Su morfología demuestra que las peleas entre machos, a cabezazos, para competir por las hembras pueden haber contribuido a la elongación del cuello de las jirafas. El paleontólogo Shi-Qi Wang manifestó a The New York Times que cree el comportamiento de este ‘jirafoide’ eventualmente también lo ayudó a buscar comida en lugares más altos. “A medida de que los machos usaban sus cuellos para peleas cada vez más feroces y sus cuellos se hacían más y más largos, finalmente pudieron alcanzar las hojas más altas”, explicó (También puede leer: ¿Cómo responde el cerebro a eventos sorpresivos?)

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