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4 Jan 2021 - 6:39 p. m.

El lago más grande del mundo se está secando

Desde los 70, El Caspio ha perdido de uno o dos centímetros al año de la superficie de su agua. Sin embargo, un nuevo estudio elaborado por un grupo de investigadores holandeses y alemanes comprobó que ese ritmo se ha acelerado hasta seis o siete centímetros al año y lo hará aún más rápido en las próximas décadas.
Un estudio comprobó que la desecación del Capsio se ha acelerado hasta llegar al punto de perder hasta un tercio de lo que queda de su superficie acuática.
Un estudio comprobó que la desecación del Capsio se ha acelerado hasta llegar al punto de perder hasta un tercio de lo que queda de su superficie acuática.
Foto: Pixabay

Las consecuencias del cambio climático no paran. Ahora, investigadores alertan que se acerca una de las catástrofes ambientales más grandes de este siglo: se trata del Caspio, el lago más grande del mundo. Según una nueva investigación, publicada en la revista científica Communications Earth and Environment, su desecación se ha acelerado hasta llegar al punto de perder hasta un tercio de lo que queda de su superficie acuática. (Lea: Encuentran cerca de 300 focas muertas en las orillas del mar Caspio)

Desde los años 70´s El Caspio, que comparte fronteras de Rusia, Kazajistán, Turkmenistán Azerbaiyán e Irán, ha perdido su superficie. Estudios preliminares establecieron que esa disminución anual era de uno o dos centímetros. Una cifra que no ponía en todo el riesgo de su existencia, pero un grupo de investigadores holandeses y alemanes comprobaron que esa cifra varió.

Ahora, explicaron los científicos, consiguieron entablar que el ritmo de desecación se ha acelerado llegando a perder de seis a siete centímetros al año. Lo peor es que esa cifra aumentará en las próximas décadas. Mat­thias Prange, investigador de la Universidad de Bremen (Alemania) y coautor de este estudio, le aseguró a El País que “este modelo predice un descenso del nivel del mar en el Caspio de nueve metros en un escenario de emisiones [de CO₂] intermedio y de 18 metros en uno de altas emisiones para finales de siglo”.

Para el estudio, el grupo de investigadores estableció dos modelos basándose en el cumplimiento del Acuerdo de París, el tratado más importante para disminuir los efectos del cambio climático. El primero se basó en la medición de un área desecada. Según las predicciones, el Caspio podría llegar a perder hasta un 23% de su superficie. En el segundo panorama planteado, desaparecería el 34% de este mar. (Puede leer: La contaminación amenaza al Mar Caspio)

“En el caso del mar Caspio, el efecto de la evaporación es, con mucho, lo más importante (...) Por lo tanto, la escorrentía del río y su descarga en el mar Caspio pueden aumentar ligeramente en el futuro. Sin embargo, el mayor efecto de la evaporación del lago llevará a la disminución proyectada del nivel del mar”, añadió Prange.

Frank Wesselingh, geólogo de la Universidad de Utrecht y coautor del estudio, explicó que “al principio, no supondrá mucho para las zonas más profundas, pero, al final, la bajada del nivel del mar provocará tres efectos que podrían desencadenar anoxia [ausencia de oxígeno] también en las profundidades”.

Aunque los científicos piden que tomen las medidas necesarias para evitar que el Caspio se seque más, añaden que en el peor de los casos aún le quedaría un 66% de su área y con profundidades que llegarían hasta los 1.000 metros. Sin embargo, la pérdida de solo un tercio de su agua podría transformarlo en un mar muerto. (Podría leer: Olas de calor marinas provocan cambios moleculares en los peces)

Los investigadores explicaron que al perder este lago afectará gravemente a este ecosistema que es único y que ya se encuentra bajo una tensión inmensa debido a la contaminación, la sobreexplotación y la introducción de especies invasoras.

“La reducción de la superficie de hielo marino en invierno afectará a las zonas de cría de la foca del Caspio en peligro de extinción; la desaparición de la vasta plataforma despoja aún más al Mar Caspio de hábitats de aguas poco profundas que son importantes fuentes de alimento (por ejemplo, para peces, aves migratorias y la foca endémica), y proporcionan áreas de desove para especies de peces nativas y endémicas como las especies en peligro de extinción. esturiones”, añadieron.

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