8 May 2018 - 3:58 a. m.

Gemelos, al Everest para resolver una duda genética

Matt Moniz, de 20 años, y Willie Benegas, de 49, ascenderán la montaña más alta del planeta para comprobar cuánto cambia la expresión de los genes en condiciones extremas.

Redacción VIVIR

Una publicación en Facebook de Willie Benegas y Matt Moniz desde el Everest. / Benegas Brothers Expeditions
Una publicación en Facebook de Willie Benegas y Matt Moniz desde el Everest. / Benegas Brothers Expeditions

Tomar muestras de su propia sangre, saliva y heces a más de 7 kilómetros de altura, en medio de un insoportable frío que lo congela todo y con muy poco oxígeno, será la misión principal que tendrán que encarar Matt Moniz, un estudiante de primer año en el Dartmouth College, en New Hampshire, y Willie Benegas, un escalador profesional de 49 años. Todo lo que recolecten de sí mismos será la materia prima para que Christopher Mason, un genetista de Weill Cornell Medicine, en la ciudad de Nueva York, y su equipo, puedan determinar cuánto cambia la expresión de los genes en condiciones extremas.

Mientras Moniz y Benegas se enfrentan por estos días a las duras condiciones del Himalaya, muy lejos de ahí, a nivel del mar, están sus hermanos gemelos Kaylee Moniz y Damian Benegas, también recopilando muestras de sus secreciones. Las de ellos constituyen el parámetro de comparación.

El experimento diseñado por Mason y otros de sus colegas nació con la intención de resolver una ardua disputa científica que hace unos meses desató otro experimento llevado a cabo en colaboración con la NASA. Hace dos años, el astronauta Scott Kelly regresó del espacio después de haber pasado 340 días en la Estación Espacial Internacional, mientras su hermano gemelo, Mark Kelly, también astronauta, lo esperó en la Tierra. La idea de los científicos era establecer qué tanto cambia el cuerpo humano en el espacio.

El análisis de las muestras tomadas a los dos astronautas llevó a varias conclusiones preliminares. Por un lado se dijo que la microbiota —las poblaciones de bacterias que viven en el intestino— del hermano que viajó al espacio se había alterado radicalmente, así como la densidad de sus huesos. Pero también, y aquí empezó la gran polémica científica, se planteó que el 7 % de la expresión del ADN de Scott Kelly había cambiado de manera permanente tras su larga misión en la Estación Espacial Internacional.

“Esos cambios no pueden atribuirse directamente a la vida en órbita. Simplemente podrían ser el resultado de estar en un ambiente extremadamente estresante”, argumentó Mason al diseñar la réplica del experimento de la NASA pero con gemelos en el Everest.

Tatum Simonson, un genetista de la Universidad de California en San Diego, que estudia las adaptaciones genéticas a gran altitud, dijo a la revista Science que el estudio ofrecerá “ideas únicas” sobre cómo los humanos responden a las tensiones ambientales. Una vez se procesen y analicen las muestras de los gemelos Moniz y Benegas, se sabrá con más claridad si los cambios experimentados por los astronautas se debieron a las condiciones de gravedad cero en el espacio o resultaron simplemente de estar sometidos a situaciones de estrés extremo.

Algunas de las muestras ya han sido tomadas por los gemelos a 7.300 metros, en el punto conocido como Campamento 3. Un lugar que Benegas ha visitado varias veces durante los 11 ascensos al Everest que ha hecho a lo largo de su carrera. Y aunque para Moniz se trata de su primer intento en el Everest, su hoja de vida como escalador es respetable, pues National Geographic lo eligió como uno de los aventureros del año en 2017 luego de que escalara varios picos de 8.000 metros.

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