16 Sep 2018 - 10:31 p. m.

Investigador colombiano triunfa en la parodia de los premios Nobel

El trabajo “El olor de la mosca”, en el que participó Felipe Borrero, recibió uno de los diez “Ig Nobel 2018”, los premios de ciencia, medicina y tecnología que cada año celebran los descubrimientos más absurdos del mundo científico.

Juan Miguel Hernández Bonilla

Periodista Investigación / @juanmiguel94
Investigador colombiano triunfa en la parodia de los premios Nobel

Una montaña rusa que cura los cálculos renales, un estudio sobre el uso de muñecas vudú para combatir el estrés causado por los jefes, una investigación que confirma que la saliva humana es un eficiente producto de limpieza. Estos son tres de los diez trabajos que la semana pasada fueron galardonados con los “Ig Nobel 2018”, los premios que cada año celebran los descubrimientos más absurdos del mundo académico y científico.

Las conclusiones y los títulos del resto de las investigaciones premiadas son igual de insólitos. En medicina reproductiva, por ejemplo, el trabajo ganador fue "Monitoreo con sellos de la tumescencia nocturna del pene", un estudio colectivo entre urólogos japoneses e Indios que uso estampillas postales para medir si el órgano reproductor masculino tenía o no erecciones espontáneas durante el sueño.

Los ganadores de antinobel en la categoría de Nutrición fueron científicos del Reino Unido, Tanzania y Zimbabue que calcularon los beneficios o las desventajas de una dieta humana caníbal en comparación con el consumo de carne de otros animales, y concluyeron que la carne humana aporta muchas menos calorías que la carne de res, de pollo o de cerdo.

Otra de las investigaciones premiadas durante la ceremonia, que se realizó en el teatro Sanders de la Universidad de Harvard y estuvo organizada por la revista de humor científico Annals of Improbable Research, fue “El olor de la mosca”. Este trabajo demostró que las hembras de la mosca de fruta expiden una feromona dulce, perceptible por los humanos a muy bajas concentraciones, que tiene como propósito generar comunicación interespecífica y, sobre todo, encontrar pareja.

En este trabajo, liderado por un grupo de estudiantes y profesores de la Universidad de Ciencias Agrícolas de Suecia, participó Felipe Borrero, un joven científico colombiano de la Corporación de investigación agropecuaria (Agrosavia). De acuerdo con el jurado, el trabajo de tesis doctoral de Borrero ayudó a definir varios componentes claves de la investigación, incluídas varias hipótesis sobre el efecto del aroma de las moscas en la calidad del vino.

“Descubrimos que si una mosca hembra cae dentro de una copa de vino y emite este compuesto daña el aroma y el sabor de la bebida”, aseguraron los investigadores. Esta teoría se comprobó con la ayuda de un panel de catadores de vino expertos que después de varias rondas de pruebas confirmaron que las feromonas de la famosa mosca de la fruta si alteran los componentes del vino.

“Los premios Ig Nobel nos recuerdan que la ciencia es divertida, nos recuerdan que la ciencia es a veces absurda y que aún cuando se puede ver así en un principio, nunca se sabe a qué puede llevar”, dijo Felipe Borrero Echeverry.

Durante los últimos 27 años, los premios han premiado la ciencia que a primera vista hace reír y después enseña a pensar. “Los premios Ig Nobel pretenden celebrar lo inusual, honrar lo imaginativo y estimular el interés de todos por la ciencia, la medicina, y la tecnología”, aseguró uno de los organizadores del evento de este año. En esta ocasión, todos los ganadores tuvieron un minuto exacto para dar un discurso de agradecimiento, el control del tiempo estuvo a cargo de una niña de 8 años que a los 60 segundos interrumpía el discurso diciendo "Please stop, I'm bored ", "Por favor detente, estoy aburrida".

Uno de los casos más reconocidos en la historia de los Ig Nobel fue el trabajo del grupo de la doctora Marisa López-Teijón, que demostró que los fetos responden mejor a música intravaginal que a música tocada sobre el vientre de la madre.

“Estos premios nos demuestran que hasta los mejores científicos tienen y desarrollan ideas absurdas. El ganador del Ig Nobel en física en el 2000, por levitar una rana utilizando electromagnetismo, Andre Geim, Lugo consiguió ganar el premio Nobel en física por su trabajo con el grafeno en el 2010. La ciencia necesita cierto grado de absurdidad”, agregó Borrero Echeverry. El premio de los galardones fue un billete falso de 10 billones de dólares emitido por el Banco Central de Zimbabue.

Otros ganadores

El trabajo "La Justicia en el Tráfico: Conocimiento y Valoración de la Población Española" obtuvo el Premio de la Paz. El estudio fue realizado por científicos del Instituto Universiatario de Investigación en Tránsito y Seguridad Vial de la Universidad de Valencia quienes midieron la frecuencia, la motivación y los efectos de gritar y maldecir mientras se conduce un carro.

El galardón en Antropología fue para científicos de Suecia, Reino Unido y Alemania por una investigación que descubrió que los chimpancés observan e imitan a los humanos con la misma frecuencia cómo los humanos imitan a los chimpancés.

En Literatura, científicos de Australia, Reino Unido y El Salvador se llevaron el galardón por documentar que la mayoría de las personas que usan productos complicados no leen el manual de instrucciones.

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