
Imagen de 2014, cuando se presentó la sequía que hubo en Paz de Ariporo, Casanare.
Foto: Sergio Silva Numa
Hace un par de días, un viejo amigo volvió hacerme la misma invitación que me ha hecho en los últimos años: “¿Cuándo planeamos el viaje a Casanare?”, me preguntó, con la esperanza de que alguien le ponga atención a la tala de los morichales (“¡se nos van a acabar!”), como consecuencia de la expansión de cultivos de arroz. Como en tantas otras ocasiones, dije que sí. “Pero tiene que ser en abril, cuando ya no esté tan seco”, respondió. Como es usual, él, sus vecinos y su familia esperan que la lluvia llegue después de los tiempos de “sequía”...

Por Sergio Silva Numa
Editor de las secciones de ciencia, salud y ambiente de El Espectador. Hizo una maestría en Estudios Latinoamericanos. También tiene una maestría en Salud Pública de la Universidad de los Andes. Fue ganador del Premio de periodismo Simón Bolívar.@SergioSilva03ssilva@elespectador.com
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