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La inteligencia sin cuerpo

El cerebro humano creó una inteligencia capaz de desafiarlo. La pregunta ya no es si las máquinas piensan, sino qué entendemos por pensar. Ensayo.

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Klaus Ziegler
09 de mayo de 2026 - 02:55 p. m.
La inteligencia artificial requiere otra clase de metabolismo diferente al cerebro, como los centros de datos, sistemas de refrigeración, cables submarinos.
La inteligencia artificial requiere otra clase de metabolismo diferente al cerebro, como los centros de datos, sistemas de refrigeración, cables submarinos.
Foto: Pixabay

El cerebro humano es una máquina prodigiosa. Con menos de veinte vatios —la potencia de una pequeña lámpara— es capaz de convertir pan, frutas y salchichas en pensamiento, memoria, música, teoremas... Esa masa blanquecina, húmeda y gelatinosa, de poco más de un kilo, ha escrito la Ilíada, demostrado el teorema de Gödel, compuesto la Pasión según san Mateo, inventado el cálculo infinitesimal, formulado la relatividad y la mecánica cuántica, construido el transistor, descubierto la penicilina, descifrado el genoma humano y, finalmente,...

Por Klaus Ziegler

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