10 May 2019 - 9:43 p. m.

La nueva “biblia” de las hormigas de Colombia

Más de 60 investigadores de ocho países participaron en la realización de “Hormigas de Colombia”, un libro de más de mil páginas en el que intentaron condesar el conocimiento sobre unos de los insectos que más han inquietado a la ciencia.

Sergio Silva Numa / @SergioSilva03

Una reina fundadora de “Neoponera fisheri” entre sus huevos y órganos alimenticios (de color rojo), producidos por su anfitrión, la mirmecófita “Cecropia hispidissima”.  / Tomada del libro "Hormigas de Colombia"
Una reina fundadora de “Neoponera fisheri” entre sus huevos y órganos alimenticios (de color rojo), producidos por su anfitrión, la mirmecófita “Cecropia hispidissima”. / Tomada del libro "Hormigas de Colombia"

En las primeras páginas de El superorganismo, el sociobiólogo alemán Bert Hölldobler y el popular entomólogo estadounidense Edward Wilson planteaban una pregunta muy difícil de resolver: si un grupo de científicos alienígenas, en caso de que existieran, hubiese visitado nuestro planeta antes de que existieran los humanos, ¿qué hubieran dicho? ¿En qué hubiesen concentrado su atención? Su respuesta era atrevida y, advertían, tendenciosa, pero creían que una de las primeras cosas que habrían hecho sería capturar hormigas para luego desarrollar granjas. En su informe, conjeturaban, los alienígenas también habrían dicho que en la Tierra hay más de mil billones de criaturas sociales. La mayoría son insectos de seis patas y dos antenas y tienen un cuerpo dividido en tres segmentos. (Lea La colombiana detrás de la biodiversidad mundial)

Un par de años antes de que estos dos científicos publicaran aquel libro, Wilson había estado en Colombia. El decano de los mirmecólogos, como lo llamó Alejandro Gaviria en un relato de su visita, había venido para seguir los pasos de José Celestino Mutis en la Expedición Botánica. Estuvo en Mariquita. También dio un paseo por el Instituto de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional, donde conversó con algunos estudiantes, con el rector Moisés Wasserman y con Fernando Fernández, un biólogo que compartía su pasión: las hormigas. (Le podría interesar: "Pedimos que dejen de financiar actividades que destruyen la naturaleza")

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