2 Jun 2018 - 2:00 a. m.

La tensión política durante las elecciones sí afecta la vida familiar

Un estudio demostró que durante las polémicas elecciones de 2016 en Estados Unidos se redujo el tiempo de las cenas de Acción de Gracias.

Redacción Vivir

Pixabay
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Tal vez todos los sabemos de alguna manera. Sospechamos que por estos días de elecciones evadimos a algunas personas en el trabajo, y apresuramos el final de reuniones familiares y con amigos cuando emerge la conversación sobre política. Pues bien, un estudio conducido por dos investigadores norteamericanos acaba de demostrar que durante las polémicas elecciones de 2016 en Estados Unidos  se afectaron las relaciones familiares.

El trabajo que acaba de ser publicado en la revista Science por Keith Chen, de la Universidad de California, y Ryne Rohla, de la Universidad Washington State, reveló que durante esa candente campaña electoral en la que se enfrentó Donald Trump a Hillary Clinton ocurrió algo curioso: los grupos de personas con ideas políticas opuestas pasaron entre 20 y 50 minutos menos reunidos en la cena de Acción de Gracias que los grupos con ideas políticas similares.

“Dicha reducción en el tiempo se vio incluso más acentuada en el caso de aquellas personas que estuvieron expuestas a una gran cantidad de propaganda política”, anotaron los autores en un reporte sobre su trabajo. El partidismo político en los Estados Unidos ha aumentado drásticamente a lo largo de los últimos 25 años. Se estima que en 2016, más del 55 % de los demócratas y los republicanos dijeron tener sentimientos «muy desfavorables» hacia el partido opositor, mientras que, a mediados de los 90, el porcentaje era solo de aproximadamente el 20%.

Para demostrar que esa polarización si se ha traducido en efectos sociales palpables, los investigadores usaron datos anónimos sobre la localización de los smartphones de más de 10 millones de estadounidenses para rastrear la cantidad de tiempo que pasaron en la cena de Acción de Gracias de 2016. Para determinar la afiliación partidaria, los investigadores analizaron los datos de las elecciones presidenciales de alrededor de 172 000 distritos electorales en el 99,9 % de los condados de todo el país.

En su análisis descubrieron que las visita de demócratas a anfitriones republicanos se redujo entre 20 y 40 minutos, y los republicanos pasaron entre 50 y 70 minutos menos en casa de los demócratas.

Pero ahí no terminó su pesquiza. Usando datos sobre propaganda política, Chen y Rohla descubrieron que las cenas de Acción de Gracias con asistentes de ambos partidos fueron, en promedio, cerca de 2,6 minutos adicionales más cortas por cada 1000 anuncios políticos que se transmitieron en la región mediática del hogar del visitante.

Ese bombardeo de información más acentuado en unos lugares que en otros también tuvo su repercusión. Los dos investigadores probaron que en los estados indecisos, más atacados con publicidad, los ciudadanos estuvieron expuestos a más de 26.000 anuncios en el transcurso de la campaña electoral, lo cual supuso una cena de Acción de Gracias aproximadamente 69 minutos más corta para las familias con ideas políticas opuestas en Orlando, por ejemplo, en comparación con aquellas familias de regiones sin publicidad política.

En total, dicen los investigadores, por culpa de la política, “las diferencias partidistas costaron a los estadounidenses 73,6 millones de horas que podrían haber pasado interactuando con otra persona durante Acción de Gracias en 2016”. Difícilmente sabremos el precio en tiempo de amistad que perdimos los colombianos por culpa de Duque, Vargas Lleras, Fajardo, De La Calle y Petro.

 

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