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9 Jun 2022 - 9:00 p. m.

¿Los dinosaurios tenían “ombligo”? Hay pruebas de que al menos uno sí

A diferencia de la mayoría de los reptiles y aves existentes que pierden esta cicatriz dentro de días o semanas después de la eclosión, el ombligo de Psittacosaurus persistió al menos hasta la madurez sexual, similar a algunos lagartos y cocodrilos con los que comparte el parecido morfológico más cercano.
Imagen de referencia /Pixabay. Un equipo internacional encontró evidencia de la cicatriz umbilical más antigua jamás conservada que revela que los dinosaurios tenían 'ombligos'.
Imagen de referencia /Pixabay. Un equipo internacional encontró evidencia de la cicatriz umbilical más antigua jamás conservada que revela que los dinosaurios tenían 'ombligos'.
Foto: Pixabay

El ombligo es en realidad una cicatriz. En los humanos marca el punto de dónde sale el cordón umbilical que conecta el saco amniótico (donde se desarrolla el feto) y la placenta con las sustancias nutritivas y la sangre rica en oxígeno que el feto necesita para desarrollarse. Así sucede en los mamíferos placentarios, es decir, que crecen en el útero materno gracias a la placenta. Entre ellos están los humanos, pero también los armadillos o los murciélagos. Cuando el feto nace, se corta el cordón y la abertura se cierra formando lo que conocemos como el ombligo.

Las aves, los reptiles y también los dinosaurios son (o fueron) animales ovíparos (que nacen a partir de huevos). Los ovíparos no tienen cordón umbilical. En las aves y en los reptiles, por ejemplo, el huevo esta comunicado a través de una abertura longitudinal en la línea media de la pared abdominal. Esta abertura se cierra para formar un “ombligo”, que, en la mayoría de los reptiles existentes (incluidas las aves), persiste solo durante unos pocos días o semanas y, por lo tanto, es un indicador común de la madurez relativa de un individuo. Eso es lo que pasa la mayoría de veces.

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