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¿Podremos tener hijos en el espacio? Los espermatozoides sufren la falta de gravedad

A medida que la exploración espacial avanza hacia misiones más largas y la posibilidad de habitar otros mundos, surge una pregunta clave: ¿es posible reproducirse fuera de la Tierra? Un estudio reciente muestra que la microgravedad afecta la capacidad de los espermatozoides para moverse y fertilizar, lo que podría complicar el desarrollo de la vida en el espacio y plantea nuevos desafíos para futuras misiones humanas.

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28 de marzo de 2026 - 03:24 p. m.
Un estudio de la Universidad de Adelaida ha descubierto que la falta de gravedad afecta negativamente a la capacidad de navegación de los espermatozoides. /Laboratorio de Biología de Espermatozoides y Embriones, Universidad de Adelaida.
Un estudio de la Universidad de Adelaida ha descubierto que la falta de gravedad afecta negativamente a la capacidad de navegación de los espermatozoides. /Laboratorio de Biología de Espermatozoides y Embriones, Universidad de Adelaida.
Foto: /Laboratorio de Biología de Espermatozoides y Embriones, Universidad de Adelaida.
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La humanidad se prepara para ampliar, en las próximas décadas, los límites de la exploración espacial que ha alcanzado hasta ahora. Programas como Artemis, de la NASA, buscan llevar nuevamente humanos a la Luna hacia el final de la década, mientras que SpaceX proyecta sus primeras misiones tripuladas a Marte en los años siguientes. Más allá de los hitos técnicos, el horizonte es más ambicioso: la posibilidad de establecer presencia humana de forma sostenida en otros mundos.

Ese escenario está empujando a la ciencia a hacerse nuevas preguntas. Muchas pueden parecer lejanas o poco urgentes hoy, pero serán clave si se quiere hacer viable la vida fuera de la Tierra. Una de ellas es la reproducción. En lugares como la Luna, Marte o el espacio profundo, la gravedad, por ejemplo, es mucho menor, la radiación es más intensa y las condiciones son más extremas. Esta diferencia no es menor: la gravedad ha sido clave en la evolución de los organismos, porque las células dependen de fuerzas físicas para activar procesos biológicos. Cuando esa gravedad cambia, también lo puede hacer el funcionamiento del cuerpo.

Una investigación publicada recientemente en la revista Nature, referencia de la mejor ciencia del mundo, apunta a que la falta de gravedad afecta negativamente a la capacidad de navegación de los espermatozoides.

El estudio utilizó simulaciones avanzadas de microgravedad en laboratorio y analizó, de manera sistemática, cómo se comportan los espermatozoides y cómo se desarrollan los embriones en distintas especies, incluidas humanas.

“Esta es la primera vez que hemos podido demostrar que la gravedad es un factor importante en la capacidad de los espermatozoides para navegar a través de un canal como el tracto reproductivo”, dijo la autora principal del estudio, Nicole McPherson, del Instituto de Investigación Robinson de la Universidad de Adelaida, citada en una nota de prensa. “Observamos una reducción en el número de espermatozoides que lograron encontrar su camino a través del laberinto de la cámara en condiciones de microgravedad en comparación con la gravedad normal”.

Los resultados muestran que la microgravedad altera la capacidad de los espermatozoides de orientarse y desplazarse correctamente, lo que afecta la fertilización. Sin embargo, esta alteración no es uniforme: depende del tiempo de exposición y de la especie. Aun así, la fecundación siguió ocurriendo, lo que sugiere que algunos espermatozoides logran compensar esas dificultades. Un hallazgo interesante es que ciertas señales químicas pueden ayudar a contrarrestar estos efectos. En el caso de los espermatozoides humanos, la progesterona (una hormona clave en la reproducción) logró mejorar parcialmente su capacidad de navegación bajo microgravedad. Esto, dicen los investigadores, abre la puerta a posibles estrategias para mitigar los efectos de la falta de gravedad en el proceso.

El estudio también analizó qué ocurre después de la fecundación. Bajo condiciones que replican técnicas clínicas de reproducción asistida, se observó el desarrollo de los embriones en sus primeras etapas. La exposición breve a la microgravedad durante la fecundación afectó la calidad del desarrollo en cerdos y produjo cambios en la estructura celular de los embriones en cerdos y ratones. Por ejemplo, observaron una reducción del 30 % en el número de huevos de ratón que fueron fertilizados con éxito después de cuatro horas de exposición a la gravedad cero, en comparación con las condiciones típicas en la Tierra.

“Estos hallazgos demuestran la complejidad del éxito reproductivo en el espacio y la necesidad crucial de realizar más investigaciones en todas las etapas tempranas del desarrollo”, concluyó la autora de la investigación. Si bien estudios anteriores han analizado la motilidad de los espermatozoides en el espacio, hasta la fecha, según los autores, ninguno había evaluado la capacidad de los espermatozoides para navegar a través de un canal reproductivo en estas condiciones controladas.

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