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15 Aug 2020 - 6:33 p. m.

Sífilis: ¿quién contagió a quién?

Científicos encuentran evidencia para replantear la hipótesis de que la sífilis pasó de América a Europa después de los viajes de Colón.
El niño Cristo castiga a la humanidad con la sífilis’, (1496), xilografía de Joseph Grünpeck.
El niño Cristo castiga a la humanidad con la sífilis’, (1496), xilografía de Joseph Grünpeck.
Foto: Wikipedia

Hacia 1495 una epidemia de sífilis barrió Europa. La terrible y misteriosa enfermedad, además de dejar úlceras vergonzosas en los cuerpos de las víctimas, caía sobre ellas como un estigma imborrable. Muy pronto los médicos descubrieron que estaba asociada los placeres carnales. La iglesia llegó a afirmar que la enfermedad era un castigo divino.

Desde entonces hasta hoy los científicos han debatido sobre el origen de la enfermedad. Mientras unos la sitúan en las Américas y relacionan esa primera epidemia con los recientes viajes de Colón a América, otros han creído que su origen se dio en Europa, Medio Oriente o incluso África. Millones pagaron con sus vidas los descuidos sexuales. Unos cinco millones de personas fallecieron en aquella época por esta causa.  

Una nueva investigación conducida por científicos del Instituto Max Planck arroja nuevas pistas sobre este misterio de la historia de la medicina. Al rescatar ADN de la bacteria Treponema pallidum, responsable de la enfermedad en restos óseos de nueve cuerpos europeos, los investigadores creen que hay razones para pensar que la enfermedad ya estaba instaurada en Europa antes de los viajes de Colón. Los esqueletos examinados fueron tomados de sitios arqueológicos en Finlandia, Estonia y los Países Bajos. Combinando técnicas genéticas modernas lograron recuperar y secuenciar el ADN de la bacteria.

Johannes Krause, codirector del Instituto Max Planck para la Ciencia de la Historia Humana, coautor del estudio, comentó a la revista Science que el tipo de experimento que diseñaron hace unos cinco años habría sido imposible pero gracias a los avances en tecnología se logró esta vez. Por un lado los investigadores rastrearon los cambios en los genes de las bacterias a lo largo del tiempo y al mismo tiempo aplicaron las técnicas de datación por carbono tanto a los esqueletos como a los ataúdes para tener mayor certeza de la época exacta en que vivieron esas personas. 

“Nuestros datos muestran que todos los genes asociados con la virulencia en las cepas modernas de T. pallidum probablemente ya estaban presentes en las cepas europeas antiguas”, concluyeron en su trabajo publicado en la revista Current Biology. 

La bioarqueóloga Molly Zuckerman, de la Universidad Estatal de Mississippi, elogió el trabajo de sus colegas en la revista Science pero advirtió que no deshecha por completo la teoría la hipótesis de contagio desde América hacia Europa.

Los autores del trabajo reconocen que hacen falta muchas piezas para reconstruir la verdadera historia de la sífilis: “aparte del origen y la diversidad de secuencias de estos genomas antiguos recién descubiertos, se puede suponer que muchos linajes anteriores de T. pallidum siguen siendo completamente desconocidos en la actualidad. Una vez reveladas, pueden resultar fundamentales para descubrir la relación entre las cepas treponémicas y fechar su aparición”.

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