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Este 7 de agosto, el Servicio Geológico Colombiano emitió un nuevo boletín informativo sobre la actividad en la cadena volcánica Los Coconucos. De acuerdo con la entidad, la sismicidad de largo periodo y las señales de tremor continuo persisten en el volcán Puracé, las cuales se relacionan principalmente con la dinámica de fluidos en sus conductos internos y se generan bajo el cráter del volcán, a profundidades menores a 1 kilómetro.
“La sismicidad asociada al fracturamiento de roca ha permanecido en valores muy bajos, tanto en número como en magnitud, y se ha localizado entre 1 y 2 kilómetros por debajo del cráter”, se lee en el boletín. El SGC apuntó que, aunque han disminuido la cantidad de sismos y las emisiones de ceniza hacia la atmósfera, el flujo de dióxido de azufre (SO₂) se mantiene por encima del promedio conocido para este volcán y persiste el aumento en las concentraciones de dióxido de carbono (CO₂) en el suelo.
En específico, las emisiones de dióxido de azufre (SO2) a la atmósfera presentan un valor de 1900 toneladas por día (t/día) y su flujo se dispersa hacia el noroccidente del volcán, según el monitoreo de los gases. Por el momento, no se han registrado reportes de anomalías térmicas asociadas al fondo del cráter.
A pesar de que a las 10:14 a.m. de este viernes 7 de agosto, se registró una emisión de ceniza, no pudo ser corroborada mediante cámaras web debido a que las condiciones meteorológicas adversas limitaban la visibilidad en la zona. Al mismo tiempo, los habitantes de la vereda Cristales, en el municipio de Coconuco, reportaron fuertes sonidos asociados a ese evento.
“Los valores que se vienen registrando instrumentalmente en el volcán durante los últimos días son los máximos alcanzados, superando ampliamente los calculados en las líneas base de comportamiento y, por lo tanto, representan una alteración importante en su dinámica”, subrayó el SGC. Es por ello que el volcán continúa en estado de alerta naranja, una etapa en la que es posible que, si bien en algunos momentos la actividad volcánica puede disminuir con respecto a días o semanas anteriores, eso no implica, necesariamente, que el volcán haya retornado a un nivel de actividad estable.
La entidad explicó que para cambiar a estado de alerta amarilla, se requiere de un tiempo prudencial en el que se evalúen todos los parámetros monitoreados y se determinen tendencias que indiquen una estabilidad confiable.
Por el momento, el servicio geológico recomendó a la comunidad en general no acercarse a la zona de los cráteres de los volcanes Puracé, Piocollo y Curiquinga, pues de manera repentina, pueden presentarse emisiones de ceniza o de gases que representan un gran riesgo para las personas.
El SGC también instó a seguir atentamente la evolución de este proceso a través de los boletines diarios y la información publicada en los canales oficiales de la entidad, además de que la ciudadanía siga las instrucciones de las autoridades locales, departamentales y de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).
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