
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
El telescopio James Webb de la NASA y la Agencia Espacial Europea (ESA) captó la imagen de lo que parece un “Cofre del Tesoro” en la Vía Láctea, que en lugar de tener oro y joyas, tiene un cúmulo compacto de al menos 70 estrellas jóvenes que permiten entender cómo ocurre la formación estelar.
La ESA describe la foto como “un reino fantástico dentro de nuestra galaxia, donde la intensa luz estelar y los vientos ondulantes esculpen nubes de polvo en formas ingeniosas”.
Esto ocurre en la gigantesca nube de gas y polvo cósmico, conocida como Nebulosa de Carina, ubicada a 7.500 años luz de distancia, en la constelación de Carina (la Quilla). Tiene una extensión aproximada de 260 años luz, y alberga una colección de objetos, incluyendo los Acantilados Cósmicos revelados en la primera imagen publicada por el Webb.
La Nebulosa de Carina también es conocida como la región de formación estelar de alta masa más cercana que permite a los astrónomos estudiar todo el espectro de la formación de estrellas.
Esta nube alberga algunas de las estrellas más masivas de la Vía Láctea, así como decenas de miles de protoestrellas (la fase temprana en la formación de una estrella).
En la imagen publicada por la ESA, llamada el Cofre del Tesoro, se pueden detallar “perfectamente este jardín de esculturas celestiales”. En astronomía, a una nube aislada de gas y polvo con una cabeza densa y oscura y una cola que se extiende a lo largo de la nube se le conoce como glóbulo comentario, o Cofre del Tesoro, que tiene “la apariencia inconfundible de un cofre de madera con la tapa abierta de par en par”, explica la agencia.
La imagen fue revelada gracias a la Cámara de Infrarrojo Cercano (NIRCam) del telescopio Webb. Los investigadores estiman que el cúmulo del Cofre del Tesoro contiene alrededor de 70 estrellas, entre estas una bastante rara, conocida como estrella de tipo O, aproximadamente 19 veces más masiva que el Sol.
Según la ESA, es probable que el cúmulo estelar tenga alrededor de 1,3 millones de años, aunque estimaciones anteriores lo situaban en tan solo 100.000 años. “Debido a su juventud, el cúmulo aún se encuentra profundamente incrustado en las nubes de polvo del Cofre del Tesoro. Las estrellas individuales del cúmulo también están envueltas en polvo... Con el tiempo, la brillante luz de estas estrellas jóvenes disipará la nube circundante y revelará todo el cúmulo”, dijo la agencia en un comunicado.
Con el telescopio Webb, los astrónomos han llevado a cabo un programa de observación dedicado a estudiar cómo las estrellas jóvenes de la Nebulosa de Carina captan gas de su entorno y lo expulsan mediante flujos de salida.
👩🔬📄 ¿Quieres conocer las últimas noticias sobre ciencia? Te invitamos a verlas en El Espectador. 🧪🧬