10 Dec 2018 - 11:25 p. m.

Tras 41 años de viaje, la Voyager 2 sale del espacio interestelar con un mensaje para extraterrestres

Esta sonda de la NASA, lanzada en 1977, lleva consigo dos discos con información sobre la humanidad. Como "una especie de botella en el océano cósmico", así la describió Carl Sagan, quien dirigió la elección de ese contenido hace cuatro décadas.

- Redacción Ciencia

Este lunes, la NASA anunció que la sonda Voyager 2, lanzada al espacio en 1977, acaba de llegar al espacio interestelar. Sobrepasó la heliopausa, es decir, el límite en el que el viento solar se une al viento estelar procedente de otras estrellas.  / Tomado de la cuenta de Twitter @NASAVoyager
Este lunes, la NASA anunció que la sonda Voyager 2, lanzada al espacio en 1977, acaba de llegar al espacio interestelar. Sobrepasó la heliopausa, es decir, el límite en el que el viento solar se une al viento estelar procedente de otras estrellas. / Tomado de la cuenta de Twitter @NASAVoyager

Como si se tratara de una película de ciencia ficción, el segundo mensaje enviado por los humanos a los extraterrestres se acerca cada vez más a final del Sistema Solar. La sonda “Voyager 2” de la Nasa, lanzada el 20 de agosto de 1977, ha llegado al espacio interestelar. Este sería el segundo objeto fabricado por el hombre en sobrepasar tal límite, sin contar que, entre su equipaje viajan dos discos con información sobre la humanidad. (Lea: La sonda Voyager 1, el primer artefacto humano en salir del sistema solar) 

Ese límite fue alcanzado el pasado 5 de noviembre según el científico jefe de esta misión, Edward Stone. Se refiere a la heliopausa: el lugar en el que se unen el viento proveniente del sol y el viento estelar, procedente de otras estrellas en el Universo. Esto se conoce gracias a que un intrumento a bordo de la sonda, instalado para detectar el viento solar a su alrededor, ha dejado de observar este flujo a su alrededor.

Lo más interesante es que esta misión diseñada en un principio para viajar durante cinco años de Júpiter y Saturno, es una especie de botella en el océano cósmico. Así la describió el científico Carl Sagan hace cuatro décadas, cuando, a la cabeza de un comité, eligió la información que viajaría dentro de dos discos fonográficos de cobre cubiertos de oro. Almacenados allí, hay sonidos de aves y otros animales, saludos en 55 idiomas, una lista de canciones de todas partes del mundo y 115 imágenes codificadas.

Entre las imágenes está una fotografía de una mujer dando pecho, la captura de un trancón en Tailandia y un retrato de la primatóloga Jane Goodall en compañía de chimpancés. La idea es que, comentó Sagan en ese entonces, "la nave espacial será encontrada, y el disco será reproducido, solo si hay civilizaciones avanzadas capaces de viajar por el espacio interestelar”. Ahora, la Voyager se encuentra a 18.000 millones de kilómetros de la Tierra. De ahí sus mensajes sean recibidos con un desface de 16 horas y media.

Síguenos en Google Noticias

Temas relacionados

Voyager 2NASACarl Sagan