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15 Jul 2020 - 10:28 p. m.

Un cementerio de mamuts descubierto bajo el nuevo aeropuerto de Ciudad de México

Al igual que sucedió mientras se construyó el metro, obreros hallaron en este terreno una decena de esqueletos de paquidermos que pisaron esas tierras hace más de 10.000 años en busca de vegetación para alimentarse y agua. La arcilla debió haberlos atrapado y fueron sepultados bajo el subsuelo de esta urbe.

Redacción Ciencia

Más de una decena de esqueletos fueron hallados en la obra que adelanta el gobierno mexicano para construir su nuevo aeropuerto.
Más de una decena de esqueletos fueron hallados en la obra que adelanta el gobierno mexicano para construir su nuevo aeropuerto.
Foto: Instituto Nacional de Antropología e Historia

Hace unos 40 años, mientras se construía el metro de Ciudad de México, se empezaron a encontrar esqueletos de mamuts bajo el subsuelo urbano. Debajo de la mayoría de sus líneas se descubrieron restos de enormes paquidermos, tanto como para que actualmente varios huesos estén expuestos en estaciones como la de Talismán, en el norte de la capital. Algo similar pasó hace cinco años, cuando al cavar una tubería, obreros encontraron alrededor de 14 ejemplares de este animal que vivió hace más de 10.000 años. Esta vez, la historia es similar: las obras que se adelantan para el nuevo aeropuerto mexicano han destapado decenas de sorpresas. (Lea: Lecciones sobre el tapabocas desde una peluquería en Estados Unidos)

El arqueólogo Rubén Manzanilla está a la cabeza de la nueva excavación, que según él se parece mucho a la ocurrida años atrás en la obra del metro. En los últimos meses, bajo el terreno en el que estará el nuevo aeropuerto de la capital, varios ejemplares se han hallado incluso con la osamenta completa. Desde el cielo, como los retrató el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), puede notarse el tamaño de estos paquidermos, cuya dieta e hidratación los atraía a esas tierras.

La razón de que esos terrenos sean considerados un cementerio de mamuts se debe a que Ciudad de México fue durante el pleistoceno un sistema de lagos. El terreno actualmente excavado representaba una de sus orillas, que para entonces tuvo que haber sido abundante en cuanto a la vegetación. “La arcilla de esta parte era muy plástica y estos animales se hundían en el lodo y ya no podían salir”, explicó el experto para El País.

De ahí que tantos restos de estos animales hayan sido encontrados en esta ciudad, la mayoría de ellos casualmente. Al igual que los seis animales que en este momento concentran la excavación en 147 puntos a lo largo del terreno de la obra. Por ahora, los arqueólogos solo ocupan el 1 % de las 3.200 hectáreas que constituirán el aeropuerto. Por ahora, el equipo se enfoca en los molares descubiertos gracias a los que se puede determinar la edad de estos animales, los huesos del húmero y la pelvis para descifrar cuánto pesaron y de qué género eran.

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