Conflicto

28 May 2022 - 9:00 p. m.

Elecciones 2022: ¿Cómo atravesó el conflicto armado a las fórmulas presidenciales?

Desplazamientos, amenazas, secuestros y asesinatos son algunos de los hechos que han vivido los aspirantes en esta contienda, dentro de los cuales hay incluso un exguerrillero desmovilizado.
Petro hizo parte de un grupo guerrillero y Márquez ha sido víctima de los armados. Luis Gilberto Murillo tuvo que exiliarse por amenazas de los paramilitares. Hernández ha dicho que negociaría con el Eln, de quien es víctima directa por el asesinato de su hija. Enrique Gómez recogió las banderas de su tío, Álvaro Gómez Hurtado, asesinado en hechos que aún se investigan.
Petro hizo parte de un grupo guerrillero y Márquez ha sido víctima de los armados. Luis Gilberto Murillo tuvo que exiliarse por amenazas de los paramilitares. Hernández ha dicho que negociaría con el Eln, de quien es víctima directa por el asesinato de su hija. Enrique Gómez recogió las banderas de su tío, Álvaro Gómez Hurtado, asesinado en hechos que aún se investigan.
Foto: El Espectador

Dentro de la baraja de candidatos a la Presidencia y la Vicepresidencia que se disputan este domingo la primera vuelta de las elecciones, varios de ellos han sido marcados por la violencia en su vida personal y familiar. Entre los aspirantes hay víctimas directas de secuestros y amenazas, otros que han sufrido atentados por sus liderazgos sociales, unos más que han perdido a seres queridos a manos de grupos armados ilegales e incluso hay un desmovilizado de la guerrilla.

Estos hechos violentos demuestran una vez más que el conflicto armado interno ha tocado la vida y las familias de la mayoría de los colombianos, más allá de los registros oficiales.

Colombia+20 recapituló algunos de los hechos violentos que han vivido en el pasado las siguientes fórmulas a la Presidencia: Gustavo Petro y Francia Márquez; Federico Gutiérrez y Rodrigo Lara Sánchez; Sergio Fajardo y Luis Gilberto Murillo; Rodolfo Hernández y Marelen Castillo, y Enrique Gómez y Carlos Cuartas.

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Gustavo Petro y Francia Márquez

La fórmula presidencial del Pacto Histórico está marcada por el conflicto. Gustavo Petro se enlistó a los 17 años en el M-19, un grupo guerrillero que nació en los años 70. En varias ocasiones ha afirmado que no tuvo responsabilidad en operaciones militares ni llegó a usar armas, porque sus labores eran políticas.

En octubre de 1985, poco antes de la toma del Palacio de Justicia perpetrado por el M-19 y cuando ya era concejal de Zipaquirá, fue capturado por el Ejército. Los detalles de ese expediente fueron revelados por este diario en 2013.

En su momento, Petro aseguró que en su detención fue sometido a torturas durante cuatro días en la Escuela de Caballería, una práctica violatoria de los derechos humanos empleada por los militares en aquella época y denunciada por organizaciones nacionales e internacionales.

Estuvo preso durante 16 meses y recuperó su libertad en febrero de 1987. Dos años más tarde promovió e hizo parte de la desmovilización del M-19, proceso por el que fue indultado. Además, impulsó la Constituyente de 1991. Nunca volvió a las armas.

Francia Márquez, su fórmula vicepresidencial, viene del norte del Cauca, una región especialmente golpeada por la violencia. Márquez fue amenazada y desplazada por grupos armados ilegales por ser la más férrea opositora a la minería ilegal que devastaba los alrededores de La Toma, el pequeño corregimiento del municipio de Suárez de donde es oriunda.

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La ahora aspirante a la vicepresidencia sufrió un atentado contra su vida el 4 de mayo de 2019, en zona rural de Santander de Quilichao, cuando un comando de presuntos disidentes de las Farc atacó la reunión de líderes comunitarios en la que participaba. Dos escoltas de la Unidad Nacional de Protección resultaron heridos.

Sergio Fajardo y Gilberto Murillo

Luis Gilberto Murillo, fórmula vicepresidencial de Sergio Fajardo, tiene mucho que contar sobre las afectaciones del conflicto armado. Es oriundo del Chocó, uno de los departamentos que más ha sufrido la guerra en las últimas décadas, así como el abandono estatal. Nació en el Medio San Juan, al sur del Chocó, una región que ni siquiera conoció la tranquilidad temporal del Acuerdo de Paz con las Farc, y es una zona que está en disputa por las Agc o Clan del Golfo y la guerrilla del Eln.

Precisamente en ese contexto de violencia, Murillo fue secuestrado y amenazado de muerte por paramilitares en el 2000, después de haber sido electo gobernador del departamento. Tras su liberación abandonó el país y se radicó en Estados Unidos, donde estuvo exiliado hasta 2011, cuando regresó a Colombia para aspirar nuevamente a la gobernación del Chocó.

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Después de eso fue ministro de Medio Ambiente durante la presidencia de Juan Manuel Santos y ha sido un firme defensor del Acuerdo de Paz. Sergio Fajardo, por su parte, ha dicho que nunca ha recibido amenazas. Como alcalde de Medellín, jugó un rol importante en el proceso de reinserción de los grupos paramilitares en esa ciudad tras la desmovilización.

Federico Gutiérrez y Rodrigo Lara

La fórmula de Gutiérrez, Rodrigo Lara Sánchez, es hijo de Rodrigo Lara Bonilla, exministro de Justicia, quien emprendió una lucha frontal contra los carteles de la droga: denunció a los narcos y a sus socios políticos, fue incansable persiguiéndolos cuando habían doblegado a las autoridades. Pablo Escobar ordenó su muerte, ejecutada el 30 de abril de 1984 con complicidad de agentes del Estado, según demostró Alberto Donadío. Lara lo recordó así en Twitter: “Hoy recordamos el asesinato de mi padre, su llama sigue viva, su lucha por un mejor país y el eco de sus palabras buscando fortalecer la justicia social están presentes. Hoy recordamos a alguien valiente que ofrendó su vida por lograr que prevalecieran los valores y la verdad”.

Rodolfo Hernández y Marelen Castillo

Rodolfo Hernández es víctima del conflicto. En 2004, su hija Juliana Hernández Oliveros fue secuestrada por delincuentes y terminó en poder del Eln. Desde entonces la familia ha buscado sin éxito a Juliana, sin certeza sobre lo que ocurrió tras el secuestro, aunque creen que fue asesinada. En 2016, siendo alcalde de Bucaramanga, Hernández pidió al presidente Santos que intercediera ante el Eln para saber sobre su paradero. El mandatario iniciaba unos diálogos exploratorios de paz con esa guerrilla. “Él hizo lo que estuvo a su alcance”, dijo el ingeniero sobre el tema. El padre de Rodolfo Hernández también fue secuestrado por las Farc. Hernández votó No en el plebiscito por la paz, pero ha dicho que defenderá el Acuerdo de Paz y está dispuesto a negociar con el Eln.

Enrique Gómez y Carlos Cuartas

Los orígenes del conflicto en Colombia marcan la historia de Enrique Gómez. Su abuelo Laureano Gómez fue uno de los políticos protagonistas de la violencia bipartidista entre liberales y conservadores, desatada tras el asesinato de su gran contradictor político en 1948: el candidato a la Presidencia Jorge Eliécer Gaitán.

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Gómez también es víctima de la violencia política, pues su tío y mentor, Álvaro Gómez Hurtado, fue asesinado en 1995 en hechos que aún son motivo de investigación, cuando lideraba la oposición al presidente Ernesto Samper. Aunque las Farc se atribuyeron la responsabilidad de ese crimen, la familia insiste en que el asesinato fue cometido por narcotraficantes del Valle del Cauca, en alianza con miembros del gobierno de Samper. Gómez, quien preside el Movimiento de Salvación Nacional, está acreditado como víctima en el caso de ese magnicidio e incluso ha acompañado diligencias como la versión que el narco Hernando Gómez “Rasguño” rindió a la Fiscalía por ese asesinato. Carlos Cuartas, su fórmula a la Vicepresidencia, viene del sector empresarial.

John Milton Rodríguez y Sandra de las Lajas

De acuerdo con un perfil del noticiero CM&, el candidato y pastor cristiano John Milton Rodríguez creció entre dificultades económicas tras la muerte prematura de su padre, en un barrio de la Comuna 20 de Cali con fuerte afectación por la violencia. En un hecho que no deja de ser paradójico dada la orilla política donde milita Rodríguez -de derecha-, su padre, el señor Hernando Rodríguez fue militante comunista y fundador de las juventudes de dicho partido en Colombia. Según contó Rodríguez en entrevista con este diario, esto hizo que no le fueran desconocidas las teorías y propuestas de la izquierda política que marcaron el auge de los movimientos guerrilleros en los setenta y ochenta, de las cuáles el candidato ahora es firme contradictor. Su fórmula, Sandra de las Lajas, es una afrocolombiana de Tumaco (Nariño), territorio golpeado por el conflicto y la desigualdad. Se ha destacado como activista por los derechos de los afrocolombianos.

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