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2 Apr 2022 - 1:00 p. m.

“El Museo de Memoria honrará a las víctimas de ‘falsos positivos’”: Darío Acevedo

El director del Centro Nacional de Memoria responde por la seguidilla de renuncias de directores del Museo de la Memoria, de donde han salido cuatro funcionarios en apenas tres años. Defiende el estado actual de ese proyecto, aunque sus mismos funcionarios han advertido que está en riesgo.
Sebastián Forero Rueda

Sebastián Forero Rueda

Periodista Colombia 2020
Rubén Darío Acevedo
Rubén Darío Acevedo
Foto: El Espectador - Mauricio Alvarado

Esta semana se conoció que Laura María Ortiz, quien se había posesionado apenas en enero pasado como directora del Museo de Memoria para las víctimas del conflicto armado, renunció a su cargo. Se convirtió así en la cuarta directora del museo que renuncia en menos de tres años y puso sobre la mesa de nuevo el riesgo que corre ese museo tras la seguidilla de renuncias. Los cuatro directores y directoras que se han ido los había traído el mismo Darío Acevedo, director del Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH), pero tras unos pocos meses todos terminaron yéndose.

En esta entrevista, Acevedo responde por esa seguidilla de renuncias, por la situación actual del Museo de la Memoria y por otras críticas a su polémica gestión al frente del CNMH.

¿Por qué le renuncian los directores y directoras del Museo de la Memoria?

Es una situación que se sale de nuestro control. Cada uno de ellos tiene una historia distinta. Hubo dos casos en que se hizo uso de la facultad que tiene uno como director de prescindir de los servicios de alguien que es de la entera confianza de uno, no tiene por qué explicarse la razón. En los otros dos casos hubo renuncia voluntaria. En este ultimo de Laura María Ortiz ella de manera sorpresiva la semana pasada me hizo saber que presentaría la renuncia por motivos personales y familiares. Frente a eso uno no tiene nada que alegar. Cuando yo la entrevisté le hice saber que el cargo podía ser estresante porque el Museo es la entidad que reúne las mayores expectativas tanto de las víctimas como de la sociedad, el gobierno, entidades de cooperación internacional, del periodismo colombiano y de nosotros.

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Pero a raíz de esa serie de renuncias, el equipo técnico del Museo advirtió que ese proyecto está en riesgo. ¿Qué les responde?

Lo primero que hay que aclarar es que el equipo técnico no fue el que dijo esas cosas; lo dijeron unas personas que firmaron una carta sin embargo debo aclarar que en cada una de las coyunturas que hemos atravesado los trabajos del museo y del CNMH han continuado. La prueba de ello es que podemos hoy observar los avances de la construcción del museo, en donde hicimos muchas gestiones de carácter administrativo para lograr los permisos, las licencias para que arrancara la construcción en plena pandemia y ahí está el edificio erigiéndose. El proyecto museológico también sigue adelante, estamos en preparativos de la exposición inaugural, ojalá pudiéramos hacerla en junio o julio de este año, para mostrarle a las víctimas y a la ciudadanía cual va a ser la filosofía del Museo de la Memoria. Ninguna actividad se ha paralizado, ni siquiera ahora con esta renuncia, los equipos siguen trabajando.

En esa misma carta, los funcionarios advirtieron que el Museo ha perdido la credibilidad de las víctimas del conflicto, que son el pilar de ese proyecto. ¿Usted está de acuerdo?

No yo no estoy de acuerdo, porque desde que yo llegué hemos estado trabajado intensamente con diversas comunidades, realizando las tareas a las que estamos obligados. Donde quiera que hemos llegado, a eventos, reuniones, lanzamientos, conmemoraciones, a realizar los trabajos de recuperación de la memoria y los preparativos de recolección de elementos, videos, fotos, mapas y otros para el Museo, se siguen acopiando. No ha habido una sola denuncia de parte de organizaciones de víctimas en las que se diga que nosotros los hemos excluido. Hemos hecho talleres masivos desde 2020 destinados exclusivamente a hablar del tema del Museo, como lo imaginan las víctimas y sus organizaciones. Hicimos talleres temáticos en 2020, y en 2021 realizamos cuatro eventos sectoriales en municipios secundarios como Quibdó, Valledupar, Arauca y Pasto.

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Usted dice que no ha habido denuncias, pero por ejemplo la Red Colombiana de Lugares de Memoria sí se ha pronunciado y ha dicho que el Museo se ha construido sin las víctimas…

Me parece extraño porque nosotros hemos invitado directamente no solamente a la Red Colombiana de Lugares de Memoria, con la que hemos tenido algunas discrepancias desde el comienzo de mi administración, hemos tratado de acercarnos a ellos, hemos invitado organizaciones que nos cuestionan, haciendo eco de campañas difamatorias que no obedecen a la realidad, como en el manejo de archivos. No me explico por qué siguen insistiendo en que han sido excluidos cuando se les ha invitado con cartas a asistir a estas actividades.

Usted dice que sobre el tema de archivos se hizo una campaña difamatoria, pero lo cierto es que organizaciones como las Madres de Soacha o la Asociación Minga sí anunciaron en su momento el retiro de archivos del CNMH…

Hasta ahora en materia de archivos, las organizaciones que los han retirado lo han hecho en un proceso que es normal. Desde antes de mi llegada a la dirección del CNMH eso también podía ocurrir: muchas organizaciones entregaban al CNMH documentación para que el CNMH la procesara, la digitalizara y organizara la manera de ponerla al servicio de la sociedad. Una vez se cumplía ese procedimiento, se le devolvían a las organizaciones los documentos originales, que nunca pasan a ser propiedad del CNMH. Retirados así de manera imprevista, ni una sola organización. En el tema de las Madres de Soacha, estábamos construyendo un libro de relatos con ellas, pero desafortunadamente por las secuelas de la confrontación ideológica y política que hay alrededor de la memoria, ellas fueron influenciadas por gente que ha sido muy adversa a nuestros puntos de vista y esa influencia llevó al traste con ese proyecto. No obstante, nosotros no dejamos de invitarlas a ellas a nuestros eventos, pero no podemos forzar a nadie a que se haga presente.

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¿Cómo así influenciadas? ¿Por quién?

Es mejor no precisar eso para evitar reverdecer viejas campañas, eso ha pasado a un lugar secundario. Si ellas en este momento quisieran hablar conmigo, con todo gusto les abriría las puertas, si ellas llegaran a decirme queremos terminar ese libro también lo haríamos, pero ellas no han mostrado esa disposición. Yo nunca tuve confrontación con esas señoras a las que respeto profundamente y creo que así sea con otra entidad ellas tienen su derecho a hacer sus memorias y que circulen ampliamente entre la población colombiana.

¿Quién va a asumir ahora la dirección del Museo de Memoria?

Estamos en ese proceso, haciendo entrevistas. No depende solamente de nosotros, porque nosotros hacemos un proceso de selección y la persona que resulte debe tener el visto bueno de Presidencia.

Laura Montoya cuando renunció dijo que la construcción física del Museo iba en 15%. Y, otro lado, a la exposición Voces para Transformar a Colombia la JEP le abrió proceso de medidas cautelares, como también lo contempló con la exposición SaNaciones. ¿Cuál es la situación entonces del Museo de la Memoria hoy?

El Museo tiene dos fases de construcción: la física y la museológica. En la parte física, quien administra la construcción es la Agencia Nacional Inmobiliaria. Esa agencia es la que se entiende con la firma constructora española. Ha habido algunos retrasos, sin embargo, la obra ya se puede divisar desde lejos, vamos por el nivel tercero, son seis niveles, son 14.139 m2, tendremos seis salas de exposición y yo creo que se va a cumplir la meta de inaugurarlo en algún momento, no tenemos una fecha precisa, pero la idea es que se pueda hacer cuanto antes. En la parte museológica hemos seguido trabajando. Fruto de ese trabajo es la exposición SaNaciones, que se hizo con 10 pueblos indígenas. Es una exposición que está vigente, estamos proyectando llevarla al exterior, en países donde hay una buena comunidad de colombianos exiliados, pero también para que la comunidad internacional se dé cuenta que el Estado colombiano está cumpliendo compromisos a este nivel. Seguimos trabajando, esto nos afecta de una manera emocional obviamente, pero yo puedo asegurar que de parte nuestra los equipos siguen adelante, no dependen de que haya un director o no porque hay unas líneas de trabajo preestablecidas.

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¿SaNaciones va a ser la exposición inaugural del Museo de la Memoria?

Parte de la exposición inaugural. Yo le puedo agregar que estará este trabajo y vamos a realizar unos pequeños avances en relación con grandes afectaciones de los derechos humanos y del Derecho Internacional Humanitario que ocurrieron como producto del conflicto armado o de atentados terroristas: eventos que sacudieron la consciencia nacional y que siguen en nuestra memoria, pero que ameritan estar ahí al menos enunciados con algunos elementos, fotos gráficas, curvas estadísticas, videos, documentales.

¿A qué hitos se refiere?

Eventos como la masacre de Bojayá, la masacre de los diputados del Valle, la Toma del Palacio de Justicia, el atentado al club El Nogal; estarían varias masacres cometidas por grupos paramilitares que fueron escandalosas como El Salado. Hay entre 12 y 14 eventos a los que se hará alusión. También por ejemplo a la explosión de artefactos prohibidos por el DIH como las minas antipersona, de las que son víctimas numerosos soldados y policías de la patria. Ahí vamos a aprovechar para mostrar los daños de ese tipo de acciones.

Pero ahí la mayoría son acciones atribuidas a las Farc… ¿van a estar también las acciones cometidas por grupos paramilitares y por miembros del Estado?

Claro que sí. También vamos a tener algo que tiene que ver con desaparición forzada; desplazamiento forzado; violencia sexual. También lo que llaman ahora “falsos positivos”, o muertes de personas indefensas que son presentadas como combatientes. Por supuesto el Estado colombiano, del que yo hago parte, se ha responsabilizado y ha sido condenado en algunos eventos, no tiene ningún problema en reconocer que en el conflicto armado hubo esa ingrata experiencia que nunca debió haber ocurrido, es una desviación de las funciones del servidor público. El Estado honrará a las víctimas de desaparición forzada en las que haya estado involucrados órganos o unidades o elementos pertenecientes a la fuerza pública; y lo mismo que los ejecutados con engaños que hoy llaman ‘falsos positivos’.

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¿Se va alcanzar a inaugurar el Museo de Memoria antes del 7 de agosto, cuando finalice el gobierno Duque, como había sido la promesa?

Esa es una hipótesis. No hay fecha todavía.

¿Por qué se está haciendo actualmente un concurso de méritos para los cargos de planta del CNMH si es una entidad que se va a transformar y cuyo futuro todavía no está claro?

Es una iniciativa que escapa a nuestro dominio. Ese tipo de concursos los hace a nivel municipal, departamental y nacional la Comisión del Servicio Civil y tienen a normalizar a muchos contratistas que están por fuera de la legislación laboral. Es un concurso de méritos ordenado por la ley y nosotros nos tenemos que acoger sí o sí a ese procedimiento. Aunque ya están listos los resultados, no se ha empezado la implementación de esas 54 personas nuevas.

¿No le preocupa que según las denuncias ese concurso no estaría garantizando los perfiles idóneos para quienes deben estar al frente de la construcción de memoria en el país?

Esa es una hipótesis, porque nosotros tenemos que confiar en que ahí va a primar la meritocracia. No podemos juzgar de antemano a los que van a llegar, no sabemos. Puede que resulten muy buenos. Pero el hecho es que nosotros estamos obligados por ley a recibir a las personas que el servicio civil destine para esos cargos.

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¿Queden quienes queden en el proceso?

Queden quienes queden, no es problema ya nuestro. Obviamente la entidad trata de allanarles el camino, con una inducción sistemática, profunda, para que la gente que llega nueva a la entidad entienda la complejidad de nuestra entidad.

¿El Centro Nacional de Memoria se va a acabar para darle paso al Museo?

En este momento lo que tenemos claro es que el CNMH continúa, que se va a organizar la nueva entidad con una especie de entidad anexa, con autonomía presupuestal pero dependiendo de una dirección general en el CNMH.

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