El exjefe paramilitar Salvatore Mancuso volvió a pedirle al presidente Gustavo Petro que se siga adelante con el proceso de diálogo para hacer el cierre del llamado Acuerdo de Ralito, que marco la desmovilización de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).
“Mi mano sigue extendida. Mi compromiso con la paz no cambia. Rompamos el silencio. Reunámonos”, dijo Mancuso en un video publicado en sus redes sociales.
El excomandante paramilitar le pidió al presidente recordar el apretón de manos que se dieron en octubre de 2024 durante un evento de entrega de tierras en Montería y en el que el mandatario propuso reabrir los diálogos de paz con los exparamilitares que, a través de la Ley de Justicia y Paz, se desmovilizaron en 2005.
“Le propongo instalar la mesa para finiquitar el proceso de paz que inicio Álvaro Uribe Vélez con ustedes, esta vez sin traición y sin miedo a la verdad, que existía en esa época”, dijo entonces Petro en un mensaje directo a Mancuso, quien lo acompañó en el evento.
“Señor presidente, le agradezco que recuerde ese momento. Ese apretón de manos fue sincero, y sigue siéndolo. Quiero decirle algo hoy, con el alma abierta, con el mismo ánimo de paz con que le estreché la mano ese día. Yo voy a estar siempre disponible para usted, para la víctima, para Colombia. Ese compromiso mío no cambia, nunca”, dice Mancuso en la grabación.
El exparamilitar se volvió a referir a la propuesta de “cerrar el Acuerdo de Ralito”. Dicho acuerdo, firmado en 2003 entre el Gobierno y las AUC en Santa Fe de Ralito, marcó el inicio del proceso de desmovilización paramilitar de unos 31.000 hombres, pero su implementación sigue siendo objeto de controversias, vacíos y deudas con las víctimas.
Puntualmente el presidente Petro siempre ha dicho que no se ha contado toda la verdad al país de las acciones de los paramilitares y sus vínculos con políticos y otros sectores de la sociedad.
“Lo que ha existido es que la verdad se fragmentó en diversos tribunales de acuerdo con el tipo de sujeto de violencia”, aseguró Petro durante la visita del Consejo de Seguridad de la ONU a Colombia el pasado 8 de febrero de 2024.
En el evento de Montería, el mandatario afirmó que el proceso de paz con las AUC terminó mal. “Esos mismos que los aplaudieron, los pusieron en un avión, esposados y encadenados, y los llevaron a una justicia extranjera; los traicionaron, y la paz no se hace con traiciones”, dijo entonces el jefe de Estado.
Mancuso, extraditado en 2008, ha afirmado en varias ocasiones que está dispuesto a contar toda la verdad sobre los vínculos entre los paramilitares, el narcotráfico y sectores del poder político y empresarial en Colombia. Para el presidente Petro, esta nueva mesa de paz podría ser una oportunidad de retomar ese proceso, pero sin las “traiciones” del pasado y sin miedo a la verdad.
“Todavía estamos a tiempo, señor presidente. Rompamos el silencio, recíbame, reunámonos, cerremos el acuerdo de Ralito. Construyamos juntos algo que este país recuerde, algo que le dejemos a la juventud colombiana de esos territorios que alguna vez nosotros sembramos de violencia. Yo quiero ayudar a que la paz sea irreversible, pero para eso necesitamos un estado que cumpla. Conversemos, señor presidente”, concluye Mancuso en su video.
¿Qué pasó con la mesa de paz con las AUC?
No deja de sorprender el pedido de Mancuso pues, aunque el Gobierno sí instaló ese mesa en octubre de 2025, y de hecho tuvieron una reunión en Valledupar para definir la hoja de ruta, el proceso no avanzó.
Seis meses después de la última reunión pública que tuvo el Gobierno con los paramilitares en Valledupar y que dejó el anuncio de unos recorridos que se harían por zonas azotadas por el paramilitarismo, no se ha vuelto a saber nada del proceso.
El mismo ministro del Interior, Armando Benedetti -a quien el presidente le encargó estar al frente de ese diálogo -, admitió el pasado 26 de febrero que “no se había tenido éxito” en ese proceso con los exparamilitares.
“Ese impulso que se ha tenido con los gestores de paz para que, no solamente se dijera la verdad judicial, sino que paralelamente se pudieran reconstruir otra vez el tejido social en el que ellos habrían fallado, con base en contar las historias de la verdad de lo que sucedió, tanto en financiación como en ayuda pública a esos políticos en lo que se pretendía, lo que se pretende aún. ¿Usted me quiere decir que no hemos tenido éxito? No, no hemos tenido éxito en buscar eso, en implementar eso“, dijo Benedetti entonces.
Entre los paramilitares que estaban en ese procesos están Salvatore Mancuso, Rodrigo Tovar Pupo (Jorge 40), Carlos Mario Jiménez (Macaco), Edwar Cobos (Diego Vecino), Fredy Rendón (El Alemán) y Juan Francisco Prada Márquez (Juancho Prada). También Hernán Giraldo Serna, Héctor José Buitrago (El Patrón) y Manuel de Jesús Pirabán (Pirata), entre otros.
Ramiro Vanoy (Cuco Vanoy) y Diego Fernando Murillo Bejarano, conocido como Don Berna, han estado fuera de los encuentros pues ambos continúan en Estados Unidos a donde fueron extraditados y donde cumplen penas por narcotráfico.
Mancuso también critica a funcionarios del Gobierno
El mensaje de Mancuso también tiene una fuerte crítica a lo que considera un trato excluyente hacia quienes dejaron las armas. Según dijo en la grabación, incluso dentro del Gobierno hay funcionarios que han marginado a excombatientes, lo que —advierte— termina debilitando los incentivos para la desmovilización.
“A quienes dejamos las armas, a quienes decidimos apostarle a la paz, nos han tratado como varias, incluso algunos funcionarios de su propio gobierno nos condenan a la marginalidad. Y eso, señor presidente, no es reintegración, eso es exclusión. Y también es una receta para que quienes bien detrás no encuentren razón para dejar las armas. Eso le cuesta vidas a Colombia, vidas que todavía pueden salvarse”, afirmó Mancuso.
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