Colombia + 20

27 Mar 2021 - 1:00 p. m.

(Pódcast): Las memorias que se llevó el río Cauca

Un sepulturero que celebraba Año Nuevo con tumbas de “N.N.”, una corregidora que recogió cadáveres del río Cauca por seis años y dos médicos que aprendieron empíricamente a hacer necropsias. Esta es la historia de cuatro personas de Marsella (Risaralda) que rescataron 548 cuerpos no identificados que bajaban por el río Cauca y los sepultaron, con la esperanza de que algún día sus familiares pudieran identificarlos y reclamarlos.
Valentina Parada Lugo

Valentina Parada Lugo

Periodista Colombia 2020
El río Cauca es el segundo más importante de Colombia, después del Magdalena. Además de ser hogar y ecosistema para muchas especies de animales, también ha sido testigo de miles de historias de dolor y muerte del conflicto armado.
El río Cauca es el segundo más importante de Colombia, después del Magdalena. Además de ser hogar y ecosistema para muchas especies de animales, también ha sido testigo de miles de historias de dolor y muerte del conflicto armado.
Foto: Eder Leandro Rodríguez

El río Cauca es el segundo más importante de Colombia. Nace cerca del macizo colombiano, específicamente en el Parque Nacional Natural Puracé y desemboca en el río Magdalena, el más grande. Su caudal atraviesa siete departamentos y, además de ser hogar y ecosistema para muchas especies de animales, también ha sido testigo de cientos, o miles de historias de dolor y muerte del conflicto armado.

Algunas de esas historias fueron escritas en Marsella (Risaralda), un pequeño municipio ubicado al noroeste de Pereira y que, además de contar con atractivos turísticos por sus paisajes cafeteros, también es reconocido por el cementerio Jesús María Estrada que, por más de 20 años, le dio posada a 548 cuerpos no identificados que llegaban hasta el remanso de la vereda Beltrán y que, en su mayoría, eran arrojados desde varios municipios del Valle del Cauca.

Allí, la corregidora de Beltrán, Inés Mejía, se encargó de sacar esos cuerpos del río Cauca para llevarlos hasta la morgue del municipio en donde los médicos forenses Luz María Ortiz y Carlos Arturo Ramírez se encargaron de hacer las necropsias y, junto al sepulturero, le dieron cristiana sepultura a esos cuerpos sin identificar y hasta celebraron Año Nuevo junto a sus tumbas.

Este es el segundo capítulo de Hilando Memorias, la nueva temporada de Voces desde el Territorio, el pódcast de Colombia 2020 de El Espectador que se realiza en apoyo con la Embajada de Alemania en Colombia. Cada sábado, hasta el 24 de abril, usted podrá conocer una nueva historia de personajes e iniciativas que han marcado la historia del país y que han ayudado a construir memoria sobre el conflicto armado.

Escuche aquí el primer capítulo: Gonzalo Sánchez, el “porterito” de la memoria

Las periodistas de Colombia en Transición, el capítulo de Colombia2020 que le hace seguimiento a la JEP, la Comisión de la Verdad y la Unidad de Búsqueda de Desaparecidos, fueron quienes produjeron estas historias. La coordinación editorial estuvo a cargo de Gloria Castrillón y la edición de los guiones y piezas finales las realizó Natalia Herrera Durán. El ilustrador de cada pieza fue Éder Leandro Rodríguez, diseñador de El Espectador, y la musicalización y diseño sonoro fue realizada por Omar Rodríguez Salgado. La emisora cultural HJCK respalda este proyecto también con la grabación y difusión de todos los episodios.

Podrán dejarnos sus comentarios o sugerencias de cada episodio a través de la etiqueta #HilandoMemorias o #VocesDesdeElTerritorio, en las redes sociales @EEColombia2020 en Twitter e Instagram o solo Colombia2020 en Facebook.

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