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Los 99 integrantes de la disidencia Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano (CNEB) que ingresaron este 18 de junio a la Zona de Ubicación Temporal (ZUT) –donde iniciarán su tránsito a la vida civil– en Valle del Guamuez, Putumayo, entregaron un total de 105 armas, 24.864 municiones y 467 proveedores para su destrucción.
La entrega, que hicieron los 86 hombres y 13 mujeres de ese grupo armado al mando de Walter Mendoza, fue verificada por el Mecanismo de Monitoreo y Verificación (MMV),una instancia técnica de carácter tripartito integrada por representantes del Gobierno Nacional, la CNEB y la Misión de Apoyo al Proceso de Paz de la Organización de Estados Americanos (MAPP-OEA).
Según informó la mesa de diálogos en un comunicado emitido este 19 de junio, entre el material entregado hay “84 fusiles de diferentes características y calibres, 14 pistolas, dos subametralladoras MP-5, cinco morteros artesanales de 60 milímetros, dos lanzagranadas M203 y una ametralladora E4″.
Además, fueron entregados 467 proveedores y municiones de distintos calibres: “18.000 cartuchos calibre 5,56 mm, 6.256 cartuchos calibre 7,62 mm y 608 cartuchos calibre 9 mm”.
Durante la instalación de la ZUT, el armamento quedó guardado en cajas negras que quedaron bajo custodia de la Fuerza Pública para luego ser entregadas en Sogamoso a Indumil, que se encargará de su destrucción.
Según la mesa de diálogos, este hecho representa una oportunidad para reducir la violencia en los territorios. “Mientras un arma puede ser utilizada para causar muerte, desplazamiento y temor, su destrucción se convierte en una oportunidad para proteger vidas, fortalecer la confianza de las comunidades y abrir espacios para que las violencias se tramiten por vías democráticas y pacíficas. La paz no solo se mide por los acuerdos que se firman, sino también por las vidas que se preservan y transforman cuando las armas dejan de ser una opción”, se lee en el comunicado.
Los retos que siguen en la ZUT
Armando Novoa, jefe de la delegación del Ejecutivo en los diálogos con la disidencia CNEB, señaló a este diario que el proceso enfrenta varios retos, entre ellos la seguridad perimetral de la Zona de Ubicación Temporal.
En las últimas horas, Colombia+20 conoció que por ahora el espacio tiene dos anillos de seguridad. Uno conformado por Fuerza Pública y otro por hombres de la Unidad Policial para la Edificación de la Paz (UNIPEP), que es una dirección de la Policía Nacional.
A esto se suma la necesidad de avanzar en acciones inmediatas de formación y capacitación técnica para los integrantes del grupo, con el fin de que cuenten con herramientas para su reincorporación.
Lea aquí la entrevista: “Esperamos que el gobierno entrante no abandone este proceso”: Novoa sobre Zona de Ubicación
“Tenemos el reto de lograr entrar con acciones inmediatas que permitan la capacitación en destrezas técnicas que les den herramientas a estas personas para vincularse a transformaciones territoriales, a partir de su propio esfuerzo, con programas que deben ser apalancados desde el Gobierno Nacional y también de la comunidad internacional”, afirmó.
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