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La historia de la cigüeña que ha sido vista en los últimos días en Barranquilla

Las autoridades han pedido no alimentarla ni intentar cogerla.

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27 de febrero de 2026 - 07:39 p. m.
Las cigüeñas Jabirú pueden medir hasta 1,50 m y viven entre 30 y 40 años.
Las cigüeñas Jabirú pueden medir hasta 1,50 m y viven entre 30 y 40 años.
Foto: Captura de pantalla
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Gran curiosidad ha causado en Barranquilla la aparición de una cigüeña jabirú que ha estado rondando los tejados de los conjuntos residenciales de Alameda del Río, así como del barrio Los Ángeles II, en el suroccidente de la ciudad.

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El hecho ha causado curiosidad entre los habitantes de la zona, que no solo han intentado atraparla, sino además lanzarle piedras. El paso de la cigüeña no ha pasado desapercibido, pues han sido varios los videos difundidos en redes sociales en los que se le ve en el bulevar, así como en entradas de conjuntos residenciales como Búho y Torcaza.

“Según el médico zootecnista que estuvo por acá, ellos dicen que son aves que vienen migrando, pero que no se les debe dar comida ni nada, porque entonces ellas se amañan. Hay que llevarlas a una parte donde ellas ya cojan vuelo”, dijo a El Heraldo un residente de la zona.

Sobre la llegada de la cigüeña a estos sectores de Barranquilla, el biólogo Joe García de la Corporación Autónoma Regional del Atlántico (CRA), indicó que “pudo haber venido de la ruta por los ecosistemas donde se distribuye, como la zona del Canal del Dique y toda esta área, que es el hábitat normal donde se encuentran grandes poblaciones de esta especie”.

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Al parecer, el animal se habría perdido de su grupo migratorio, que suele ubicarse en humedales, ciénagas y zonas del canal del Dique, como señala el biólogo. Se presume que inundaciones como la que se registró en Córdoba pudieron haber alterado los espacios en los que comen o descansan, por lo que el animal terminó en la Alameda, donde se ha amañado porque la comunidad le ha dado comida.

Adicionalmente, la CRA señaló que activó todos los protocolos correspondientes e hizo el seguimiento técnico del animal, junto con Barranquilla Verde, dado que el ave ya se estaría encaminando hacia el canal del Dique.

“El ave no se encuentra en ningún peligro, está en buen estado de salud y su presencia responde a un proceso migratorio transitorio”, indicó la CRA que, adicionalmente, pidió a la comunidad “observarla a distancia, no tocarla, no alimentarla y no intentar capturarla”.

En caso de que siga en la ciudad, García advirtió que buscarían atraparla con redes de niebla. “No lo queremos hacer, porque vamos a someter al individuo a que se pueda lesionar. Es un ave que también tiene fuerza; en el momento de ejercer su vuelo o hacer algún movimiento brusco, la podemos lesionar, y es lo que menos queremos, porque se evidencia que el animal tiene muy buena estructura de vuelo”.

No es la primera vez que aparecen animales en la Alameda del Río. El año pasado llegaron dos chigüiros, por lo que se cuestionó la preservación de los corredores ambientales. Adicionalmente, se han visto otras aves migratorias, así como mapaches y hasta babillas.

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