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5 Dec 2021 - 2:00 a. m.

La vigilancia tras la reconstrucción de Providencia

Desde la veeduría cívica de providencia han procurado defender los intereses de la comunidad para que sean tenidos en cuenta por el gobierno nacional en el proceso de la reconstrucción de la isla tras el paso del huracán Iota.
Zully Archbold, personaje del año El Espectador 2021.
Zully Archbold, personaje del año El Espectador 2021.
Foto: Cortesía

Zully Archbold nació en la isla de Providencia y allí ha vivido la mayor parte de sus 53 años. Se fue a estudiar Turismo a Estados Unidos en 1985 y regresó a la isla diez años después. “Siempre tenía en mente ayudar a Providencia, por eso vine. Yo quería dar parte de mi vida y estudios a la isla, ayudar a organizar el turismo, especialmente en lo relacionado con la sostenibilidad”, cuenta. Trabajó en la Alcaldía durante un tiempo, pero ahora es agricultora, tutora virtual de inglés en el Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA), líder comunitaria de la Acción Comunal e integrante de la Veeduría Cívica de la isla.

Siempre le han llamado la atención las labores sociales y ayudar a resolver los problemas de la comunidad, pero este año su labor cobró más relevancia por la situación que ha vivido la isla en medio de los estragos que dejó el paso del huracán Iota, el 15 y 16 de noviembre de 2020, que se sumaron a los daños que ya había dejado el huracán Eta, que golpeó la isla poco antes, el 2 y 3 de noviembre. Como resultado de ambos huracanes las islas sufrieron una afectación del 98 % en su infraestructura y se estableció un plan ambicioso para la reconstrucción en el que inicialmente se habló de un plazo de cien días para ejecutar las obras.

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En medio de este proceso, que ha tenido múltiples obstáculos y dificultades logísticas, Zully ha buscado que se respete la cultura raizal y se tenga en cuenta la opinión y participación de las comunidades para la reconstrucción. “No podemos negar que el Gobierno ha ayudado y sí reaccionó ante nosotros, pero es la forma en que lo hizo, quitándonos y violando nuestros derechos. Llegaron y, en lugar de involucrar a la comunidad, trajeron gente que no conocía nada, no sabía cómo eran nuestros sectores ni quiénes tenían casa. Por eso tuvimos tantos problemas con la Evaluación de Daños, Análisis y Necesidades (EDAN) y había gente que no estaba allí. También nos hicieron perder el tiempo en mesas de trabajo que ignoraron para hacer lo que ellos querían. Parece que hacen lo que les beneficia a ellos y no a la población”, sostiene.

De allí parte la relevancia de dicha Veeduría en el proceso de la reconstrucción, pues se han encargado de hacerse escuchar y defender los intereses de la población ante el Gobierno para que sean tenidos en cuenta en las obras, pese a las dificultades. “Nos unimos con el grupo de pescadores artesanales que están peleando por sus derechos ancestrales, nos unimos a las marchas, nos comunicamos con el alcalde para resolver y hacerle recomendaciones. La gente viene y nos pide ayuda para solucionar algún inconveniente. Pero en este tiempo de reconstrucción, ha sido muy difícil, han ignorado casi por completo a la Veeduría y es muy poco lo que han escuchado de lo que sugerimos”, asegura Zully.

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Además de los requerimientos en vivienda, la Veeduría ha buscado que se solucionen las dificultades para acceder al agua, que evacúen los escombros que han atraído roedores, y se recuperen los manglares y bosques que fueron afectados por los huracanes. “Ha sido difícil, pero nuestro mayor esfuerzo ha sido entablar conversaciones con la Gerencia para la Reconstrucción, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) y Findeter con respecto a las necesidades de la comunidad. Aunque solo haya sido atendido un 5 %. Al menos hemos representado a la comunidad y hemos intercedido por ellos frente a quienes están al frente de esta situación”, reconoce Zully Archbold.

Si bien el trabajo que ha realizado la Veeduría Cívica de Providencia lleva más de veinte años, ha tenido especial importancia este año en medio de la recuperación de la isla. La presidencia de la Veeduría Cívica Old Providence la ocupa Josefina Huffington Archbold desde diciembre de 2020, y de este equipo de trabajo también hacen parte cerca de 30 personas, 15 de las cuales permanecen activas y realizan allí un trabajo voluntario.

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Entre ellas está Zully, quien hace parte de la Veeduría desde 1995. “Esto es gratificante para mí porque me gusta hacer las cosas para la gente, para que vivan bien, para que vivamos bien, con calidad de vida. Desde la Veeduría hemos luchado en varios procesos por buscar algo mejor. Aunque ha sido difícil el tema del tiempo, cuando tuve mi hijo había noches en las que regresaba con él a la medianoche. He sacrificado tiempo de estar con él, con mi familia y a veces la salud por estar en reuniones y realizando acciones para la comunidad”, añade.

Aunque el trabajo que realiza en la comunidad no siempre ha tenido el impacto deseado, esa labor es la apuesta principal de Zully. Para ella Providencia es sinónimo de belleza y es especial porque, a diferencia de otros lugares, allí “se vive para vivir y no se vive para trabajar”. Por eso disfruta pasar tiempo con sus seres queridos, con su familia, poder caminar por la playa y meterse al mar, andar por los senderos y montañas, y bailar. “Yo prefiero esta pequeña isla, la tranquilidad y lo poco que tiene”, asegura.

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