Gran indignación ha causado en Ibagué el caso de la niña que por cerca de ocho años fue torturada y abusada por su mamá y su padrastro en Ibagué. El caso se dio a conocer luego de que las autoridades confirmaron la captura de la pareja, a la que investigaron por más de seis meses.
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Tras la captura de la pareja, la Fiscalía dio detalles de las agresiones que se habrían dado contra la menor de edad por más de ocho años. Además de encadenarla, la pareja la habría sometido a abusos sexuales y la obligó a abortar en dos ocasiones.
No se trató de un tema esporádico, sino que habría sido un abuso reiterado durante los ocho años, donde además el sujeto grabó los abusos, con los que buscaba hacerla sentir avergonzada e intimidarla.
“La mantuvo desnuda, inmovilizada y aislada durante días. Le negó alimentos, agua y descanso. La golpeó reiteradamente con puños, patadas y objetos. Le provocó quemaduras químicas con hipoclorito”, indica la Fiscalía sobre la tortura que se ejercía contra la joven.
Las autoridades también capturaron a la madre de la ahora adolescente, debido a que habría permitido que se cometieran los abusos contra su hija. “Durante este tiempo, la mujer habría permitido que su compañero sentimental ejerciera un ciclo de violencia sistemática y prolongada contra su hija, afectando su integridad, libertad y formación sexual”, añadieron las autoridades.
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A la joven no le permitían ir al colegio, ni tener amigos, así como la mantenían atada a una cama con cadenas, hasta que la adolescente logró escapar y pedir apoyo a las autoridades, quienes hicieron la captura de la pareja, en medio de una diligencia de allanamiento en el sector de Pradera de Santa Rita de Ibagué.
La pareja fue imputada por acceso carnal violento agravado, actos sexuales con menor de 14 años, pornografía con personas menores de 18 años, violencia intrafamiliar agravada y aborto sin consentimiento e inducción al suicidio.
Frente a lo ocurrido, la alcaldesa de Ibagué, Johana Aranda, rechazó lo ocurrido y recordó a la ciudadanía que las autoridades tienen habilitadas varias líneas para la atención de estos casos.
“La patrulla púrpura, la línea 155 y la 123, donde tenemos atención psicosocial, escuchando también a nuestros jóvenes, a los niños, una estrategia en territorio en instituciones educativas en los barrios de Ibagué”, añadió la mandataria.