30 Jul 2021 - 1:37 a. m.

Bajo Baudó, en confinamiento por disputas armadas

El 23 de julio, una asociación indígena alertó sobre el confinamiento de 1.500 personas en la zona rural del municipio chocoano por la presencia del Eln y el Clan del Golfo. Cuatro días después la Personería confirmó que la cifra asciende a 4.000 indígenas.

Desde el lunes 19 de julio, los habitantes de cinco comunidades indígenas wounaan y embera que habitan sobre las riberas de los ríos Docampadó y Siguirisúa notaron que hombres fuertemente armados transitaban muy cerca de sus hogares. Según la carta que la Asociación de Autoridades Indígenas del Bajo Baudó (Asaiba) le envió a la personera del municipio, los sujetos que bajaban por el río pertenecen al Clan del Golfo y al Eln, dos grupos armados que se disputan el control del territorio desde 2016. Ante la amenaza, inicialmente 1.500 indígenas se confinaron en sus resguardos.

Meliro Barrigón, presidente de la asociación indígena, le dijo a El Espectador que en la mayoría de las comunidades el confinamiento se hizo de manera preventiva, ya que ambos grupos armados se encuentran muy cerca y temen que inicien los enfrentamientos, “hasta el momento no ha habido maltrato físico ni psicológico, el temor es que tarde o temprano puedan causar daños”. Sin embargo, agrega que en el caserío de Santa Rosa, al sur de la cabecera municipal de Bajo Baudó, miembros del Clan del Golfo prohibieron el tránsito de los habitantes por el río, lo cual generó desplazamientos de indígenas a otras comunidades y la limitación total de la movilidad.

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