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Un llamado hicieron las Autoridades Tradicionales Indígenas de Colombia ante las graves afectaciones que se registraron en comunidades y familias indígenas en Chocó, Valle del Cauca, Caldas, Risaralda y Quindío por cuenta del sismo que se registró en la mañana del pasado 10 de agosto, con una magnitud de 7,4 y epicentro en el municipio de San José del Palmar, en el sur del Chocó.
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“Desde Autoridades Tradicionales Indígenas de Colombia – Gobierno Mayor, hacemos un llamado urgente a las entidades estatales competentes en materia de prevención, atención y gestión del riesgo de desastres, para que, de manera articulada y concertada con las autoridades indígenas, adopten acciones inmediatas que permitan salvaguardar la vida, la integridad física y mental y los derechos de las comunidades afectadas”, señaló en comunicado la organización.
Una de las principales preguntas que ha surgido tras el terremoto que ya deja más de 230 personas muertas y cerca de 1.700 heridas es qué ha pasado en el Chocó. Debido a la emergencia, se han profundizado los problemas de conectividad tanto de telefonía celular como en conexión a internet, por lo que desde la gobernación no se ha podido terminar de hacer un censo en los 32 municipios, mientras que la información que se ha tenido es escasa.
Primeras imágenes compartidas de la emergencia en Quibdó evidencian la caída de estructuras como de viviendas. Según la alcaldía, hay al menos una decena de muertos, pero además cerca de 900 viviendas con afectaciones estructurales por evaluar.
Mientras que en el sur del departamento, donde fue el epicentro del terremoto este martes 11 de agosto, se comenzaron a conocer testimonios de espacios como Noanamá, donde la mayor parte de las viviendas quedaron completamente destruidas, por lo que piden la asistencia humanitaria urgente.
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En el caso de las comunidades indígenas, las Autoridades Tradicionales Indígenas de Colombia han señalado que se reportan afectaciones en municipios como el Litoral del San Juan, Alto Baudó, zonas limítrofes del Bajo San Juan y Buenaventura, a lo que se suman reportes recibidos desde el epicentro del sismo, San José del Palmar.
Zonas afectadas
Entre los reportes hay afectaciones estructurales en la comunidad indígena de Chachajo, que es un resguardo del pueblo Wounaan sobre la cuenca baja del río San Juan, en el límite entre Chocó y Valle del Cauca.
Por otro lado, en la comunidad indígena Catrú Central en el Alto Baudó, se presentaron afectaciones en la Institución Educativa Indígena Patricio Mecha, sobre la cuenca del río de Dubaza.
En el resguardo Indígena Papayo, territorio ancestral Wounaan, en el Bajo San Juan, en límites con Buenaventura, reportaron daños estructurales en varias viviendas, así como caída de material.
Finalmente, en el resguardo indígena Copeg del Río Ingará o Copé, en San José del Palmar, se registraron afectaciones en las comunidades Emberá Chamí y Emberá Katío. Allí se registraron graves afectaciones en la casa del gobernador del resguardo, donde había cinco niños menores de edad.
Ane estas condiciones, las comunidades han pedido la protección de los grupos indígenas, así como el acompañamiento de organizaciones de derechos humanos en la atención de la emergencia. Ante esto, piden apoyo psicosocial, entrega de ayudas humanitarias que incluyan alimentos, elementos de aseo e insumos de primera necesidad para las comunidades Embera Dóbida, Embera Katío, Wounaan, entre otras.
Finalmente solicitan “concertar con las autoridades indígenas medidas de protección y atención inmediatas para todas las comunidades afectadas, con el propósito de salvaguardar la vida y la integridad física y mental de la población, en el marco de las competencias institucionales y de conformidad con la normativa vigente”.