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Una emergencia sin precedentes se ha dado en los últimos días en Arauca y Casanare, donde las lluvias han provocado el desbordamiento de importantes ríos y, con ello, inundaciones en diferentes municipios, que por ahora deja un balance de más de 6.000 familias damnificadas. Uno de los casos más graves se ha dado en el municipio de San Luis de Palenque, que quedó bajo el agua tras el desbordamiento del río Pauto.
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Las emergencias se comenzaron a presentar desde el pasado jueves. En el municipio de Nunchía se dio una creciente del río Tocaría que nunca se había registrado y que terminó afectando cuatro veredas, entre las que estaban Corea, Guacharacas, Sirivana y El Pretexto, de donde tuvieron que ser evacuadas alrededor de 100 personas. Además, se cayeron puentes importantes para el tránsito diario de sus habitantes.
La emergencia creció con el paso de las horas. Otros ríos como el Casanare, Ariporo y Pauto comenzaron a crecer rápidamente, por lo que para el viernes la emergencia por las lluvias ya se extendía a los municipios de Algarrobo, Hato Corozal y Paz de Ariporo, donde se empezó a evacuar a las personas atrapadas en medio del agua y a quienes estaban en riesgo por nuevas inundaciones.
En medio de la emergencia, uno de los municipios más afectados del departamento terminó siendo San Luis de Palenque, donde, según su alcalde Ediber Vásquez Rincón, el 90 % del casco urbano quedó bajo el agua, mientras que el balance de la Dirección de Gestión del Riesgo de Casanare contabiliza emergencias por inundaciones en 26 veredas sobre la ribera de dos afluentes.
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Afectados por las lluvias señalaron a medios locales que la emergencia comenzó sobre las 6:00 a. m. Aunque se comenzaron a inundar las calles, no creyeron que llegara a generar graves afectaciones, por lo que no alcanzaron a reaccionar rápido. “Estamos buscando proteger lo más que se pueda, no solo lo material, sino en las condiciones en que estamos”, dijo la propietaria de una tienda, que tuvo graves pérdidas.
Habitantes de San Pedro indican que el agua ya ha bajado, lo que les ha permitido volver a sus viviendas, aunque, por la magnitud de la inundación, varias vías se vieron afectadas y hay calles que siguen bajo el agua. De igual forma, se generó preocupación entre la comunidad por una falsa alerta por una nueva creciente que circuló este sábado, por lo que las autoridades departamentales hicieron un llamado a solo prestar atención a las redes oficiales de las autoridades regionales.
Intervención de las autoridades
Sobre lo ocurrido, el alcalde señaló que: “estamos viviendo una emergencia sin precedentes como la que ayer vivimos, que desde muy temprano en el casco urbano y en las veredas del río Pauto y Cravo Sur. Al mediodía la emergencia se desbordó en el casco urbano, llegando hasta alcanzar un nivel de altura de más de 1,20 metros”, explicó Vásquez Rincón al cierre del empalme regional del presidente electo Abelardo de la Espriella.
Para atender a los damnificados, se habilitaron albergues en el coliseo Azul del colegio Francisco Lucero, así como, en conjunto con la Fuerza Aérea, se trasladaron equipos de rescate acuático que con tractores y lanchas han apoyado el rescate de las personas que quedaron atrapadas. Además, se estableció como punto de acopio de ayudas la Secretaría de la Mujer de Casanare. “Se necesitan colchonetas y kits de aseo”, indicó el gobernador.
Por su parte, el alcalde de San Pedro agradeció “la respuesta solidaria y humanitaria de la gobernación y empresarios, ganaderos y arroceros, así como a las compañías petroleras. Nos ha llevado mercados, agua potable, leche para los niños, pañales. Todas las ayudas las estamos canalizando a través del puesto de mando unificado y hemos habilitado una cocina comunitaria donde también el gobernador y en mi caso propio hemos donado unos animales para sacrificar y poder brindar la alimentación a estas familias que tuvieron que dejar sus viviendas”.