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La historia de Yamile y otros 3.000 estudiantes que recibieron bicicletas para ir al colegio

La historia de una estudiante del corregimiento de Zárate, en Plato, retrata las dificultades que enfrentan niños y jóvenes de las zonas rurales para llegar a clases.

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Hellen Lara Garizao
25 de agosto de 2026 - 12:24 p. m.
Yamile Lobo ahora podrá llegar a su colegio en bicicleta, después de caminar casi una hora cada día.
Yamile Lobo ahora podrá llegar a su colegio en bicicleta, después de caminar casi una hora cada día.
Foto: Gobernación del Magdalena
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Cuando todavía no había amanecido en Zárate, corregimiento rural de Plato, Yamile Lobo Acuña ya estaba despierta. A las 4:00 a. m. y debía prepararse para emprender un recorrido que durante mucho tiempo hizo parte de su rutina: casi una hora caminando hasta llegar a la Institución Educativa César Milcíades López.

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No era simplemente el tiempo que tardaba en llegar al colegio. Era el estado del camino, el clima y el cansancio que acompañaba cada jornada. En los meses secos, el polvo y el fuerte sol del mediodía hacían más difícil el regreso a casa.

Cuando llegaban las lluvias, los caminos se transformaban en barro y mantener limpios los zapatos y las medias se convertía en una tarea casi imposible. Algunas veces, las condiciones del terreno terminaban impidiendo que Yamile pudiera asistir a clases.

Su madre, Nadibia Acuña, conocía de cerca esa realidad. Desde su casa veía comenzar cada madrugada con la misma preocupación: que su hija pudiera llegar al colegio y regresar después de una jornada de estudio. “Mi hija se levantaba a las 4:00 a. m. Cuando salía al mediodía, le tocaba regresar bajo ese cipote de sol”, contó Nadibia.

Una bicicleta que significa mucho más que transporte

La historia de Yamile comenzó a cambiar con la puesta en marcha del programa de la gobernación de Magdalena denominado “Las Bicis de la Alegría”, con el cual se entregarán 3.521 bicicletas a niños, niñas y adolescentes de diferentes municipios del departamento.

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La primera entrega se realizó en la cancha del barrio Juan XXIII, en Plato, donde cerca de 100 estudiantes recibieron las primeras bicicletas. La estrategia continuará por las diferentes subregiones del Magdalena, con prioridad para estudiantes de los grados sexto a décimo, que viven en zonas rurales o de difícil acceso.

Cada bicicleta está acompañada de elementos destinados a mejorar la seguridad durante los recorridos: canastilla, termo, luz frontal, paral, casco y chaleco. La idea, de acuerdo con la administración departamental, es que el beneficio no se limite a entregar un vehículo, sino que los estudiantes puedan utilizarlo en mejores condiciones de seguridad para llegar diariamente a sus instituciones educativas.

Para Nadibia, el cambio tiene un significado que difícilmente puede medirse únicamente en cifras. “Gracias a la Gobernación, eso ya no será así, porque con estas bicicletas todo será diferente”.

Para esta familia esa bicicleta representa menos tiempo caminando, menos exposición al sol y al barro y, sobre todo, una preocupación menos cada mañana.

“Es un sueño cumplido”

Yamile también entiende que el cambio va más allá de tener un nuevo medio de transporte. Después de levantarse de madrugada para caminar durante casi una hora, ahora podrá recorrer el trayecto hasta su colegio de una manera distinta.

La estudiante resumió así lo que significa recibir la bicicleta: “Tener estas bicicletas es un sueño cumplido para los más de 3.500 estudiantes del Magdalena que las recibirán, porque podremos ir a nuestros colegios de una manera más rápida, ágil y segura”.

La Gobernación plantea la estrategia como una herramienta para facilitar el desplazamiento y contribuir a disminuir los indicadores de deserción escolar. La mandataria departamental, Margarita Guerra, explicó que la distribución fue pensada especialmente para llegar a las comunidades rurales y a las instituciones educativas dispersas en el territorio.

“Solicitamos que las bicicletas se entreguen en zonas rurales, sobre todo en las IED dispersas en la Magdalena profunda. Yo trabajo por un presente y que lleguen al colegio en bicicleta marca la diferencia y permite disminuir los indicadores de deserción escolar”, añadió Guerra durante el lanzamiento del programa.

3.521 bicicletas para las cinco subregiones

La dimensión de la iniciativa se refleja en la distribución prevista por la administración departamental. De las 3.521 bicicletas, 921 serán destinadas a la subregión Río; 860 a la Norte; 670 a la Centro; 670 a la Sur y cerca de 400 al Distrito de Santa Marta.

La Gobernación informó que el programa representa una inversión de COP 3.572 millones y que, además de facilitar la movilidad, pretende favorecer la permanencia de los estudiantes en las aulas, promover la actividad física y fortalecer hábitos de vida saludable.

El alcalde de Plato, Armando Campuzano, quien acompañó la primera jornada de entrega, también destacó el alcance social de la iniciativa. “Hoy se vuelve una iniciativa que incentiva al deporte y beneficia a miles de niños. Estas bicicletas fortalecen el tejido social y permiten una sociedad comprometida con el progreso”, manifestó.

Esta entrega se suma a las 6.800 bicicletas distribuidas en 2023, dando continuidad a una política que busca facilitar el acceso y la permanencia de estudiantes en el sistema educativo.

Un trayecto que ahora hará en bicicleta

En Zárate, Plato, el caso de Yamile Lobo refleja la situación de otros estudiantes de las zonas rurales del Magdalena, donde las largas distancias y las dificultades de transporte pueden convertirse en obstáculos para asistir a clases.

Para Yamile y su familia, el cambio es concreto: podrá salir más tarde de casa, llegar más rápido al colegio y evitar buena parte de las dificultades que encontraba durante los recorridos a pie.

La bicicleta no resuelve los problemas de las vías rurales, pero sí representa una alternativa de transporte para estudiantes que diariamente deben recorrer largas distancias para llegar a las aulas.

Por Hellen Lara Garizao

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