27 Aug 2011 - 6:04 p. m.

Las gambetas al fútbol

Siete equipos del campeonato profesional empezaron sin estar al día en el pago de salarios.

Felipe Morales Mogollón

Este fin de semana empezó la Liga Postobón del fútbol profesional colombiano y si se cumplieran los acuerdos realizados entre la Dimayor, la Federación Colombiana, Coldeportes y el Gobierno, siete clubes no podrían participar en el torneo. El motivo: los equipos no se encuentran a paz y salvo con las obligaciones laborales y de seguridad social de sus jugadores.

Este fue un compromiso que asumieron las partes el 5 mayo, en lo que se denominó la ‘Reunión de acuerdo para el fortalecimiento del fútbol profesional colombiano’, en la cual se firmó un documento cuyos puntos claves, que debieron haberse cumplido antes del 24 de agosto, son: “Los clubes profesionales se comprometen a estar a paz y salvo en materia de obligaciones laborales y de seguridad social con sus trabajadores actuales”.

Además, la Dimayor tenía la obligación de “establecer un reglamento interno o medidas de autorregulación que aseguren que los clubes que no estén al día en sus obligaciones con sus trabajadores del presente campeonato no pueden participar en los certámenes que organiza”. Ninguna de estas condiciones se ha cumplido.

El viernes empezó a rodar el balón con el partido Medellín-Itagüí y, coincidencialmente, los dos equipos no se encuentran a paz y salvo. Lo mismo sucede con Santa Fe, Cúcuta, América, Cartagena y Pereira. Pese a esto, y a falta del decreto reglamentario que tenía que expedir la Dimayor, no habrá sanciones.

Coldeportes, que de acuerdo con la Ley 185 de 1995, es el encargado de “ejercer las funciones de inspección, vigilancia y control sobre los organismos deportivos”, tampoco ha tomado medidas, aun cuando en el pasado demostró que tenía la posibilidad de sancionar a los equipos de fútbol profesional, tal como lo hizo con América y Quindío en el semestre anterior.

El director de Coldeportes, Jairo Clopatofsky, reconoce que no se han cumplido los términos del acuerdo del 5 de mayo, pero sostiene que con un préstamo que se tramitó a través de esta entidad por $20 mil millones, que será desembolsado la próxima semana, todos los equipos quedarán al día. De ahí en adelante “no me faltará mano dura para quienes no cumplan los compromisos”. Afirma que los balances que han venido presentando los equipos profesionales reflejan una recuperación económica importante y la intención de cubrir los pasivos que tienen pendientes.

Este incumplimiento ha generado preocupación en el Congreso de la República, donde en el semestre pasado se tramitó lo que a juicio de los expertos sería la ‘tabla de salvación’ para el fútbol profesional colombiano: la Ley del Deporte Profesional, en cuyo articulado parece haberse filtrado un ‘mico’ promovido por la Dimayor a través de un representante de la Superintendencia de Sociedades, Mauricio García Herreros.

Él participó de forma activa en la construcción y el debate de esta ley y, entre otras cosas, logró que los “aportes sociales” que recibían los clubes deportivos profesionales constituidos como sociedades sin ánimo de lucro, al hacer su conversión a sociedades anónimas, fueran valorados como capital, aun cuando esta decisión contradice el artículo 62 de la Constitución.

Gran sorpresa generó que poco tiempo después García Herreros —en lo que se conoce en otros sectores como la famosa ‘puerta giratoria’— pasara de la Superintendencia a ser asesor de la Dimayor en los procesos de conversión de los equipos de fútbol profesional en sociedades anónimas, lo que genera gran preocupación. Es claro que la Dimayor representa los intereses de los clubes de fútbol profesional y sus propietarios.

A juicio del presidente de la Cámara de Representantes, Simón Gaviria, es necesario implementar medidas y vigilancia suficientes para que los aportes sociales no terminen súbitamente convertidos en acciones, incluso por valores muy superiores a los montos invertidos en su momento.

Para Gaviria, el fútbol es un negocio rentable, pero para que así se dé en Colombia es necesario que “los directivos no sigan manejando el negocio con mentalidad de ganaderos. Se han dedicado a comprar jugadores baratos y venderlos caros. El fútbol del siglo XXI es más que compra y venta de jugadores, así como taquillas. Los equipos deben ver en los derechos de televisión y en el mercadeo la solución para salir de la crisis”.

Así las cosas, y aunque de acuerdo con lo planteado por el director de Coldeportes, Jairo Clopatofsky, la próxima semana todos los equipos del fútbol colombiano estarán a paz y salvo. La obligación de esta entidad, de acuerdo con la ley, es verificar que los aportes sociales tengan el suficiente sustento para evitar que se inflen las cifras y que se limpien los dineros de dudosa procedencia que han estado presentes en la historia de este deporte a lo largo de las últimas décadas.

Vigilancia al proceso de  conversión

Ante la necesidad de hacer seguimiento a la aplicación de la Ley del Deporte Profesional y la transición de los clubes deportivos en sociedades anónimas, la plenaria de la Cámara de Representantes aprobó el jueves pasado una proposición en la cual los congresistas Carlos Alberto Zuluaga, Lina Barrera y el presidente de la corporación, Simón Gaviria, serán los encargados de hacer vigilancia a los procesos que adelantan las entidades deportivas.

Al respecto Gaviria manifestó que “se acabó la era de las leyes de letra muerta. Los directivos del fútbol colombiano no les pueden quedar mal a los hinchas ni a la ciudadanía. La ley no va a permitir que hagan maromas ni maniobras que beneficien a aquellos que por décadas han hecho mal la tarea”.

Harán especial vigilancia a la transformación de los “aportes sociales” en capital o acciones para las nuevas sociedades anónimas que serán constituidas bajo el amparo de la ley.

Los que serán sociedades anónimas

De acuerdo con un informe presentado por Coldeportes, el Real Cartagena, el Pacífico Fútbol Club, el Tolima y el Unión Magdalena ya realizaron las asambleas en las cuales fue aprobado el proceso de conversión en sociedades anónimas.

Además, el Bucaramanga, el Huila, Santa Fe, Quindío, La Equidad y el Independiente Medellín realizarán en las próximas semanas las reuniones para darle vía libre a la transformación de los equipos.

Entre los clubes de la Primera B del fútbol colombiano, que se acogerán a la Ley del Deporte Profesional están: el Atlético Bucaramanga, la Corporación Bogotá Fútbol Club, Centauros, Valledupar y Real Santander, que ya comenzaron el trámite para acogerse a la norma y convertirse en sociedades anónimas.

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