21 Aug 2020 - 3:05 a. m.

Liberan a dos hermanos secuestrados por las disidencias de las Farc en Tibú (N. Santander)

Los hombres fueron privados de la libertad desde el 25 de julio. Los raptores se identificaron como miembros de la disidencia del Frente 33 de las Farc, según las víctimas.

Tras 26 días de privación de libertad, un par de hermanos en el corregimiento de La Gabarra, municipio de Tibú (Norte de Santander) fueron entregados presuntamente por las disidencias de las Farc a una comisión de la Defensoría del Pueblo, a miembros del Comité Internacional de la Cruz Roja y de la Iglesia Católica.

Según los hombres secuestrados, los raptores se identificaron como miembros de la disidencia del Frente 33 de las Farc.

Si bien este Grupo Armado Organizado residual (GAOr) es uno de los actores ilegales presentes en esa zona del Catatumbo, junto con distintos frentes del Eln y estructuras paramilitares, su plena identificación en este caso es materia de investigación para las autoridades.

Información extraoficial desde el territorio indica que el rapto de estas dos personas se debió a un ajuste de cuentas, porque ellos serían familiares de personas en proceso de reincorporación a la vida civil, es decir, excombatientes de las Farc que se acogieron al Proceso de Paz con el Estado colombiano.

También le puede interesar: A la cárcel irá líder de las disidencias de las Farc en Arauca

El padre Ramón Torrado, partícipe en la jornada de rescate, aprovechó la coyuntura y el hecho de que no le quitaron la vida a los jóvenes para pedir gestos de paz de forma bilateral entre el Gobierno y los grupos armados ilegales en el Catatumbo.

“Es necesario que haya gestos de paz de ambas partes, el Gobierno Nacional debe escuchar a las comunidades que necesitan de inversión social e integral en estos territorios”, agregó Torrado.

A pesar de lo simbólico de esta entrega, en la región preocupa de sobremanera el rapto del exalcalde de Convención, Hermes García, secuestrado el miércoles por grupos al margen de la ley y de quien se desconoce su paradero.

Según el Sistema Integrado de Monitoreo de Cultivos Ilícitos (SIMCI) de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) y del Gobierno Nacional, en norte de Santander hubo un incremento del 24,1 % en los cultivos de coca durante 2019.

Cuestión que en lo corrido de 2020 no habría mejorado, permitiendo así constantes disputas por las rentas de economías ilegales en la subregión del Catatumbo.

Comparte: