El reclutamiento de niños, niñas y adolescentes por parte de grupos armados ilegales continúa siendo un problema para las comunidades del Magdalena, especialmente en territorios vulnerables, con presencia de estructuras armadas y dificultades para acceder a oportunidades.
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En respuesta a este escenario, la Gobernación del Magdalena puso en marcha la campaña “Sí a las oportunidades, no al reclutamiento”, una estrategia que busca intervenir directamente en los entornos donde existe mayor riesgo de captación de menores.
La iniciativa llegó durante tres meses a instituciones educativas y comunidades de Ciénaga, Zona Bananera, Fundación y Aracataca, con actividades pedagógicas, cuentos, muralismo y espacios de reflexión. De acuerdo con la Gobernación, más de 5.000 niños, niñas y jóvenes fueron beneficiados.
El cierre de la estrategia reunió a más de 2.000 personas y permitió presentar los resultados de un proceso que buscó hablarles a los menores no desde el miedo, sino desde las oportunidades que representan la educación, el arte y la construcción de un proyecto de vida.
El contexto explica la urgencia de este tipo de intervenciones. La Defensoría del Pueblo ha identificado al Magdalena entre los departamentos con riesgos asociados al reclutamiento, uso y utilización de menores por grupos armados.
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Además, en una alerta emitida en 2026 advirtió sobre la presencia y expansión de estructuras como las Autodefensas Gaitanistas de Colombia, las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada y grupos armados de crimen organizado en distintos sectores del departamento, con el reclutamiento de niños, niñas y adolescentes entre las conductas vulneratorias advertidas.
Las cifras que muestran la dimensión del problema
Las estadísticas oficiales deben leerse con cautela debido al alto subregistro que existe alrededor de este delito. La Defensoría ha advertido que su sistema recibe reportes de manera permanente, mientras que organismos como la Procuraduría han señalado que el temor a denunciar y el desplazamiento de las familias pueden impedir que todos los casos se conozcan.
Durante 2025, la Defensoría registró tres casos de reclutamiento de menores en el departamento. Sin embargo, defensores de derechos humanos advierten que hubo más víctimas. En mayo de 2025, por ejemplo, la defensora Norma Vera reportó públicamente 13 casos de jóvenes presuntamente reclutados en municipios como Santa Marta, Ciénaga, Zona Bananera y Pueblo Viejo.
A nivel nacional, la Defensoría pasó de reportar 409 casos de reclutamiento en 2024 a actualizar posteriormente esa cifra a 533, mientras que el ICBF informó que solo entre enero y febrero de 2025 había recibido 117 adolescentes y jóvenes en su programa especializado de desvinculación, frente a 43 en el mismo periodo de 2024.
Una estrategia que busca llegar antes que los grupos armados
Frente a ese panorama, la gobernación del Magdalena decidió concentrar la intervención en municipios donde existen factores de vulnerabilidad, a través de herramientas educativas para que los estudiantes hablaran sobre sus sueños, identificaran escenarios de riesgo y comprendieran que existen alternativas diferentes a la violencia.
Uno de los componentes centrales fue la creación de 26 cuentos escritos por los estudiantes, que posteriormente fueron publicados. Entre las historias seleccionadas estuvieron “Niñez en riesgo”, de estudiantes de la IED Macondo de Guacamayal, y “El niño que regresó a su hogar”, de la IED Kankawarwa. La Gobernación anunció la impresión y distribución de 40.000 cartillas con estas historias en diferentes municipios del departamento.
La apuesta tiene un componente adicional: involucrar a las familias para detectar tempranamente los factores de riesgo y ofrecer a los adolescentes razones concretas para permanecer vinculados al sistema educativo y desarrollar sus proyectos de vida.
Durante el cierre de la campaña, la gobernadora del Magdalena, Margarita Guerra, defendió la decisión de llevar la estrategia directamente a los territorios identificados como vulnerables.
“Llegó exclusivamente a las zonas donde normalmente los niños son reclutados por los grupos armados. Llegamos a cada una de las instituciones educativas para decirles, también por medio de cuentos y varias didácticas, que tienen más oportunidades más allá de ser reclutados”, manifestó la mandataria.
Guerra insistió en que el trabajo preventivo también debe involucrar a los padres y cuidadores, “porque eso también es un trabajo mancomunado”, señaló, al destacar la necesidad de que las familias, las instituciones educativas y las autoridades actúen de manera coordinada para cerrar espacios de captación.
La gobernadora también aseguró que la administración mantendrá la atención sobre la zona norte del departamento, particularmente en sectores de Zona Bananera, Fundación y Aracataca, así como en otros corredores donde las autoridades han advertido presencia o actividad de estructuras ilegales. “Vamos a seguir trabajando con la Fuerza Pública, con la Policía, el Ejército; vamos a estar de verdad muy pendientes de la seguridad del departamento”.
Educación como barrera frente a la violencia
El enfoque de la Gobernación parte de una premisa fundamental: la prevención debe comenzar antes de que el menor sea contactado por una estructura armada.
La Defensoría ha advertido que el reclutamiento afecta de manera particular a poblaciones indígenas y comunidades ubicadas en territorios donde los grupos armados ejercen presión. En su monitoreo de 2024, la entidad reportó 282 casos registrados entre enero y el 5 de noviembre y señaló que el 50 % correspondía a niños, niñas y adolescentes pertenecientes a población indígena.
En el Magdalena, esta advertencia adquiere especial relevancia por la presencia de comunidades indígenas en la Sierra Nevada y por las alertas territoriales que involucran municipios como Santa Marta, Aracataca, Ciénaga y Fundación. La Defensoría también ha señalado que la disputa territorial de estructuras armadas en la Sierra Nevada y su área de influencia genera riesgos para niños, adolescentes, jóvenes y comunidades campesinas.
El reto: que la prevención se mantenga en el tiempo
En mayo de 2025 se conocieron denuncias sobre supuestos ofrecimientos económicos de entre COP 1,2 millones y COP 1,5 millones a jóvenes para incorporarse a estructuras criminales en distintos municipios del Magdalena. Estas denuncias fueron atribuidas a la defensora Norma Vera y señalaron como presuntos responsables a las ACSN y al Clan del Golfo.
El desafío para el departamento, por tanto, va más allá de contabilizar cuántos menores fueron reclutados, plantear acciones directas para evitar el reclutamiento, mientras las autoridades mantienen la vigilancia sobre los territorios donde persiste la amenaza.
“A los niños del Magdalena les decimos sí a la oportunidad de quedarse en el campo sin temor a ser reclutados, y sí a la oportunidad de acceder a educación gratuita y de calidad”, afirmó la gobernadora Margarita Guerra durante la clausura.
La Gobernación sostiene que el propósito es convertir estas intervenciones en entornos protectores capaces de ofrecer alternativas reales frente a la violencia, ya que la prevención temprana se convierte en una de las herramientas más importantes para impedir que la niñez termine atrapada en el conflicto.