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En alerta se mantienen las autoridades en Risaralda, ante el aumento de las lluvias y con ello nuevos riesgos sobre la ladera norte del río Otún, que a cuatro años de una tragedia que dejó 14 muertos y más de 400 damnificados, sigue generando riesgo para el área metropolitana de Pereira.
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El monitoreo de la ladera lo realiza la Dirección de Gestión del Riesgo de Risaralda, en articulación con las alcaldías de Pereira y Dosquebradas y la Corporación Autónoma Regional de Risaralda (CARDER), que anunciaron el seguimiento a las zonas más inestables.
Monitoreo permanente en una zona de alto riesgo
Las acciones son realizadas por equipos técnicos con apoyo de geólogos, quienes realizan inspecciones para identificar señales de inestabilidad y activar medidas preventivas.
“Se mantiene activa la mesa técnica entre Pereira y Dosquebradas para tomar decisiones oportunas frente a cualquier riesgo”, dijo a Caracol Radio Diana Carolina Ramírez, coordinadora departamental de Gestión del Riesgo.
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Una alerta vigente
Varios cuestionamientos se han hecho sobre el reasentamiento de las cerca de 100 familias que quedaron en riesgo tras la tragedia de 2022, para lo que ya se tiene un predio, que donó la alcaldía de Pereira. Pese a ello, en los últimos años no se han dado avances en el proyecto, que lidera la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).
Al respecto, Julio Cesar Gómez, director de la CARDER, señaló que “todos los comerciantes de la ladera no tienen los vertimientos, los están tirando aguas abajo. El dueño podría hacer labores agroforestales, sembrar árboles, pero no un cultivo de labranza, ni sembrar plátano, porque retiene humedad; no puede hacer trabajos de fumigación ni promover la construcción de casas”
Adicionalmente, advirtió que no puede haber presencia en una zona de falla geológica. “Allá encontré a un señor con un montón de madera que no me supo explicar (...). El problema es que nadie puede estar en una zona de una falla geológica, una zona que tiene una protección especial en el POT, porque es zona forestal protectora del río Otún y zona de cuidado biológico del río”.