5 Nov 2021 - 2:00 a. m.

“Se perdió una oportunidad de oro con la sustitución de cultivos”

El episodio que derivó la semana pasada en la retención de 180 militares en una vereda de Tibú (Norte de Santander), a manos de 600 campesinos que se oponían a las tareas de erradicación forzada en la zona, dejó claro que las consecuencias de la fallida implementación del Acuerdo de Paz en lo referente a la sustitución de cultivos ha creado una verdadera bomba de tiempo en los territorios que han sido enclaves para los cultivos ilícitos.
Carlos E. Díaz R.

Carlos E. Díaz R.

Periodista sección Colombia
“Se perdió una oportunidad de oro con la sustitución de cultivos”
Foto: FREDY AMARILES

Los miembros del Ejército estuvieron más de 24 horas en zona rural de Tibú y fue solo tras la mediación de la Personería y la Defensoría del Pueblo que los campesinos acordaron levantar el cerco humanitario y retirarse. “Se deja constancia de que el Ejército Nacional no fue víctima de ningún tipo de violencia o secuestro, pues recibieron buen trato”, expresaron en un documento firmado.

Al pronunciarse sobre los hechos, el general Ómar Sepúlveda, comandante de la Segunda División del Ejército, aseguró que “los seis pelotones fueron secuestrados por más de 600 campesinos que les cumplen las tareas a los cocaleros de la región, amparados sobre la asociación Ascamcat y Coccam, que son asociaciones campesinas, pero dedicadas al negocio ilícito del narcotráfico”.

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