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La intoxicación masiva al interior de la cárcel El Pedregal, que dejó alrededor de 1.400 internos afectados el fin de semana, llevó al límite la crisis en este centro penitenciario. Autoridades solicitan la cancelación del contrato de alimentación con el operador.
(Lea: Más de 1.300 reclusos intoxicados en cárcel de Medellín).
Este hecho no es el primero en el que el servicio de alimentación al interior de este centro de reclusión presenta graves fallas. Ya en ocasiones anteriores se presentaron demoras y problemas con el manejo de la comida que vulneraron el derecho de los reclusos.
Sin embargo, ante este nuevo hecho las autoridades anunciaron que tomarán las medidas necesarias, entre ellas, y la más inmediata, la cancelación del contrato con el operador a cargo de la prestación del servicio.
El funcionario afirmó, además, que “tiene que haber una investigación penal frente a cualquier omisión o algún delito que se haya podido cometer que haya puesto en riesgo la salud y la integridad de estos internos”.
Por su parte, Federico Gutiérrez, alcalde de Medellín, se refirió a la corrupción que yace debajo de esta crisis y condenó lo sucedido con los internos. “Muy grave esta situación. La podrida no solo es la comida. Más podrido es lo que debe haber detrás de todo esto. Corrupción. Y además es fundamental velar por los derechos humanos de los internos. Independientemente de sus delitos, son personas”, señaló el mandatario.