15 Jan 2014 - 10:19 p. m.

Descuido del río Medellín, causa del colapso del metro

Tras 18 años de operación, el metro de Medellín enfrenta uno de los problemas más graves en el servicio de transporte público colectivo.

Wálter Arias Hidalgo

Por primera vez, seis estaciones del sur del Valle del Aburrá, por las que se mueven más de 80 mil personas en horas pico —Ayurá, Aguacatala, Envigado, Itagüí, Sabaneta y La Estrella— están cerradas, al menos, durante 12 días. La razón: el desprendimiento de un muro de contención en un tramo del terreno que sirve de base a la vía férrea.

La eventualidad ha llevado a que seis secretarías de movilidad —de los municipios de Medellín, Itagüí, Envigado, Sabaneta, La Estrella y Caldas— y el Área Metropolitana del Valle del Aburrá, máxima autoridad ambiental y de tránsito de Medellín y su área metropolitana, se unan para ordenar algunas de las rutas integradas al metro y mitigar el impacto entre los miles de usuarios del sistema de transporte. El metro moviliza diariamente un promedio de 600 mil personas.

La emergencia se detectó el sábado pasado. Ese día, técnicos del metro, que permanentemente hacen recorridos por la vía férrea, observaron el colapso de un muro entre las estaciones Ayurá y Envigado, acompañado de un talud. A primera hora del domingo, voceros del metro le informaron de la situación al Área Metropolitana.
Mientras expertos de la entidad ambiental y asesores del metro analizaban los posibles riesgos que podría correr el sistema de transporte masivo, los trenes que prestaron el servicio el domingo y el lunes redujeron su velocidad: pasaron de 80 a 60 kilómetros por hora.

El pasado lunes al finalizar la tarde, el Área Metropolitana informó que por desprendimiento de un muro se suspendían operaciones en cuatro estaciones —el martes se tomó la misma medida con dos más—. La entidad ambiental soportó la decisión en diferentes motivos: la necesidad de reponer el muro de contención, el talud desprendido y en dar firmeza a la vía férrea en un espacio libre del peso de los trenes. Además, hay probabilidad de intensos aguaceros durante los próximos días.

La emergencia en la columna vertebral del transporte público colectivo en Medellín y su área metropolitana destapó el problema de fondo: el descuido del río Medellín. Aníbal Gaviria, alcalde de la capital de Antioquia; Ramiro Márquez, gerente del Metro, y Carlos Mario Montoya, director del Área Metropolitana, coinciden al decir que esta dificultad ocurrió porque desde hace 20 años no se les hace mantenimiento a muros y placas de contención. “Aquí existía una entidad que era Mi Río, que les hacía mantenimiento al río y a los afluentes y esta entidad fue acabada y desde entonces no se hacía ningún mantenimiento”, dice Montoya.

Montoya se refiere al Instituto para el Manejo Integral de la Cuenca del Río Medellín (Mi Río), entidad que fue creada en 1992 luego de que el Concejo de Medellín facultara a la Alcaldía para hacerlo. En 1997, el Instituto terminó la construcción del Aula Ambiental Paseo del Río con el propósito de contar con un espacio ambiental y educativo para comprender la problemática ambiental de la ciudad. Sin embargo, en abril de 2005 terminó el proceso de liquidación del Instituto.

La problemática del río Medellín quedó en evidencia en un estudio que contrató el Área Metropolitana con la Universidad Nacional, por un costo de $1.500 millones. La investigación encontró 13 puntos críticos en los 92 kilómetros que le competen a la autoridad ambiental: siete en el norte del Valle de Aburrá y seis en el sur. Se estima que la recuperación en estos lugares costaría unos $12 mil millones.

El año pasado se comenzó a intervenir los seis puntos más críticos, los que se consideró podrían causar posibles emergencias para las vías aledañas al río —la Autopista y la Avenida Regional— y la vía férrea del metro. Entre estos puntos no se tuvo en cuenta como prioritario el que ahora provoca el cierre de seis estaciones y requiere de por lo menos $800 millones para su mitigación.

El Área Metropolitana ha dicho que no hay otro punto en el recorrido cercano al río Medellín que restrinja más el servicio del metro. Sin embargo, ha quedado demostrado que los pocos eventos ocurridos desde el 30 de noviembre de 1995, cuando el sistema comenzó operaciones, han generado caos en toda la ciudad —así sea por horas— de grandes proporciones.

El último que detuvo el metro sucedió el 4 de julio de 2012. Ese día, un helicóptero a escala cayó sobre una catenaria y provocó el paro de los trenes y por ende un colapso en la ciudad. Sin embargo, voceros del metro han dicho que en un sistema integrado, como está contemplado en los 27 proyectos planeados hasta el año 2030 —consignados en el Plan Maestro Integral— es más fácil solucionar estos problemas imprevistos, porque hay más margen de acción para desviar el tráfico.
 

 

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