“Removiendo tierra”, un documental por los desaparecidos del Alto Ariari

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La pieza cuenta la historia de un hermano que fue desaparecido y que habría sido presentado como “falso positivo” y un padre con su hijo de seis años que fueron desaparecidos hace 34 años. Habla sobre la herida que dejó la desaparición en esta región.

Algunos días Luis Andrés Forero se imagina que su hermano llega a su casa. Que se baja de un carro y está bien vestido, que es un hombre hecho y derecho, un señor bien presentado, educado, y que llega a buscarlo a él y a su madre, Luz Mery Rodríguez. “Me imagino que él sí puede estar en este mundo, en alguna partecita por ahí debe estar mi hermano Jhon Jairo Forero”, dice. Pero lo cierto es que la familia Forero Rodríguez lleva 34 años esperando que regrese Jhon Jairo, que tenía seis años cuando salió con Gundisaldo Forero, su papá, el 19 de diciembre de 1986. Iban hacia su finca y no regresaron.

Desde su casa en Caño Tigre, una vereda de El Castillo (Meta), Luz Mery y Luis Andrés cuentan la historia de desaparición de sus familiares, pero, sobre todo, la historia de estos 34 años sin ellos, de la verdad que es esquiva y de no saber todavía si están vivos o muertos. Lo cuentan en el documental Removiendo Tierra, que realizó la Misión Claretiana de Medellín del Ariari y la Corporación Claretiana Norman Pérez Bello, con el apoyo de la cooperación alemana GIZ, que lanzan este viernes 29 de mayo a las 4:00 p.m. en la página de Facebook de la Corporación.

Mañana, lanzamiento y conversatorio a propósito del documental "Removiendo Tierra", un relato del proceso de búsqueda de familiares de personas dadas por desaparecidas en El Castillo, Meta

Posted by Corporacion Claretiana Norman Perez Bello on Thursday, May 28, 2020

Esta pieza audiovisual cuenta también la historia de Jorge Saúl Guevara, un hombre que fue desaparecido y que habría sido presentado ilegítimamente como un guerrillero muerto en combate por integrantes del Ejército. Es decir, como un “falso positivo”. Una vez más, aparece la exigencia de verdad y el reclamo por la ubicación del cuerpo.

Estas dos historias dan cuenta de la situación de violencia que se vivió en El Castillo (municipio sujeto de reparación colectiva por parte de la Unidad para las Víctimas) con la arremetida paramilitar de los 80 y principios de los 2000. Este territorio recibió a los campesinos comunistas y liberales de Tolima, Huila y Cundinamarca, y durante años también albergó la presencia de los guerrilleros de las Farc. Cuando las “paras” entraron, decidieron que todos eran guerrilleros y asesinaron y desaparecieron a cientos de personas.

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Precisamente para rescatar su memoria, los claretianos apostaron por hacer este documental. Esta misión, que lleva más de 20 años en la zona y ha sido guía espiritual y ha acompañado la defensa de los derechos humanos, también se ha dedicado a documentar los casos que han conocido, porque no se tiene un consolidado de las víctimas que dejó el conflicto en la región.

Carol Rodríguez Roa, integrante del equipo psicosocial de la Corporación Claretiana Norman Pérez Bello que acompaña a las familias, dice que, a pesar de la pandemia, han podido compartirles a las familias el documental a través de WhatsApp. “Quienes lo han visto nos han dicho que estamos removiendo tierra y sus dolores más profundos, porque se sienten recogidos en esas búsquedas. Para las personas que lo protagonizan ha sido impresionante verse en un video. Les sigue tocando en lo más profundo de su alma y de su ser. Y piensan que es una apuesta muy política a ver si algún día se logra hallar verdad, justicia y que aparezcan sus familiares y seres queridos. Las preguntas más recurrentes son ¿dónde están? ¿Qué pasó con ellos?”.

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Estos son dos de los 120 casos que acompañan los claretianos en El Castillo, que han logrado documentar y denunciar. Sin embargo, durante estos años se han dado cuenta de que muchas personas no han podido hablar por miedo y que aún no quieren hacerlo. Por eso, “con estas historias intentamos darles una voz a quienes han sufrido la desaparición forzada”, explica Rodríguez.

Removiendo tierra también es un llamado a dejar la indiferencia, a acercarse a la búsqueda de los familiares de los desaparecidos y a entender lo que significa un duelo inconcluso. Y también es un llamado a las instituciones, las nuevas y las que durante años desatendieron los gritos de auxilio de las comunidades.

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