Educación rural en la pandemia: buscan donantes de equipos electrónicos para niños de Norte de Santander

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La Red Nortesantandereana por una Escuela sin Violencia lanzó el concurso “Historias Inspiradas en Cuarentena”, con el que premiarán a 18 niños, niñas y jóvenes con un celular, una tablet o un computador que les permita continuar sus clases virtualmente. Buscan donantes de estos incentivos. Su objetivo es disminuir la deserción estudiantil por la pandemia.

“¿Cuándo y cómo terminará esto?, ¿terminará bien?, ¿volveremos a la vida normal?, ¿cuándo podremos reunirnos con la familia, con mis amiguitos, con mi profe?, ¿cuándo abrirán el colegio?”

Así finaliza el relato de cuarentena, de página y media, de Juan Pablo Silva. Está en segundo de primaria en la Institución Educativa Camilo Torres, zona rural de Cúcuta (Norte de Santander). Su historia es una de las 153 que están participando del concurso “Historias Inspiradas en Cuarentena”, que organizó la Red Nortesantandereana por una Escuela sin Violencia y en la que concursan niños, jóvenes, padres de familia y profesores distintas instituciones educativas oficiales.

Miriam Tamara Carrero, directora de la Red en la que están vinculadas 43 instituciones educativas, cuenta que, aunque cada año, desde el 2013, consolidan un Manual de Iniciativas Pedagógicas para Construir Paz, la pandemia hizo que la dinámica cambiara. “Siempre habíamos creado una guía para disminuir la violencia en los colegios de la región, pero no podíamos pasar por alto que nuestros niños ahora están en otra circunstancia que es el confinamiento por la pandemia”.

Usualmente, la Red se enfoca en generar estrategias para fomentar una cultura de paz dentro de los centros educativos. Los temas que más han manejado son el ciberbullying, acoso estudiantil y conflictos personales, basados en la importancia de evitar los conflictos entre los más pequeños. Sus estrategias han sido crear rutas de atención para el manejo de las diferencias dentro del aula escolar y, a través de estrategias pedagógicas, evitar el ingreso de los menores de edad al consumo de sustancias psicoactivas o a grupos armados.

Las historias que ha tenido que oír Carrero y otros directivos de la Secretaría de Educación de Norte de Santander son un reflejo de las brechas entre el campo y la ciudad: jóvenes sin conectividad en sus viviendas, sin herramientas como un celular para estudiar virtualmente y con un alto índice de analfabetismo digital. “Hemos conocido desde estudiantes que deben desplazarse de su vivienda a otras zonas para tener algo de señal, hasta un relato de una madre que tiene cinco hijos, y apenas contaba con un teléfono celular para que todos vieran sus clases e hicieran tareas a través del mismo dispositivo”, dice la directora.

Para seguir apoyando el proceso de acompañamiento entre los docentes y las familias, decidieron lanzar el concurso con el que buscan conocer las realidades de los niños y jóvenes durante los últimos meses y, además, premiar los mejores relatos donando dispositivos electrónicos para dotar de herramientas digitales a las familias; pero para lograrlo, están buscando el apoyo de una empresa, entidad o persona que pueda donarles 18 dispositivos electrónicos (celulares, tablets o computadores) para entregarles a los ganadores como incentivo.

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José Humberto Pérez Real, funcionario de la secretaría de Educación de Norte de Santander explica que aunque se han hecho esfuerzos desde la entidad para facilitarles los aparatos tecnológicos a los estudiantes, requieren de un apoyo externo para mejorar la calidad educativa en medio de la pandemia: “lo que buscamos es una contribución para disminuir en la mayor medida posible, la deserción estudiantil de los muchachos, en un país donde los índices de analfabetismo no son alentadores”.

De hecho, según un mapeo que hizo el Consejo Noruego en medio de la cuarentena nacional en el primer semestre de este año, el 80 % de la educación básica en este departamento está llegando a través de guías académicas físicas y solo un 20 % está continuando sus estudios a través de herramientas virtuales. Eso, sin mencionar que las complejidades geográficas de las zonas rurales dificultan más el acceso a señal de celular y, en mayor medida, a conectividad de tipo WiFi.

Para el concurso se establecieron seis categorías: cuatro de estudiantes, una de padres de familia y una de docentes de los colegios. Los niños y jóvenes que enviaron sus cartas tienen entre 5 y 20 años y, como único requisito, todos debían estar cursando sus estudios de primaria o de bachillerato.

“Realmente vale la pena este concurso porque son historias de resiliencia y de cómo ellos han logrado sortear las situaciones que nos ha tocado vivir por el COVID-19”, comentó Pérez. Y para ejemplificarlo, Juan Pablo Sánchez, uno de los concursantes, narró en poco más de una página el fallecimiento de su padre en medio de la pandemia y la travesía de una de sus tías para atravesar la trocha fronteriza desde Venezuela para llegar hasta Cúcuta a cumplir con sus diligencias personales. “Mi tía Ludy vive en San Cristóbal (Venezuela) y llegó a Cúcuta (Norte de Santander) el 14 de marzo de este año. Para llegar acá pasó por la trocha de la frontera y desde entonces no ha podido regresar a su país. Me causa admiración cómo ha vivido todos estos días alejada de sus hijos y nietos. En este tiempo de cuarentena ella pudo compartir con nosotros la enfermedad de mi papá y acompañarnos en esos momentos de dolor por la muerte de mi papito. Esta es mi historia de cuarentena”, es uno de los párrafos del texto de Sánchez, estudiante del colegio Sagrado Corazón de Jesús, uno de los concursantes.

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De las seis categorías saldrán 18 ganadores (primero, segundo y tercer lugar). El equipo de jurados, encargado de elegir a los niños, jóvenes, padres de familia y docentes con los mejores relatos de cuarentena son Gloria Castrillón, directora editorial de Colombia2020 de El Espectador; Óscar Sánchez, coordinador general del Programa Nacional de Educación para la Paz (Educapaz), Stefan Peters, director del Instituto Colombo-Alemán para la Paz (CaPaz) y el escritor Álvaro Lozano.

Para Carrero, la acogida del proyecto ha sido significativa. La convocatoria la abrieron a mediados del mes de agosto y con 100 postulaciones iba finalizar el 6 de septiembre, pero a último momento entraron 35 historias infantiles más por lo que la extendieron hasta el 16 de ese mismo mes. Los ganadores se conocerán el próximo 3 de noviembre y la premiación con la entrega de los dispositivos móviles será el 20 de noviembre.

Si usted desea donar algún dispositivo electrónico o conoce alguna entidad que pueda patrocinar los 18 incentivos, puede escribir al correo: mirta314@hotmail.com

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