Emprendimiento en las regiones

Las mujeres que buscan cambiarle la cara a Arauca

Noticias destacadas de Territorio

Historias de lideresas que transforman la imagen de un departamento golpeado por la violencia, que hoy quiere aportar a la construcción de paz y apostarles a la producción agrícola, el turismo y la innovación.

Arauca ha sido históricamente un departamento golpeado por el conflicto, con fuerte presencia de actores armados y problemas de seguridad en sus zonas de frontera. Un pasado y presente que para muchos habitantes del departamento han sido motivo de estigmatización y señalamientos.

De ahí que sean precisamente los mismos pobladores los que estén sacando adelante iniciativas para que el país reconozca que este también es un territorio productivo, turístico y cultural que se sigue transformando. Estas son las historias de cuatro mujeres que de diferentes formas le aportan al departamento, y aunque la vida de algunas estuvo marcada por la violencia, hoy le apuestan a la paz con su trabajo.

Construyendo con nuevos lazos

En 2018, a Viviana Mantilla le regalaron un bolso tejido con bolsas de basura. La idea le gustó tanto, que se puso en la tarea de contactar a la persona detrás de ese trabajo: Dolly Rivera, una mujer de 80 años que vive en la zona rural del corregimiento de Aguachica, Arauquita. Según Mantilla, la casa de doña Dolly parece sacada de un cuento, está completamente adornada con sus tejidos e incluso las materas están hechas de bolsas plásticas.

En 2019 empezaron a trabajar en Maraka, una empresa de la que forman parte mujeres de la tercera edad, víctimas del conflicto y madres cabeza de hogar, todas ellas crean productos hechos con bolsas plásticas recicladas. Ese mismo año participaron en la convocatoria de RECON, para emprendimientos que le aportan al desarrollo sostenible de comunidades vulnerables. Quedaron entre los tres finalistas en la categoría de equidad de género. Desde entonces han recibido varios reconocimientos por el impacto social y ambiental de su proyecto, así como han adelantado otras iniciativas, entre ellas la campaña “Manos unidas por los recicladores en tiempos de cuarentena”, en la que reunieron donaciones para apoyar a este sector durante la pandemia.

(También le puede interesar: Tame, la capital del turismo en Arauca)

Con esa campaña descubrieron que los tapabocas suponían un obstáculo para los recicladores con discapacidad auditiva, pues ya no podían leer los labios, entonces decidieron elaborar un modelo que permite ver la boca del interlocutor. Este producto ya cuenta con el sello verde de calidad de los Premios Latinoamérica Verde. De los 2.450 emprendimientos que se presentaron a esta convocatoria, Maraka quedó en el puesto 22 de la categoría equidad de género y en el puesto 94 de las 500 mejores empresas. En este nuevo proyecto su red se ha ampliado, incluyendo a tejedoras con discapacidad auditiva.

Alpargatas, bolsas de mercado, aretes y ahora tapabocas son algunos de los productos que fabrican las 18 tejedoras ambientales de Maraka. Más de 43 mujeres han aprendido a tejer con bolsas plásticas en los talleres. Actualmente, comercializan los productos por redes sociales y en un punto de venta en Saravena. “Queremos mostrar que en el departamento estamos innovando, emprendiendo y apostando por la sostenibilidad ambiental”, afirma Mantilla.

Pisando Firme

En la idea de futuro de Marisol Quiroga no existía la de dedicarse a hacer calzado, sin embargo, ahora tiene un emprendimiento propio y es la presidenta de la Asociación de Mujeres Pisando Firme, ubicada en el Espacio Territorial de Reincorporación y Capacitación (ETCR) de la vereda Filipinas, en Arauquita, a tres horas de la capital de Arauca. Quiroga se casó hace 25 años con Édgar Guevara, excombatiente de las Farc. Cuatro años después de la firma del Acuerdo, dice que la paz les ha traído a ella y a sus tres hijas esperanza, pues antes vivían en una constante zozobra. Luego explica detalladamente el proceso de fabricar zapatos, desde el diseño hasta el montaje, mientras recuerda la emoción que sintió cuando logró hacer el primer par. En este emprendimiento trabajan 18 mujeres: diez son familiares de excombatientes y ocho son excombatientes. Mujeres Pisando Firme nació en 2018, cuando Quiroga le pidió asesoría a la Gobernación para crear un proyecto productivo en el ETCR. Tiempo después le llegó la aprobación dentro del programa Mujer Emprende Arauca. Para marzo de 2019 iniciaron las 360 horas de capacitación, adecuaron el espacio y les entregaron la materia prima para elaborar 180 pares de zapatos.

Viviana Díaz, asesora de Mujer y Equidad de Género de Arauca, cuenta que hay varias unidades productivas en el ETCR, pero esta es una de las que más ha avanzado. Afirma, además, que están trabajando para entregarles una máquina que les facilite la hechura de los zapatos, también en un proceso de marketing para dar a conocer el producto. Por el momento las ventas son por encargo, pero ya cuentan con redes sociales y esperan apoyo para poder abrir un local. “A veces hay estigmatización, pero nosotras queremos forjar un mejor futuro. El proyecto nos ha dado expectativas, para las excombatientes es una nueva oportunidad de vida: pasaron de cargar armas a crear zapatos”, dice.

(Vea: Arauca: la estrella en la producción de plátano)

Con sabor a cacao

En 2011 nació la finca Villa Gaby, en Arauquita. Elizabeth Agudelo ha dedicado su vida al cacao y junto con una de sus hermanas y su hija, Katherine Agudelo, emprendieron esta aventura que busca posicionar el grano araucano como uno de los mejores del mundo. En el momento tienen más de 64 variedades y unos 8.400 árboles dentro de la finca, que forma parte de la ruta “Ecoturismo para la reconciliación”. Su familia es víctima del conflicto, que tras recibir amenazas tuvieron que desplazarse en 1995. Todavía recuerdan la noche en la que atravesaron el río Arauca para llegar a Venezuela. Sin embargo, decidieron regresar, porque consideran que la tierra es una forma de reconciliarse con el territorio y ahora buscan reescribir la historia con su producto, dentro de un gremio que ha sido tradicionalmente machista.

En el marco de la reactivación económica, en medio de la pandemia, el departamento les apuesta al plátano y al cacao. Arauca cuenta con más de 18 mil hectáreas de este grano, que ya ha ganado reconocimientos internacionales por su calidad.

Comparte en redes: