Donde nacen las estrellas

Grandes jugadores han impulsado sus carreras en este torneo. Aunque unos han llegado más lejos que otros, sin duda es un trampolín.

El primer salto de 'La Pulga'

Lionel Messi, con su rostro aniñado, anotó los dos penales de la difícil final ante Nigeria, terminó como máximo goleador con seis tantos y fue elegido también mejor futbolista del Mundial de Holanda 2005. El combinado dirigido por Francisco Ferraro comenzó perdiendo el primer partido en la fase de grupos contra Estados Unidos, en el que Lionel Messi, incluso empezó desde la banca. De ahí en adelante ‘La Pulga’ no volvió a sentarse y fue el guía de su selección, que eliminó a Colombia en octavos, a España en cuartos, a Brasil en semifinales y a Nigeria en la gran final, todos con goles de Messi. A partir de entonces ‘Lio’ ha brillado con el Barcelona de España, club en el que ha ganado cinco Ligas y tres Ligas de Campeones, entre otros torneos.

Alves fue pilar

La selección de Brasil fue corajuda en el Mundial de Emiratos Árabes Unidos en 2003, en el que sacó a excelentes equipos, como la Argentina de Carlos Tévez y Javier Mascherano y a la España de Andrés Iniesta y Sergio García (en la final). Resultó campeón y el lateral derecho Dani Alves fue responsable de ello, no por casualidad fue nombrado Balón de Bronce. Razones suficientes para que después fuera capitán del Sevilla español, en el que se consagraría campeón de la Copa de la Uefa en dos ocasiones, y después, ya en las filas del Barcelona, tres veces de la Liga de las Estrellas y una de la Liga de Campeones.

La primera corona del Rey

Diego Armando Maradona sorprendió con su clase durante el Mundial Sub-20 de Japón 1979. Autor de seis tantos, asistente de ensueño de sus compañeros como Ramón Díaz, goleador del torneo con ocho goles, ‘El Pelusa’ llevó a su equipo a la consecución del preciado título, el primero para la selección albiceleste en la categoría y, además, le fue entregado el premio Balón de Oro. Procedente de la cantera de Argentinos Juniors, Maradona daría luego el salto a Bosca Juniors y más tarde a España, para fichar por el Barcelona. Luego, desembarcaría en el Nápoles italiano, en donde ganó dos ligas italianas y una Copa de la Uefa, siendo el bastión e indiscutible figura. Y con la selección festejaría una vez más, siete años después del título juvenil en Japón, en el Mundial de la Fifa México 1986, en donde condujo a la albiceleste a la segunda corona mundial.

Prosinecki, los primeros pasos

Chile 1987 fue un sueño cumplido para Robert Prosinecki, quien ganó el torneo con la antigua Yugoslavia. Al lado de figuras como Davor Suker y Zvonimir Boban (con quienes después, ya con la selección mayor de Croacia, conseguiría el tercer puesto en Francia 1998), el volante obtendría el Balón de Oro de aquel torneo y daría los primeros pasos de una carrera que lo llevaría por España, Inglaterra, Bélgica y Eslovenia.

Riquelme, genio y figura

La selección de Argentina retuvo su título mundial en Malasia 1997. Aquel equipo despuntó por un mediocampo de ensueño, en el que se destacó Juan Román Riquelme, un volante con gran visión de juego. Luego de ese torneo, el mediocampista lo ganaría todo con Boca Juniors (tres Libertadores y una Intercontinental) y se haría a un oro olímpico con su país. Además, llegaría a los cuartos de final de Alemania 2006.

Zambrano, goles que no bastaron

Aunque Colombia no pasó de la primera ronda en el Mundial de Australia 1993, Henry el ‘Ferry’ Zambrano resultó goleador. Un tanto ante Australia y dos frente a Camerún bastaron para que el delantero atlanticense se coronara máximo artillero del torneo. Tras aquel comienzo prometedor, el atacante soledeño pasaría por la selección mayor, además de distintos clubes en Colombia (Independiente Medellín, América, Nacional y Tolima) y Estados Unidos (MetroStars y DC United). En 2003 saldría campeón del torneo colombiano con el Tolima.

Montaño, figura nacional en 2003

El delantero vallecaucano Víctor Hugo Montaño fue pilar de la campaña lograda por la selección de Colombia en el Mundial de 2003, en el que los dirigidos por Reinaldo Rueda consiguieron el tercer lugar y, además, el premio al Juego Limpio.
Dicha actuación catapultó al exjugador de Millonarios al fútbol francés, en donde ha brillado con sus goles en el Montpellier y el Stade Rennais, su actual club. En ambos conjuntos ha logrado clasificar a torneos europeos.

Bebeto, gambeta y goles

Brasil ganó en México 1983 con un aire de superioridad. La victoria tuvo que ver, en gran parte, con la actuación de Bebeto, desequilibrante e incisivo. Poco más de una década después, el delantero ganaría el Mundial de Estados Unidos 1994, ya con la selección mayor, en un equipo que, sin brillar, supo triunfar. A nivel de clubes, el atacante pasaría por Flamengo, Vasco da Gama y Cruzeiro, pero viviría momentos memorables en España, cuando fue goleador en la temporada 92-93 con el Deportivo de la Coruña.

Luis Figo, profeta en su tierra

El portugués Luis Figo fue decisivo para que su selección ganara el Mundial Sub-20 de 1991, que se realizó en su país, y con el que el equipo luso retuvo el título que había obtenido dos años antes, en Arabia Saudí. Al lado de jugadores como Joao Pinto, Rui Costa y Emilio Peixe, el extremo derecho empezaría a dar los primeros pasos de una carrera que lo llevó a jugar en los dos equipos más poderosos de España, a ser subcampeón de una Eurocopa y a terminar entre los cuatro mejores de Alemania 2006, poco antes de su retiro.