Fetiches sexuales: qué son y cómo mantiene el deseo en la pareja

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Cuando hablamos de sexualidad, dicho objeto o fetiche sexual se convierte en el culto central, como en Grecia, el culto al príapo o al falo. ¿Qué son los fetiches sexuales? Un experto nos explica.

Podemos considerarlo como un objeto que, desde culturas paleontológicas a la fecha, se consideró y considera, objeto de gran respeto y culto en las tribus a nivel mundial.

Según el médico, psiquiatra y Máster de sexología, el español Carlos Pol Bravo, manifiesta que las culturas a lo largo de los siglos incluso lo han magnificado; pero dentro de los estudios sexológicos actuales, lo que nos trae en cuestión, se aplica para objetos relacionados con el sexo el erotismo, los juguetes eróticos o los rituales sexuales.

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“Por todo ello el fetiche sexual hoy en día, podemos hablar desde las caretas, como los perfumes, los tacones altos, las zapatillas, los guantes sobre todo a media manga, los corseletes, todos los artículos de cuero o látex en general, o las botas, las gorras y las fustas, hay que dar rienda a la imaginación”, comentó Pol Bravo en entrevista con la Revista Cromo.

¿Por qué existe el fetiche sexual?

Si recordamos lo antes dicho y valoramos como ese objeto de atracción, dominio o placer al llamado fetiche, que ha sido un centro de rituales, incluyendo en sexualidad por los tiempos, podemos decir que los fetichismos sexuales existen desde las cavernas incluyendo las danzas de fuego.

A lo largo de la historia es destacable las noches de equinoccio de verano, donde los bailarines danzaban y danzan desnudos entre hogueras, testigos posteriores todas ellas, de las coyundas sexuales o relaciones entre los autores allí presentes.

¿Tener un fetiche es una conducta ‘normal’ o ‘aberrante’?

Como ya hemos dicho y valga ahondar en el tema, si el fetichismo practicado, como juego erótico para una excitación dentro de muchas otras formas de conseguirla, es normal.

Pero, la aberración comienza cundo es una obsesión sin fin, la única forma de llegar a un orgasmo (parafilia) o la conducta ilegal, estudiada en sexología forense, al existir presión, imposición, castigo, pago o inducción chantajista hacia y con estas prácticas, se está hablando de algo que no es normal.

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¿Los fetiches e está ligado a algún trastorno mental?

No necesariamente, siempre y cuando se quede en los límites del juego erótico consensuado es decir aceptado voluntariamente por todos cuantos participen en el mismo, sin presiones o chantajes, tan solo por el placer de disfrutar el sexo, con el picante propio del fetiche, lo cual es totalmente diferente a la impulsividad obsesiva propia ya de una parafilia, donde de no existir un fetiche de los múltiples que existen, la excitación y el orgasmo de quien practica se ven frustrados sin el acto fetichista.

¿Existe el amor fetichista y en qué consiste?

Existe la sexoafectividad, la sensoemotividad, la atracción sexual erótica como único medio, y hasta puede existir el vulgar ‘encoñamiento’ como se dice en España, es decir, la confusión de una atracción ciega con la luminosidad de un sentimiento amoroso.

Pero el amor fetichista como tal, tiende más a una obsesión parafílica, que a una sensación perceptiva de sensualidad erótica.

¿Tienen algún tipo de beneficio para la relación de pareja los fetiches?

Cuanto sirva para enriquecer el patrimonio erótico de la pareja, es positivo.

Y basándonos en mi famosa frase mundialmente conocida. “La sexualidad termina, cuando la imaginación se acaba”. Generar un poco de erotismo, excitar la imaginación hacia algo nuevo o conocido y practicable, para enriquecimiento del juego erótico de la pareja, todo eso es beneficioso para la pareja.

Sin olvidar como a toda mujer por su feminidad le gusta que exalten su armonía anatómica, con las medias, unas botas, unos zapatos, un colgante o un perfume.

Y al hombre porque no, ropa interior de forma inesperada a media noche con unas velas en un lugar íntimo. Todo esto son conductas sexuales apropiadas para mantener la llama de Eros en la pareja.

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¿Cuáles son los fetiches sexuales más comunes?

Empecemos pues por los fetiches más usuales para llegar a los más raros o extraños.

En oriente los velos, en china las sedas, en Grecia los peplos, en Roma las túnicas trasparentes, en el renacimiento el traje con descote debajo de los pechos – recuérdese los carnavales de Venecia - y para no cansar hasta la época actual, se han ido trasformando los fetiches y la atracción por ellos

En la actualidad es fácil encontrar desde ropa casual cierta forma de fetiche marcando formas del cuerpo en ambos sexos, hasta los sex shop con arreos de cadenas, de adornos unas, de sujeción otras, pasando por tacones de punto 12, botas a media pierna, a medio muslo, de cuero o trasparentes, trajes de maya, perfumes exóticos, pulseras, guantes, caretas entre otros objetos.

Entre los más extraños y altamente costosos con plumas exóticas, delicadas telas orientales y también joyería erótica desde la bisutería, hasta falos, vibradores, bolas chinas en piedras preciosas que harían enrojecer de rubor y placer a la mujer.

¿Los fetiches sexuales pueden mejorar la relación de pareja?

Evidentemente que a toda llama la buena madera la mantiene viva y ardiendo. Y esa hoguera puede durar prendida muchas décadas y en ocasiones longeva cuando quienes las viven se preocupan de mantenerla viva y ardiente.

Claro que los fetiches y los juguetes eróticos están hoy en día para la complicidad de la pareja y en ocasiones para romper la monótona rutina.

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