Bogotá International Film Festival, la nueva fiesta del cine en la capital
En Bogotá está pasando algo. No es necesaria una panorámica satelital para darse cuenta. Afuera se percibe que ya no es como antes. La producción de películas ha aumentado y con ellas han surgido nuevas historias. Recientemente finalizó el segundo Festival de Cine Independiente, IndieBo, y ahora, del 8 al 16 de octubre, será la primera piedra del Bogotá International Film Festival (BIFF). Dirigido por Andrés Bayona, contará con filmes de 50 países.
“La idea surge por la necesidad de llenar el espacio. La ciudad está necesitada de un lugar para el cine. En las industrias creativas, Bogotá ya está posicionada en el sector de arte con ARTBO, de los textos con la Feria del libro, de la dramaturgia con El Festival de Teatro, pero el cine no”, explica Bayona, un ingeniero civil, quien junto a Javier Martín, Rebecca Conget, Raymond Phathanavirangoon y la empresa privada se craneó ocho días de intenso cine. “Nuestra intención es posicionar a Bogotá en el circuito del cine. Los agentes de venta nos están ayudando con las películas”.
¿Cómo se hace un festival de cine que apunta a que lo detecten adentro y afuera? En el último Festival de Cine de Berlín se lanzó. Bayona fue con los programadores a hablar de esta experiencia que, por ser única y nueva, pretende estar, sino a la altura de un festival de trayectoria, al menos al nivel de una capital latinoamericana en constante crecimiento. “De traer películas difíciles al festival se trata. Queremos acercar a la audiencia contenidos a los que habitualmente no acceden. Tocó hacer esfuerzos increíbles en traducción al español”.
Sigue a Cromos en WhatsAppHay dos tipos de festivales; están los que son territorio propicio para que productores abran mercados y los que promocionan el cuerpo artístico de las películas, en los que se premian a su equipo compuesto por directores, guionistas, actores. “Parte del reto es que haya una cohesión social, que la gente le tome cariño al BIFF, que compruebe que hay una organización involucrada que adora Bogotá y que trabaja para que estemos en las grandes ligas”, dice.
Las películas se proyectarán en la salas Multiplex Avenida Chile, Andino, Hacienda Santa Bárbara y la Cinemateca Distrital. Para más información consulte en www.biff.co
Habrá cine para gustos variados. Animadas estarán la adaptación de El Principito y la francodanesa Long Way North, que viene de participar del Annecy International Animated Film Festival. Ambos títulos son el abrebocas de una lista de historias estelares que viajarán desde muy lejos. A la programadora Rebecca Conget, quien fue vicepresidenta de adquisiciones y distribución en Film Movement, le es díficil elegir películas favoritas. Se inclina por las dirigidas por mujeres: “recomiendo tres de países diferentes. La italiana Sworn Virgin, ópera prima de Laura Bispuri; la turca Mustang, también ópera prima de otra mujer, Deniz Gamze Erguven; y la estadounidense Unexpected, dirigida por Kris Swanberg”.
Y es que la ciudad va mucho más rápido como industria. Eso es lo que cree Bayona tras trabajar 15 años en Proimágenes, gestinando proyectos, apuntalando becas, asistiendo a Cannes, Berlín, a las fiestas del cine a las que Colombia debía ir. “En nuestro festival no habrá nada débil. El que tiene espíritu joven es el que te quiere aventurar, quien se quiere descubrir, quien no está estático. Ese es el tipo de película que estamos trayendo”. Aún sin ser estrenadas aquí, las historias que traerá para el BIFF auguran que sus promesas van en serio y que para ser la primera edición del festival, a los habitantes de Bogotá les faltará tiempo para abarcar todas las producciones y charlas de directores que se llevarán a cabo a partir del 8 de octubre.
Reseñas
El Clan:
Retrato de Argentina contemporánea, en la que un exmilitar con una familia funcional se dedica a secuestrar para cobrar rescates.
Soul virgin:
Inspirada en la realidad. El papá ante la ausencia de hijos varones en la familia, decide dar el rol de hombre de casa a una de sus hijas.
He named me Malala:
Documental sobre la niña que sobrevivió a un atentado en su natal Pakistán por predicar la educación igualitaria.
Foto: Juan José Horta.