El mal aliento, las encías sangrantes, los dientes amarillentos, el sarro y la placa son signos de mala higiene bucal.
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10 Jan 2021 - 12:05 a. m.

Tu salud oral también importa en el embarazo

Que el bebé que está por nacer le hace un pequeño “hurto” de calcio a los dientes de su mamá y le provoca caries, o que con cada embarazo se pierde un diente, son relatos tradicionales transmitidos de generación en generación, pero que no tienen ningún rigor científico ni son reales.

Sin embargo… lo que sí es cierto, y varias investigaciones lo corroboran, es que si la gestante tiene alguna enfermedad periodontal hay más riesgos de un parto prematuro y de que el bebé nazca con bajo peso, razones más que suficientes para que si piensas quedar embarazada, o si ya lo estás, prestes mucha atención a tu salud bucal y asistas con frecuencia a consultas odontológicas.

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Uno de los mayores riesgos es la gingivitis, que ocurre cuando se inflaman y enrojecen las encías por la acumulación de placa dental, muchas veces con producción de sangrado. De no tratarse a tiempo, es posible que culmine en periodontitis, con un gran daño de las encías, afectación de tejidos y pérdida de hueso y piezas dentales.

“Durante el embarazo los cambios hormonales hacen que las encías sangren más fácilmente y sea más común la aparición de la gingivitis. Por eso, además del cuidado en casa, la gestante debe visitar al odontólogo por lo menos dos veces durante el embarazo, para control y realizarse una limpieza profesional”, explica Carlos Castellanos, odontólogo de la Universidad Nacional de Colombia.

Las caries también pueden ser más comunes durante el embarazo, especialmente si se te ha despertado más el apetito y entre tus antojos preferentes se encuentran los dulces y carbohidratos. Los vómitos y náuseas que incrementan los ácidos provenientes del estómago y a los que está expuesta tu boca, más los cambios que se producen tanto en la flora bacteriana como en la saliva, igualmente posibilitan la aparición de este tipo de afecciones.

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La buena noticia para ti es que si eres juiciosa con la higiene oral, que no puedes concebirla como exclusiva de esta etapa sino de todos los días de tu vida, evitarás en un alto porcentaje estas alteraciones en tu salud dental. Por tal razón, te sugerimos las siguientes recomendaciones dadas por los especialistas.

Para quitar la placa bacteriana que se ha acumulado en tu estructura dental lo primero que debes hacer es cepillarte los dientes muy bien, con crema con flúor y como mínimo dos o tres veces al día; si puedes después de cada comida mucho mejor. No la asumas como una tarea más, mantenla presente en tu agenda mental como una rutina y dedícale al menos dos minutos.

Por ahora, y ante la mayor sensibilidad de tus encías, un cepillo de cerdas suaves, con mango flexible y cabeza pequeña para que puedas limpiar todas las zonas es el indicado para no lastimarlas. No te olvides remplazarlo cada tres meses o antes si está mordido, si las cerdas están gastadas y desviadas, y si has tenido resfriados o infecciones en la boca o en la garganta.

“Una mujer en estado de embarazo debe mantener una correcta higiene dental, que además del cepillado las tres veces al día, incluye el uso de la seda dental al menos una vez al día en las noches. Puede igualmente hacer uso de un enjuague bucal sin alcohol en las mañanas”, complementa el odontólogo Carlos Castellanos, y procura que la seda o el hilo sean suaves con el fin de evitar la irritación de las encías.

Por tu condición actual de querer pronto un bebé o al estar esperándolo ya, la alimentación es clave. Y como estás enterada de que debe ser sana y equilibrada, es fundamental que incluyas en tu dieta alimentos ricos en vitaminas A y D y minerales como calcio y fósforo, que fortalecen tus dientes y los de tu bebé.

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Si eres fanática o tus antojos de embarazada incluyen chocolates, galletas, mantecadas, ponqués y otros productos de pastelería o que contengan carbohidratos es momento de hacer un sacrificio y buscar otras opciones como pescado, frutas o verduras, pues los citados anteriormente son propicios para la formación de caries.

Los controles para limpieza dental o tratamiento de caries y de gingivitis son esenciales durante la gestación, pero si presentas otros inconvenientes que requieren intervenciones más complejas, en la medida de lo posible es mejor esperar hasta después de dar a luz. De cualquier manera, si requieres antiinflamatorios, anestésicos, analgésicos o antibióticos, el especialista determinará cuál es la opción más indicada.

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