El día que Dayer dejó de estar bajo la sombra de Nairo

Los Quintana quedaron primero y tercero en la general. Miguel Ángel López fue cuarto; Rodolfo Torres, sexto, y Janier Acevedo, octavo.

Hasta ayer el mundo del ciclismo conocía a Dayer Quintana como el hermano de Nairo, flamante campeón del Giro de Italia y del Tour de L’Avenir, dos veces subcampeón del Tour de Francia y ganador de varias pruebas internacionales.

Parecía, como suele ocurrir cuando algún deportista sigue los pasos de uno de sus familiares que ha sido exitoso, que el gran mérito de Dayer fuera llevar el mismo apellido de Nairo.

Aunque ya había demostrado muy buenas condiciones, ayer ratificó que tiene con qué hacer su propia historia en el ciclismo mundial.

De hecho, su nombre ya quedó inscrito con letras doradas como campeón de una prueba del World Tour, la primera división del deporte de las bielas, tras conseguir el título del Tour de San Luis, una carrera que ha adquirido importancia en los últimos años, porque abre el calendario internacional.

Por la cantidad y la calidad de equipos y pedalistas que participan en ella, la prueba argentina ha superado a otras de mayor tradición en América, como la Vuelta a Colombia o el Clásico RCN.

Quintana, Dayer, del equipo Movistar, se coronó campeón al superar al argentino Eduardo Sepúlveda, quien terminó a 20 segundo, y a su hermano Nairo, quien quedó a 32.

El dominio de los escarabajos lo ratificaron Miguel Ángel López, cuarto en la general y mejor joven; Rodolfo Torres, sexto, y Janier Acevedo, octavo. Colombia ganó dos etapas en esta edición, una al embalaje, con Fernando Gaviria, y otra en la montaña, el sábado, la de Supermán López.

Dayer Uberney Quintana Rojas nació en Cómbita, el 10 de agosto de 1992. Como su hermano, comenzó a montar en bicicleta para ir desde su casa a la escuela y en las carreteras boyacenses aprendió todos los secretos del deporte. Luego fue reclutado por el equipo Boyacá es para Vivirla. Pasó luego por la escuadra de la Alcaldía de Tunja y en 2013 dio el salto a Europa, cuando firmó por el Lizarte, una escuadra filial del Movistar Team, al que fue ascendido en 2014, justo el año en el que Nairo quedó campeón el Giro de Italia.

En su primera temporada Dayer ganó una etapa y fue segundo en otra en la Vuelta a Austria, suficiente para justificar su contratación. En cambio, 2015 no fue bueno para él. Sufrió una dura caída en el Giro y no pudo recuperar su forma física.

Pero este año ya cobró revancha y se vistió de verde en el primer escalón del podio en San Luis, luego de brillar en las dos etapas montañosas más duras, la del jueves, en la que terminó cuarto, y la del sábado, en la que llegó tercero y sentenció el título.

“Estoy muy contento, el equipo me respaldó siempre, todos trabajaron para mí. Sentí presión, porque tenía la responsabilidad de no fallar, pero al final demostré mi buena condición”, señaló ayer luego de su victoria.

Sobre su hermano, que terminó tercero, aseguró: “Está más contento que yo, quería que ganara, porque él fue campeón aquí en 2014. Me ha apoyado mucho”.