18 Mar 2018 - 9:40 p. m.

Eusebio Unzué: “En Colombia son injustos con Nairo”

El director del Movistar Team habló con El Espectador sobre su historia en el ciclismo y el año de Nairo Quintana, que hoy comienza su temporada europea en la Vuelta a Catalunya, pensando en el Tour de Francia. Pide que en el país apoyen a su ciclista en las buenas y en las malas.

Luis Guillermo Montenegro - lmontenegro@elespectador.com - @luisguimonte

Eusebio Unzué, director del Movistar Team.  / Movistar Team
Eusebio Unzué, director del Movistar Team. / Movistar Team

En Orcoyen, un municipio español de la Comunidad de Navarra, Eusebio Unzué dio sus primeros pedalazos. La bicicleta más que un hobbie fue su medio de transporte para ir a estudiar. De lunes a viernes transitaba cerca de seis kilómetros, desde su casa hasta el colegio. Poco a poco fue creciendo esa pasión, y cuando sus padres le preguntaron qué quería hacer con su vida, no dudó en elegir el ciclismo. Con el apoyo de ellos llegó a formar parte del equipo Club Irurzungo Nuevo Legarra, sin embargo, luego de un tiempo, el mismo director de esa escuadra, José Legarra, le aconsejó bajarse de la bicicleta. Eso sí, por su liderazgo y buena relación con los demás, le recomendó que siguiera ligado a este deporte desde la parte dirigencial. Unzué le hizo caso y a los 28 años se estrenó como director técnico del equipo Reynolds, después pasó al Islas Balears y, finalmente, al Movistar. En su exitosa carrera como director ha formado a grandes campeones como Pedro Perico Delgado, Miguel Induraín y Nairo Quintana, los dos primeros, de los mejores pedalistas españoles de todos los tiempos, entre los dos ganadores de seis títulos del Tour de Francia. (Puede leer: Nairo, Valverde y Landa correrían por primera vez juntos en la Vuelta a Suiza).

Ya lleva 38 años ligado al mundo del ciclismo y, según él, nadie lo sorprendió tanto como Nairo Quintana, de quien supo en 2011, cuando lo vio corriendo con el equipo Colombia es Pasión, en la Vuelta a Catalunya. Le hizo seguimiento y en 2012 se lo llevó para el Movistar. Tan sólo un año más tarde, ya el buen Nairo le dio la razón, pues terminó segundo en su debut en el Tour de Francia. “Lo que hizo el chaval en esa carrera es de gigantes”, recuerda Eusebio en diálogo con El Espectador.

Unzué habló además sobre su proceso con ciclistas colombianos, sus años en este deporte y los objetivos de Nairo, quien hoy comenzará la Vuelta a Catalunya, su primera carrera europea de 2018, año en el que su gran objetivo será el Tour de Francia.

¿Cuál fue su primer contacto con el ciclismo colombiano?

Al primer ciclista colombiano que tuve en el equipo Reynolds, en 1986, fue a Samuel Cabrera. Ese mismo año estuve por primera vez en Colombia, en un Clásico RCN que salió de Medellín. Desde ese momento me llamaron la atención el país y sus ciclistas. También dirigí a William Palcios, Ómar Hernández, Abelardo Rendón, Marlon Pérez, Mauricio Solre, Rigoberto Urán y ahora a Nairo Quintana, Winner Anacona, Carlos Betancur y Dáyer Quintana.

¿Qué tanta evolución ha visto en los ciclistas colombianos?

Muchísima. Hubo un estancamiento después de aquella generación de los Lucho Herrera, Fabio Parra y compañía. Tocó esperar un buen tiempo para poder ver a Santiago Botero y Mauricio Soler. Mientras ellos triunfaban, un grupo de jóvenes crecían queriendo ser como ellos. Y es de ahí que sale esta generación dorada liderada por Rigoberto Urán, Nairo Quintana, Esteban Chaves y los demás que están en el World Tour ahora. Desde 2010 siempre un colombiano ha dejado huella en Europa. Ahora no sólo tienen escaladores, sino a un velocista, de los mejores, como Fernando Gaviria. Veo en Egan Bernal, por ejemplo, un futuro impresionante.

¿Se siente parte del progreso del ciclismo colombiano?

La consolidación de Nairo Quintana ha sido buena para el equipo Movistar, pero sobre todo para el ciclismo colombiano, porque muchos jóvenes ahora crecen queriendo imitar a Nairo y eso seguramente va a hacer que en el futuro haya corredores de talla mundial. Claro que el progreso del ciclismo colombiano es gracias a sus entrenadores, que desde la base tienen buen ojo para identificar quiénes tienen para llegar a Europa.

¿Su relación con sus ciclistas es paternal?

Me considero antes que todo un facilitador. Trato de hacerles a mis ciclistas su instancia en este deporte de la manera más cómoda posible. Trato de conseguir apoyo para que no les falte nada y tengan que preocuparse sólo por la parte deportiva. Mi relación con ellos es muy cercana, trato de no descuidar detalles.

¿Qué fue lo que más le llamó la atención de Nairo en esa Vuelta a Catalunya de 2011?

Que con cuerpo de niño subía mejor que todos. En esa Vuelta a Catalunya, con un equipo colombiano, ganó la montaña. Vicente Belda me había dicho que era diferente a todos y lo pude ver y comprobé que era alguien que no obedece al prototipo y que está tocado por algo especial.

Por lo que ha hecho Nairo en el Movistar, ¿ya le cumplió a usted?

Lo primero que tengo que empezar por reconocer es que Nairo es una rara avis, es de esos pocos corredores que a los 22 años comienzan a codearse con los mejores del mundo. Es un hombre que nunca ha dejado de estar, teniendo años y días más brillantes que otros, pero siempre ha estado ahí. En el deporte a veces se necesita suerte y a él le ha faltado, pero cuando analizas el palmarés, lo que ha hecho Nairo es realmente impresionante.

¿El mejor Nairo está por venir?

Nairo es un ciclista que nunca deja de crecer. Tenemos la ilusión de que aún no ha tocado su techo. Creo que llega con la edad ideal y la madurez necesarias. Él es ahora mentalmente más fuerte y goza de una experiencia que tiene que comenzar a darle sus réditos. Queremos conseguir el Tour, pero eso es algo tremendamente difícil. Confío en que se puede conseguir, pero hay media docena de corredores que no son peores. Hay que tener paciencia y hay es que disfrutar de él, un corredor que es garantía desde que sale. Pase lo que pase él será uno de los grandes favoritos.

¿La presión le afecta a Nairo?

Lo que pasa es que los colombianos llegan ahora a las grandes carreras con la alfombra puesta y se les olvida que a Nairo y a Rigo les tocó consolidar a esta generación. Veo que Nairo sabe manejar la presión, pero el problema es que además de tener que cumplir con sus obligaciones deportivas, es un hombre que debe llevar a todo su país en la espalda y eso realmente a mí me parece complejo. En Colombia son injustos con Nairo, son tremendamente exigentes. He visto a Nairo en momentos de dificultad y a la gente con rabia. Por favor, disfruten de los días grandes de Nairo. Él tiene ya un Giro y una Vuelta. El Tour no lo ha conseguido, pero esa ha sido su carrera, la que mejor lo ha tratado. En su peor estado de forma terminó de 12.

¿La llegada de Mikel Landa le pone más presión?

Al final, es mejor que los corredores estén con nosotros que con los rivales, ¿no? La llegada de Mikel se concretó este año, pero es algo que había intentado desde hace 6 o 7 años. No tengo duda que por su calidad, y con su experiencia, va a ayudar a su equipo, unas veces para atacar y otras para defender. Además, puede servir para evitar sorpresas como el accidente de Alejandro en Düsseldorf en el pasado Tour. Él no es competencia para Nairo, es un aliado.

¿Qué enseñanzas les dejó 2017?

Cuando no salen las cosas bien es cuando todos somos más analistas, porque a veces el éxito no nos deja pensar o ver qué se podría mejorar. La juventud de Nairo nos permitía hacer cosas como las del año pasado. Nairo tenía sus ilusiones y le apetecía el Giro, su edición 100, por el respeto a esa carrera, porque allá ganó su primer título grande. Dijimos que no tenía que ser todo Tour. Esa obsesión por el Tour es una mochila que no siempre se puede soportar. Pero después de todo hemos sacado lecturas muy interesantes. Volveremos con el único objetivo del Tour, pero de una manera diferente, con más conocimiento, con calma. Ya le ha pasado en esa carrera de todo y eso es bueno. Nairo es muy maduro ahora, y llega con confort en todos los sentidos.

¿Cree que Froome va a correr el Tour?

Es una pregunta difícil de contestar. Lo que espero es que su caso termine de la mejor manera posible, pero sobre todo, lo antes posible. Este deporte no se merece que su máximo ícono esté en esta situación. No es justo con los esfuerzos que se están haciendo por estar liberados y esta situación pone nuestro deporte en duda y eso me preocupa. No podemos estar pareciendo eso que algunos interpretan.

 

Recibe alertas desde Google News