Robinson Chalapud, el nariñense que conquistó China

El ciclista de 35 años, reciente ganador del Tour de Qinghai Lake, quiere ser técnico cuando se retire. “En nuestro departamento hay potencial, pero necesitamos más apoyo gubernamental”, dice.

Profesional desde 2007, Robinson Chalapud es uno de los mejores ciclistas nariñenses de la historia.
Profesional desde 2007, Robinson Chalapud es uno de los mejores ciclistas nariñenses de la historia. Hans Vargas

La tarde lo recibió con una corriente fría, proveniente de las montañas que circundan a Ipiales (Nariño), su tierra natal. Ese día no hubo carro de bomberos, ni una multitud esperándolo en las calles. Solo su familia y algunos amigos estaban allí para darle la bienvenida al ganador del Tour de Qinghai Lake, en China. Robinson Chalapud engrandeció, en silencio, al deporte colombiano al ganar una de las pruebas ciclísticas más importantes de Asia. (Listos los duelos de cuartos de final de la Liga Femenina)

Pero la vida de un ciclista no tiene descanso y Chalapud es consciente de ello. Por eso cada día dedica por lo menos seis horas a su entrenamiento. “Me gusta mucho tomar la carretera Panamericana hacia Ecuador, pues las vías son más amplias y el terreno es bastante exigente, sin demeritar las nuestras, que también son excelentes para ponerse en forma”.

Este hombre de 35 años, integrante del Team Medellín y quien se enamoró del ciclismo a los catorce, tiene en sus piernas cientos de miles de kilómetros recorridos en carreteras de Centro y Norteamérica, Europa y ahora Asia.

“La gente me pregunta por mi fecha de retiro y lo más curioso es que yo les respondo que llevo como cinco años diciendo que dejaré la bicicleta, pero ahí estoy, siendo protagonista en este deporte, el cual es mi vida y del mismo que no quisiera desligarme”, señala y manifiesta su deseo de convertirse en técnico. “Creo que desde esa posición podría ayudar mucho a los jóvenes que quieren dedicarse a esto”.

Contar la historia de Chalapud es remontarse veinte años atrás, cuando su padre Luis Eduardo también sorteaba sus días en un “caballito de acero”. Incluso fue subcampeón del Campeonato Nacional de Ruta. “Yo me inclinaba más por el bicicross, pero luego de la muerte de mi padre, el ciclismo de ruta empezó a gustarme. A los 16 competí en la Vuelta al Futuro, en Antioquia. Fue allí cuando confirmé que esto era lo mío”.

Fue talento de exportación, pues corrió cuatro años en un equipo profesional boyacense liderado por Serafín Bernal. En 2006 empezó a gestarse el Colombia es Pasión y el nariñense logró un cupo en ese plantel, al lado de Nairo Quintana. Así conoció las carreteras de Europa.

“Aprendí a correr con más técnica y con proyección, lo que me sirvió para integrar después el Team Colombia y radicarme en Italia. Fue una gran experiencia, aunque muy dura, pues nos concentraban desde el mes de enero, precisamente cuando hay invierno y no se puede salir a rodar. Las condiciones eran diferentes”, recuerda. (Alberto Contador estará en El Giro de Rigo, en Quindío)

En 2017, y luego de pasar por las escuadras Inteja (República Dominicana), Orgullo Antioqueño y GW, el Team Medellín lo reclutó para competir en Centroamérica y Europa. Este año llegó al Tour de Qinghai Lake como gregario de Óscar Sevilla, pero luego de la primera etapa en la que los colombianos ganaron la contrarreloj por equipos, todo cambió.

“En la cuarta etapa, que era de montaña, hubo una fuga y me dijeron que saliera con ese grupo, que me pegara a la rueda. Ese día me convertí en líder de la carrera y así me sostuve por diez etapas más. Posteriormente hubo una contrarreloj individual, me sentí tan bien que saqué más ventaja y logré el título”.

Más que los 80.000 euros de premio, que hacen que esa prueba asiática sea una de las mejor pagadas en el mundo, para Robinson Chalapud la victoria en China fue un premio a su esfuerzo, dedicación y coraje. Eso es lo que dice su esposa, Andrea Herrera, quien lo ha acompañado en los últimos once años como una gran gregaria. “Es un orgullo muy grande ver la disciplina con la que asume su labor. Claro que uno se debe acostumbrar a otras rutinas como no trasnochar, la comida y el susto constante de un accidente. Una vez en Bélgica tuvo una caída que lo dejó inconsciente. Además, se partió la clavícula en tres partes”, cuenta.

Esa pasión por el ciclismo es la que Chalapud quiere inculcarles a las nuevas generaciones. De allí que en sus planes está prepararse en España para convertirse en técnico. “Quiero hacer algo importante por el departamento de Nariño en materia de ciclismo. En esta tierra existen buenos deportistas, pero sin el apoyo de los gobiernos local o departamental, pues no se logra nada. Hay que cambiar este panorama”. (Sergio Higuita, el niño que volaba en la ciclovía)

Chala, como le dicen, argumenta que los jóvenes deben iniciarse en el ciclismo por tarde a los quince años, pero, enfatiza que solo “si es de su gusto, porque muchos padres obligan a sus hijos a seguir esta disciplina y eso los afecta. Por ejemplo, se podría pensar que mi hijo sería amante del ciclismo, pero no, a sus trece años dice que no le llama la atención y yo se lo respeto”.

El reto que sigue es el Clásico RCN, en septiembre próximo. Para ello, continuará entrenando en las carreteras del sur del país y “a rueda” escoltado por quince jóvenes nariñenses, quienes quieren seguir los pasos de este deportista, que hace patria en el exterior y desea que su ciudad y su departamento no sean más anónimos en materia deportiva.

876815

2019-08-20T06:10:00-05:00

article

2019-08-20T06:10:00-05:00

[email protected]

none

Hans Vargas Pardo

Ciclismo

Robinson Chalapud, el nariñense que conquistó China

53

5829

5882