Andrés Pérez, histórico del fútbol bogotano

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El volante debutó como profesional en Real Cartagena, hace 21 años. En la primera división colombiana ha jugado en Millonarios, Cali y Santa Fe. Completó 609 partidos en Liga y superó los 608 del legendario Alfonso Cañón.

Muy pocos futbolistas de la actualidad pueden decir que debutaron en el siglo pasado. Menos aún que siguen vigentes, como titulares y líderes de un plantel. Y Andrés Pérez es uno de ellos. Con cuarenta años, sigue tan campante y es una de las figuras de Independiente Santa Fe, con muy buena campaña en la Liga BetPlay.

Pérez nació en Bogotá el 5 de septiembre de 1980, se formó en el club Maracaneiros y con 19 años debutó como profesional en el Real Cartagena, en la Primera B.

En la siguiente temporada llegó a Millonarios, en donde estuvo hasta 2004, el año en el que dio el salto al exterior. Después de una muy buena campaña en Quilmes, tuvo dos discretas: una en San Lorenzo y otra en Arsenal, antes de regresar al club embajador.

Con Millonarios jugó 240 partidos, 223 por liga, y marcó diez goles. Luego se fue al Deportivo Cali, donde estuvo entre 2009 y 2018. Vestido de verde y blanco, disputó 409 compromisos por todas las competencias, 345 del torneo local.

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Ya en el ocaso de su carrera, decidió afrontar un nuevo reto. En 2019 llegó a Santa Fe, con el que suma 41 encuentros de liga y cuatro de Copa.

La semana pasada Andrés Pérez, quien está a punto de llegar a 700 partidos en su carrera, se convirtió en el futbolista bogotano con más presencias en la Liga (609), superando nada menos que a Alfonso Cañón, el mejor futbolista nacido en la capital del país.

“Realmente me sorprende esa cifra y por supuesto que me hace sentir orgulloso”, asegura el volante de marca, quien, como el vino, con los años se ha hecho mejor. Cambió la dinámica y la fogosidad de sus primeros años por sapiencia y buena ubicación. Eso sí, siempre acompañadas de disciplina y una impecable preparación física”.

“Cuando uno es joven y está comenzando quiere hacer todo rápido, tiene afán por debutar, por irse a jugar al exterior, por llegar a la selección y se olvida de los procesos, pero eso uno lo aprende ya después de viejo”, reconoce el mediocampista, para quien “con el tiempo uno corre menos, pero se ubica mejor, piensa más y decide mucho más fácil. El ímpetu y la falta de cabeza fría a veces nos traicionan”.

Para él fue un honor ir superando a otros referentes del balompié capitalino, como Rafael Robayo, Ernesto Díaz y Eduardo Pimentel, a quienes ya había dejado atrás en número de partidos.

Pero, fiel a su filosofía de juego, “lo más importante siempre será el equipo. De nada valen las buenas actuaciones si no van acompañadas de éxitos colectivos”.

Será por eso que ha disfrutando tanto su etapa en Santa Fe. De niño era hincha de Millonarios, jugó allí y después fue figura del Cali. La hinchada cardenal no lo recibió de la mejor manera, pero a punta de sacrificio, entrega y buen fútbol, se ganó su respeto. Tanto que fue clave para que el equipo superara el bache histórico de 2019, cuando estuvo catorce jornadas sin ganar.

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Desde entonces, bajo las órdenes de Hárold Rivera, ha hecho una gran campaña. Contra todo pronóstico, avanzó a los cuadrangulares el año pasado y en este 2020 lleva siete victorias, seis empates y solamente una derrota en quince presentaciones. Con 27 puntos es tercero en la tabla, a cuatro unidades del líder, Tolima, aunque con un partido menos, ese que jugará este lunes en Cali, desde las 8:00 p.m. (Win Sports), justamente frente al club en el que Andrés Pérez se hizo ídolo.

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