Gamero y su modelo europeo

En los cuatro meses y 22 días que estuvo sin empleo, el técnico samario viajó al Viejo Continente para actualizar su conocimiento. Ahora aplica lo aprendido.

Alberto Gamero, técnico del Deportes Tolima. / AFP

Cerca de cinco meses estuvo Alberto Gamero sin equipo. El 26 de marzo de este año fue destituido del Júnior de Barranquilla y el 22 de agosto estaba siendo presentado como director técnico del Deportes Tolima, nuevamente, en reemplazo de José Eugenio Hernández. Fueron 149 días en los que por fin tuvo tiempo para descansar, analizar sus errores y reinventarse. El golpe de fracasar en su primer intento en un club grande no fue cualquier cosa. Sin embargo, el apoyo de su familia fue importante para asimilar el traspié y levantarse con las ganas de una revancha.

En Europa están los mejores equipos del mundo, instituciones deportivas que son modelo en todos los aspectos. Por eso, Alberto Gamero dedicó parte de los días de desempleo para modernizarse, aprender de los mejores y darle una evolución a su proceso como entrenador. Viajó a España, en donde estuvo viendo varios partidos de primera división, e hizo contactos para visitar las sedes de entrenamiento de algunos clubes y ver cómo trabajaban sus colegas en el primer mundo.

“Uno se queda con la boca abierta”, asegura Gamero, quien al regresar a Colombia prometió aplicar nuevos conceptos en el equipo que le diera la oportunidad de dirigir. Gabriel Camargo, dueño del Deportes Tolima, lo llamó y él, con la confianza que le tiene al exsenador, le dijo que quería aplicar sus conocimientos en el equipo pijao. Además, le recalcó que era muy importante seguir con la construcción de la sede deportiva. “Hoy, Tolima tiene una sede que está en construcción. Ya entrenamos ahí. En Europa, los equipos llegan y están en su casa; los jugadores saben que pertenecen al equipo. No es que yo quiera una jornada larga, pero sí una en la que los jugadores se sientan parte de la institución, arropados”, destaca Gamero.

No sólo la infraestructura hace grande a un club, también su idea de juego. Precisamente en eso se centró el trabajo de este entrenador samario, quien además aprovechó que ya conocía a la mayoría de los jugadores y eso sirvió para que ellos creyeran en su trabajo y en su nueva propuesta. “Si algo tenía este equipo cuando yo llegué, era que jugaba muy vertical, al pelotazo. Una de las ideas claras ahora es la salida con el balón. Hago énfasis en el inicio del juego, que te da muchas cosas como, liberar hombres cuando el rival aprieta, da posibilidades de jugar con el tercer hombre”, comenta. Eso sí, deja claro que conoció este estilo al estudiar los partidos de los clubes grandes de España. “En lo futbolístico, uno ve cosas que quiere implementar acá. Allá es fundamental para los llamados grandes. Hacen énfasis en el tercer hombre, en los apoyos, en liberar jugadores. Todas esas cosas que vi se las voy metiendo poco a poco a mis jugadores”, dice. Respecto a los sistemas de juego, señala que “hay variantes ofensivas que he querido hacer, como el 4-3-3, que es el sistema que más se ve del otro lado del Atlántico. Nosotros tenemos un equipo con muchas opciones. Jugadores que se pueden acomodar a varias maneras de parar el equipo”.

Gamero llegó cuando el Tolima estaba en la casilla 11 de la Liga Águila, con 11 puntos, y ahora se encuentra entre los ocho, con 26 unidades y grandes opciones de clasificar a los cuartos de final del certamen nacional. En las fechas que restan, su equipo deberá enfrentar a Deportivo Pasto y Júnior en Ibagué y visitará en Bogotá a La Equidad, en la última jornada.

El modelo europeo de Gamero hasta ahora está comenzando a tomar forma, pero lo importante es que cuenta con el respaldo y entendimiento de los directivos y los jugadores.