11 Feb 2016 - 11:02 a. m.

El autogol de la Dimayor

Hace 20 días, 35 clubes de fútbol profesional respaldaron al Dépor FC, que hoy no puede jugar ni el Torneo ni la Copa, porque no tiene reconocimiento deportivo de Coldeportes.

Redacción Deportes

Gustavo Moreno Arango, presidente del Depor Fútbol Club. / Cortesía El País
Gustavo Moreno Arango, presidente del Depor Fútbol Club. / Cortesía El País

El pasado 21 de enero, durante una asamblea extraordinaria de la Dimayor, los 35 socios que representaron a igual número de clubes profesionales, dieron su respaldo al equipo Depor FC de Cali para que jugara el torneo de ascenso o categoría B. La decisión se adoptó en contravía de las pretensiones del empresario Juan Carlos Restrepo -padre adoptivo del jugador del Real Madrid James Rodríguez-, que buscaba intervenir en ese campeonato con su equipo, el Tolima Real. Hoy, 20 días después, el Depor FC no tiene reconocimiento deportivo, no puede jugar ni en la B ni en la Copa Colombia, y un fallo judicial mantiene en vilo su opción deportiva.

El Depor FC, que ahora busca llamarse Superdepor, debía debutar ayer en la Copa Colombia ante Cortuluá. No obstante, el organismo rector del fútbol colombiano canceló el juego, y responsabilizó al club que preside el empresario Gustavo Moreno Arango de dicha decisión. En consecuencia, sin haber jugado, se le otorgarán los tres puntos al Cortuluá y el marcador será de 3-0 en su favor. La misma circunstancia puede suceder este fin de semana en el debut de la B ante el América de Cali. Los tres puntos van a ser para el rojo.

Esta situación inusual en el fútbol colombiano se origina en una historia que desbordó lo estrictamente deportivo o reglamentario y hoy se enmarca en el contexto de la justicia colombiana. Se trata de la pelea por la propiedad de la ficha del extinto equipo de la B, Real Sincelejo, en duda por un fallo del Tribunal Superior de la capital de Sucre, que descubrió una estafa en el negocio que en 2004 permitió al empresario Gustavo Moreno hacerse a la ficha del equipo. Aunque el Tribunal de Sincelejo no concluyó conductas penales de los representantes del Depor FC, sí adoptó decisiones que hoy tienen emproblemado a este equipo.

El lío se originó en noviembre de 2004, cuando el entonces representante legal del Real Sincelejo, Édgar Paternina Revollo, con el apoyo de un grupo de personas diferentes a los socios del club, promovió una asamblea extraordinaria que permitió modificar los estatutos de la sociedad y cambiar los dueños. Acto seguido, en la Notaría Segunda de Sincelejo, se formalizó una nueva escritura que cambió la razón social del equipo. A pesar de que conservó el mismo número de identificación tributaria (NIT), el club pasó a llamarse Deportivo Pereira S.A., nombre con el cual fue registrado en la Cámara de Comercio en enero de 2005.

Como era de esperarse, el equipo se trasladó a Pereira, pero no duró mucho en esta ciudad. En octubre de 2006, ante la Notaría Quinta de la capital risaraldense, volvió a cambiarse el nombre y la sede del club y pasó a llamarse Depor Fútbol Club S.A., radicado en la ciudad de Cali. En ese momento, ya formalmente el propietario del equipo era Gustavo Moreno Arango, un polémico empresario del fútbol que desde los años 90 estuvo vinculado a la Liga del Valle. Con el tiempo, se hizo aliado del dirigente deportivo Hernando Ángel, e incluso llegó a presidir el Club Boca Juniors de Cali, reconocido por ser una de las principales canteras del fútbol vallecaucano y colombiano.

Hasta ahí todo andaba bien para el Depor FC. Sin embargo, desde que el Real Sincelejo salió de Sucre, sus accionistas no dejaron de pelear ante la justicia lo que consideraban una estafa de su ex representante legal, Édgar Paternina. Con un agravante: cuando este último fue requerido para presentar los documentos legales, argumentó que estos se habían perdido en el trasteo. Finalmente, la Fiscalía decidió investigar el caso hasta octubre de 2007, y aunque en una primera instancia un juez de Sincelejo absolvió a Édgar Paternina por prescripción, el 9 de febrero de 2015, el Tribunal Superior lo condenó a tres años de prisión por el delito de estafa.

El tema penal estaba resuelto, pero en su fallo el Tribunal de Sincelejo advirtió tantas irregularidades que anuló la asamblea extraordinaria de noviembre de 2004, todos los actos derivados del registro que formalizó el traslado del equipo a Pereira y los cambios de nombre del equipo. Al convertirse también en un problema deportivo, el dirigente Gustavo Moreno Arango le otorgó poder al abogado Jorge Hernán Colmenares para que le representara. Paradójicamente, Colmenares era el jefe de inspección, vigilancia y control de Coldeportes cuando los defraudados socios del Real Sincelejo acudieron al organismo para denunciar lo sucedido.

Amparados en el fallo del 9 de febrero de 2015, los socios del Real Sincelejo empezaron a buscar comprador para su ficha. Entonces apareció el padre de crianza de James Rodríguez -Juan Carlos Restrepo-, acompañado de su abogado Enrique Herrera. Pese a que tenían claro el lío judicial en que había estado inmerso el equipo, basados en que las escrituras del club habían sido anuladas, aceptaron el negocio y se quedaron con la ficha. El problema es que cuando acudió a la Dimayor para validar su derecho a nombre de Tolima Real, se encontró con la renuencia del organismo para resolver el caso, dejándolo en manos de Coldeportes y la Supersociedades.

Finalmente, el pasado 21 de enero, respaldado en 35 socios, la Dimayor decidió que el Depor FC utilizara el cupo en disputa. Por obvias razones, el club se vio forzado a legalizar su situación jurídica ante las autoridades deportivas, razón por la cual adoptó el nombre de Superdepor. Por ahora la decisión está en manos de Coldeportes, que tiene que otorgarle el reconocimiento deportivo, pero al mismo tiempo reconocer que existe un fallo judicial vigente que, aunque no concluye que la sociedad Depor FC haya participado subrepticiamente en la transformación ilícita del Real Sincelejo, sí cuestiona los antecedentes de este espinoso caso.

El Espectador conoció que mientras el Depor FC trata de resolver sus problemas jurídicos, el pasado viernes el abogado de Juan Carlos Restrepo interpuso sendas tutelas contra Coldeportes y la Dimayor, al tiempo que prepara acciones civiles y penales con el argumento de que se está configurando un fraude a resolución judicial, es decir, que existe un fallo de la justicia que se está eludiendo. Así mismo, el abogado Enrique Herrera trabaja para llevar el caso al Tribunal Internacional del Deporte (TAS), y a la propia FIFA en sus instancias de la Conmebol en Paraguay y la sede central en Suiza.

Consultado el presidente de la Dimayor, Jorge Fernando Perdomo, sobre el problema, manifestó que, como corresponde, en este caso el organismo acatará lo que determine Coldeportes, y que mientras tanto el Depor FC no podrá jugar ni el campeonato de la B ni la Copa Colombia. Si se aplica el reglamento, el equipo perderá los puntos hasta tanto no presente el documento del reconocimiento deportivo. En cuanto al Depor FC, este diario intentó conocer su punto de vista sobre la controversia, y la respuesta es que el único autorizado para hablar es Gustavo Moreno Arango, quien no contestó.

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