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Confianza era lo que le faltaba a Luis Fernando Muriel en el Sevilla

El delantero colombiano será titular esta tarde en el juego de vuelta de los octavos de final ante el Manchester United. Detalles de su buen momento.

Luis Fernando Muriel, delantero colombiano del Sevilla de España.AFP

Después de recibir por parte del técnico José Pékerman la noticia de que no sería uno de los 23 elegidos para jugar con la selección colombiana en el Mundial de Brasil, de empacar sus cosas y dejar la concentración del equipo nacional en Argentina, Luis Fernando Muriel viajó a su natal Santo Tomás, Atlántico. Regresó a su refugio, a la misma casa en la que creció. En la que viven sus padres, su abuelo y su hermano Jesús. Llegó destruido, confundido y desmotivado. Tras varios días de compartir con su gente, ver a la selección por televisión y despejar su cabeza, viajó a Europa.

La gran enseñanza que le dejó su ausencia en Brasil es que todas las cosas al final son para bien. Ese hecho lo motivó a entrenarse cada vez mejor, aprendió a ser más responsable con el cuidado de su alimentación y, sobre todo, a valorar a su familia. Desde ahí, llegar a Rusia 2018 se volvió un objetivo personal. (Sevilla es finalista de la Copa del Rey con Muriel como protagonista)

En Udinese brilló, luego pasó a la Sampdoria y mientras en sus clubes hacía goles, nuevamente José Pékerman lo tuvo en cuenta. En la eliminatoria a la Copa del Mundo, Muriel fue el segundo atacante del equipo tricolor que más jugó. Fueron 10 encuentros, en los que sumó 482 minutos. No logró marcar ningún gol, pero tuvo actuaciones destacadas.

A mediados de 2017, el Sevilla de España pagó 20 millones de euros por los servicios del colombiano. Se convirtió en el futbolista más caro en la historia del club. Llegó con muchas expectativas por la confianza del técnico argentino Eduardo Berizzo. Sin embargo, no fue nada fácil su adaptación. Pensó que esta iba a ser menos complicada, pero encontró dificultades que tardó en superar. “Cuando entre en la dinámica del fútbol español, todo va a cambiar”, les decía el delantero a sus allegados. (Las aventuras de Luis Fernando Muriel)

Durante la primera parte de la temporada estuvo más tiempo en el banco de suplentes que en cancha. Y cuando salió el técnico Berizzo por los malos resultados, el reemplazo fue un viejo conocido de Muriel: Vincenzo Montella, quien lo había dirigido en la Sampdoria y con quien justamente el colombiano no había tenido continuidad. Se pensó lo peor, que se tendría que resignar a jugar sólo en los partidos de Copa y en aprovechar las pocas oportunidades en los segundos tiempos de los partidos. Sin embargo, con Montella llegó la confianza y con ella los goles.

Según su padre, por más mal que la estaba pasando, Luis Fernando nunca se resignó ni dejó de trabajar pensando en el momento que le llegara su oportunidad. Siempre estuvo motivado y confiado. Ahí fue fundamental el apoyo que le dieron sus hijas María Paula, María Camila, María Celeste y su esposa Paula Andrea. “Como papá no hay uno mejor que él, pues todo el tiempo está pensando en el bienestar de ellas. En Sevilla sale a comer con ellas, a caminar por la ciudad para salirse un poco de la monotonía del futbolista. En casa, se distrae con videojuegos y arreglando una pecera espectacular que tiene”, cuenta Luis Fernando papá, quien dedica sus días a descansar en Santo Tomás, Atlántico, y espera que esta buena racha le sirva a su hijo para poder cumplir el sueño de jugar un mundial de fútbol de mayores.

Luis Fernando Muriel ya lleva ocho goles con la camiseta del Sevilla, es titular y esta tarde espera marcar su primer tanto con el club andaluz en Uefa Champions League. En la ida su equipo igualó 0-0 en el Ramón Sánchez Pizjuan y en el mítico Old Trafford confían en dar la sorpresa y avanzar a los cuartos de final del torneo de clubes más importante del mundo.